{"id":50449,"date":"2009-09-20T15:46:32","date_gmt":"2009-09-20T21:46:32","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=50449"},"modified":"2020-03-03T15:47:14","modified_gmt":"2020-03-03T21:47:14","slug":"el-hombre-anfibio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/","title":{"rendered":"El hombre anfibio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Es una persona con doble vida. En la ciudad es el baterista de los cantantes m\u00e1s reconocidos del pa\u00eds. Afuera, en el campo, caminante, buzo, alguien que atrapa cocodrilos, un naturalista incansable que busca el equilibrio entre la gente y los recursos naturales<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Amalia Morales<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Diana Nivia\/ Miguel Lor\u00edo\/Archivo Fabio Buitrago<\/strong><\/p>\n<p>Una llovizna con viento lava las hojas del encaje de \u00e1rboles que rodean la laguna de Apoyo. Pareciera que no es un buen d\u00eda para nadar, pero a un buzo que debe aprender a moverse como pez dentro del agua, unas gotas de m\u00e1s o de menos le da igual. Fabio Buitrago lo sabe. Por eso, bajo la brisa pertinaz se enfunda el traje de buzo que le da un aspecto de mu\u00f1eco de hule gigante, aunque \u00e9l no es precisamente un hombre alto. A los pocos minutos se sumerge en las aguas cristalinas de Apoyo que de largo se miran tan azules como un cielo despejado.<\/p>\n<p>En su semblante no hay sombra de desvelo. Nada de ojeras. No parece que en la v\u00edspera estuvo en un concierto hasta pasada la una. Hace tiempo se acostumbr\u00f3 a dormir seis horas. Ayudan las tres o cuatro tazas de caf\u00e9 que se toma en el d\u00eda. Ayudaban los dos paquetes de cigarros que se fumaba diario, pero que dej\u00f3 en diciembre del 2007.<\/p>\n<p>Con Fabio van Edgar Casta\u00f1eda, su \u201chermano de conservaci\u00f3n\u201d y compa\u00f1ero de clases en esta maestr\u00eda internacional de buceo; Belvet, la maestra, y otra compa\u00f1era m\u00e1s. Edgar, quien tambi\u00e9n anduvo en el concierto, bromea. \u201cQui\u00e9n me manda a andar bacanaleando\u201d, dice. Los dem\u00e1s le siguen la corriente con risitas c\u00f3mplices. Todo el combo anduvo en el toque.<\/p>\n<p>Mientras se hunden en la laguna, se alivia el peso del tanque de ox\u00edgeno que cada uno carga en la espalda. Fabio dice que en tierra pesa unas 70 libras. El agua es casi un espejo que en lugar de empa\u00f1arse se aclara m\u00e1s con la brisa. Cerca de los cuatro buzos un grupo de muchachos se ba\u00f1an y juegan.<\/p>\n<p>Esta vez no ir\u00e1n tan hondo. Pueden ser cinco o 10 metros. Las pruebas de hoy no requieren una gran inmersi\u00f3n. Pero ser\u00e1 suficiente para que Fabio y sus compa\u00f1eros puedan ver frente a sus m\u00e1scaras guabinas y mojarras de las mismas que sirven fritas en los restaurantes de la playa.<\/p>\n<p>La primera vez que Fabio vio peces debajo del agua fue en la laguna de Xilo\u00e1. Ten\u00eda seis a\u00f1os. Su pap\u00e1, Jos\u00e9 \u00c1ngel Buitrago, quien era miembro de un club brit\u00e1nico de buceo, lo zambull\u00f3 uno o dos metros dentro del agua con un snorkels. Lo que descubri\u00f3 maravill\u00f3 a la criatura que hab\u00eda aprendido a nadar despu\u00e9s de caminar. Vio peces transparentes, de colores, card\u00famenes que bailoteaban y se perd\u00edan en el azul profundo. Le fascinaron los colores y la inmensidad de ese mundo acu\u00e1tico que ahora es casi impensable en Xilo\u00e1, adonde hace poco regres\u00f3 para sacar \u2014con un contingente de voluntarios\u2014 toda clase de desperdicios acumulados en ese lecho l\u00edquido: botellas y bolsas pl\u00e1sticas, trapos, llantas, restos de animales. Sin embargo, fue esa imagen id\u00edlica de su infancia, la de los peces de colores en su h\u00e1bitat, la que defini\u00f3 una de las dos vocaciones que han convertido a Fabio en lo que es: un hombre anfibio, con una doble vida.<\/p>\n<p>Mientras vive en la ciudad respira m\u00fasica. Es el baterista de dos de los cantantes m\u00e1s populares del pa\u00eds: Perrozompopo y Katia Cardenal. Fuera de la ciudad es un ser silvestre que prescinde del ba\u00f1o y del desodorante, si es necesario, para no espantar a ciertos animales; atrapa cocodrilos con fines cient\u00edficos, su mano derecha zurcida como un guante de b\u00e9isbol es prueba de ello, pero tambi\u00e9n es el mismo que lidera campa\u00f1as de limpieza en Nejapa y Xilo\u00e1, que pelea con una investigaci\u00f3n en mano por la comercializaci\u00f3n irracional de las pieles de caim\u00e1n, que discute de vos a vos con ministros y cient\u00edficos sobre la necesidad de crear \u00e1reas protegidas marinas en el pa\u00eds o sobre el futuro del bosque seco en el Pac\u00edfico. Fabio dice que el 56 por ciento de las casas capitalinas cocinan con le\u00f1a y que el consumo representa 10 millones de d\u00f3lares anuales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_50450\" aria-describedby=\"caption-attachment-50450\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-58.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-50450\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-58.jpg\" alt=\"Fabio Buitrago\" width=\"720\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-58.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-58.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-50450\" class=\"wp-caption-text\">Con la cofrad\u00eda de m\u00fasicos entre ellos Ram\u00f3n (Perrozompopo), Augusto, Carlos y Atahualpa Mej\u00eda, y Omar Suazo, al final de un ensayo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Fue inquieto desde antes de nacer \u2013dice Margarita Vannini, la mam\u00e1. Recuerda que a los siete meses de embarazo tuvo que parirlo en Inglaterra donde viv\u00edan con su esposo y su hijo mayor de dos a\u00f1os. Pes\u00f3 cuatro libras y doce onzas. \u201cFue un ni\u00f1o especial\u201d, dice Vannini, quien es directora del Instituto de Historia de la Universidad Centroamericana (UCA). Como buena madre, no habla mal del hijo. Dice que era el m\u00e1s peque\u00f1o del aula, pero de buen rendimiento en clases y en los deportes. Era \u201cpeque\u00f1ito\u201d s\u00ed, reconoce la madre, pero \u201cdin\u00e1mico, cari\u00f1oso, sociable, organizado, solidario, colaborador\u201d.<\/p>\n<p>Por su obsesi\u00f3n con los peces quiso ser bi\u00f3logo marino. Su inter\u00e9s por la ciencia y la biolog\u00eda marina aument\u00f3 cuando conoci\u00f3 al padre Ignacio Astorqui, quien era uno de los hermanos del Colegio Centro Am\u00e9rica, donde Fabio estudi\u00f3 primaria y secundaria. Astorqui \u2013bi\u00f3logo y gran investigador de los peces de Nicaragua\u2013, lo convirti\u00f3 en su pupilo. Fue ayudante de laboratorio. Fabio le ayudaba a cuidar un caimancito que viv\u00eda en el laboratorio. Le ense\u00f1\u00f3 a disecar animales. Una vez, le sac\u00f3 todas las v\u00edsceras del cuerpo a un garrobo, pero le dej\u00f3 intacta la parte del cerebro, el animal se descompuso y el tufo inund\u00f3 todo el sal\u00f3n. \u201cYo no sab\u00eda que hab\u00eda que sacar esa parte tambi\u00e9n\u201d, dice ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, cuando lleg\u00f3 la hora de entrar a la universidad, Astorqui lo orientar\u00eda a estudiar Ecolog\u00eda en la UCA porque era lo m\u00e1s cercano a su perfil, la biolog\u00eda de la UNAN ten\u00eda un perfil m\u00e1s did\u00e1ctico y todav\u00eda no exist\u00eda la biolog\u00eda marina que ahora imparten las universidades del Caribe.<\/p>\n<p>Entre la infancia y la adolescencia, Fabio se apunt\u00f3 a todo lo que pod\u00eda un muchacho inquieto, con algunas posibilidades, que creci\u00f3 en la Managua de los 80: alfabetiz\u00f3, cort\u00f3 caf\u00e9, era explorador, deportista. Para los cortes fue a Matagalpa y a El Crucero. A los 11 a\u00f1os estuvo en el centro de entrenamiento Pancas\u00e1n, donde lo nombraron la mascota vanguardia porque arm\u00f3 y desarm\u00f3 un fusil en tiempo r\u00e9cord, en un minuto. De siete tiros los siete los peg\u00f3 en el blanco. Todo lo hizo acostado, porque era muy peque\u00f1o para maniobrar el fusil de pie. Ense\u00f1\u00f3 a leer y escribir a gente del barrio Ren\u00e9 Cisneros.<\/p>\n<p>Si el FSLN no hubiera perdido las elecciones en el 90, Fabio se hubiera ido al Servicio Militar. Antes de cumplir los 16 a\u00f1os se hab\u00eda inscrito como voluntario, a escondidas de sus pap\u00e1s. Margarita dice que nunca lo supo.<\/p>\n<p>En la escuela lo prepararon durante toda la adolescencia para ese momento. Otros compa\u00f1eros de a\u00f1os superiores se hab\u00edan ido al Servicio. Algunos no volvieron. \u201cAl final el momento no lleg\u00f3 porque hubo un cambio de gobierno\u201d, dice sin lamentarlo este hombre que hoy viste de jeans y camiseta negra en la que se lee Pearl, la famosa marca de instrumentos de su bater\u00eda. \u201cTomando lo bueno, fue un proceso de maduraci\u00f3n acelerado\u201d, reflexiona sentado en el auditorio de Fondo Natura donde trabaja.<\/p>\n<p>Con la nataci\u00f3n lleg\u00f3 a ser parte de la selecci\u00f3n nacional, con la que alguna vez viaj\u00f3 a Cuba.<\/p>\n<p>Paralelo al deporte y la ciencia, iba la m\u00fasica. Margarita, su madre, dice que quer\u00eda tocar guitarra pero su manito no alcanzaba a envolver el brazo del aparato. Luego, cuando alfabetizaba se encant\u00f3 con el instrumento al escuchar a unos alfabetizandos tocar y cantar. En la escuela hab\u00eda una clase opcional de m\u00fasica, a la que desde luego se inscribi\u00f3. En la secundaria dej\u00f3 la guitarra por la percusi\u00f3n y entr\u00f3 al Conservatorio que estaba en las ruinas de la colonia Dambach, a orillas del lago. La primera bater\u00eda que tuvo la arm\u00f3 con sobrantes de una banda musical del colegio. Con orgullo dice que a punta de bolillazos se pag\u00f3 la carrera de Ecolog\u00eda en la UCA.<\/p>\n<figure id=\"attachment_50454\" aria-describedby=\"caption-attachment-50454\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-61.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-50454\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-61.jpg\" alt=\"Fabio Buitrago\" width=\"720\" height=\"637\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-61.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-61.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-50454\" class=\"wp-caption-text\">A bordo de la bater\u00eda, la segunda pasi\u00f3n de Fabio.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En Apoyo los cuatro buzos salen a la superficie y hacen prue\u00adbas de rescate. Fabio arrastra cerca de la orilla a una compa\u00f1era que simula un desmayo, pero en la \u00faltima parte del ejercicio tropie\u00adza con unas piedras y se resbala. Belvet le se\u00f1ala las fallas y debe repetir la prueba. El agua del cielo se extingui\u00f3. El sol quema. El traje de los buzos es un horno para los cuerpos en la superficie. S\u00e1bado y domingo se repetir\u00e1n las clases de buceo.<\/p>\n<p>\u201cTiene una gran curiosidad cient\u00edfica y un esp\u00edritu aventurero\u201d, dice Jaime Incer Barquero, el cient\u00edfico m\u00e1s respetado del pa\u00eds. Fabio es asesor del doctor Incer en el Fondo Natura, una organizaci\u00f3n que vela por el bosque seco.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A la casa se aparec\u00eda con serpientes. Las met\u00eda a la pecera y le dec\u00eda a su mam\u00e1 que no se preocupara, que no se iban a salir, y resulta que a veces se sal\u00edan. En la universidad, los compa\u00f1eros lo ve\u00edan ir de arriba para abajo con boas y otras culebras.<\/p>\n<p>En 1996 cuando estaba terminando Ecolog\u00eda un profesor le dijo que si quer\u00eda ir a trabajar a R\u00edo San Juan, en la zona de Los Guatusos, con cocodrilos. Ni corto ni perezoso se fue. Su tesis la hizo sobre estos anfibios. Desde entonces no se ha desligado de ellos. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde volvi\u00f3 para hacer un conteo nacional sobre ellos en la expedici\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s larga de su carrera. Recorri\u00f3 2,100 kil\u00f3metros de la geograf\u00eda nacional. Se embarc\u00f3 en Wiwil\u00ed y cuatro meses despu\u00e9s desembarc\u00f3 en San Carlos, R\u00edo San Juan. En esa aventura lo acompa\u00f1aron tres investigadores. Batieron r\u00edos y esteros del Pac\u00edfico y del Caribe nicarag\u00fcense. \u201cEn esa gira conoc\u00ed enormemente Nicaragua\u201d. Mientras \u00e9l contaba caimanes, cocodrilos, cuajipales, otros dos contaban manat\u00edes. Una vez, en la primera salida, se les acab\u00f3 la comida. S\u00f3lo les quedaban tallarines crudos, un poco de agua, y un trozo de carne de tortuga seca que llevaba uno de los baquianos. El hambre de cuatro d\u00edas los hizo improvisar un plato al que bautizaron con el nombre de \u201ctortuguetti\u201d.<\/p>\n<p>Cuando echa este cuento hay gente que le reprocha el hecho de que coma tortuga, y \u00e9l asegura que lo malo no es comer sino que no exista un manejo racional de esa especie que desaparece lentamente. Aunque por lo general Fabio no come carne de animales silvestres.<\/p>\n<p>De la gira sali\u00f3 un conteo total de los cocodrilos que hab\u00eda en el pa\u00eds. La investigaci\u00f3n fue tesis de maestr\u00eda en Manejo y Conservaci\u00f3n de vida silvestre que hizo en Costa Rica. Pero tambi\u00e9n para hacer campa\u00f1as de sensibilizaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n para detener la explotaci\u00f3n de la piel del cocodrilo.<\/p>\n<p>No cree en el dogma de la ciencia de investigar para generar conocimiento. Tal vez sea por su formaci\u00f3n jesuita, pero es de los que creen que la ciencia debe tener un fin social.<\/p>\n<p>Ahora est\u00e1 interesado en estudiar las especies marinas del Pac\u00edfico. Dice que no hay diagn\u00f3stico, que no se sabe qu\u00e9 animales viven y en qu\u00e9 cantidades. Hace unos meses, a ra\u00edz de las incursiones marinas en el Pac\u00edfico Sur, descubrieron que hab\u00eda 12 especies de corales.<\/p>\n<p>Alguna vez Fabio estuvo obsesionado con investigar a los tiburones del lago. \u00c9l mismo dice que se definir\u00eda como un tibur\u00f3n. Aunque no ha tenido el chance de satisfacer su pasi\u00f3n, ha le\u00eddo mucho y sabe, por ejemplo, que el tibur\u00f3n del gran lago no es end\u00e9mico, sino una variedad com\u00fan, el tibur\u00f3n toro que se pasea por esteros de agua dulce en la regi\u00f3n, no s\u00f3lo en Nicaragua.<\/p>\n<p>A sus 35 a\u00f1os, Fabio realmente parece un tibur\u00f3n por lo vers\u00e1til, por sus sentidos agudos. Ha sido t\u00e9cnico de campo, profesor, investigador, estudiante de dos maestr\u00edas (va por la tercera) y de muchos otros cursos, director de ONG, l\u00edder de campa\u00f1as para salvar alguna laguna, alg\u00fan bosque o alg\u00fan animal, o simplemente ha estado en un sem\u00e1foro recomendando a la gente no botar basura.<\/p>\n<p>\u2014Fabio es inquieto \u2013dice el m\u00fasico Augusto Mej\u00eda, su c\u00f3mplice en el proyecto de Rock Nica Ecol\u00f3gico.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-50449 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-63\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50455\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-63.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50455'>\n\t\t\t\tA los tres a\u00f1os.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-66\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50458\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-66.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50458'>\n\t\t\t\tCon su hermano mayor y su mam\u00e1 Margarita Vannini, durante un paseo en Estel\u00ed.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-64\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50456\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-64.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50456'>\n\t\t\t\tJugando f\u00fatbol con su hermano, en 1982.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-65\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-65.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50457\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-65.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-65.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-65.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-65.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50457'>\n\t\t\t\tCon compa\u00f1eros del Colegio Centro Am\u00e9rica.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-14\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50459\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50459'>\n\t\t\t\tEn el debut de Clave 90 en el Hotel Intercontinental.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-14-2\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50460\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-2.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50460'>\n\t\t\t\tDurante una gira con El Guadalupano por Noruega en 1999.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-14-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50461\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-3.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50461'>\n\t\t\t\tCon Lya Barrios y Eduardo Araica.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-hombre-anfibio\/attachment\/magazine145-tripa-14-5\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-5.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fabio Buitrago\" aria-describedby=\"gallery-1-50462\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-5.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-5.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-5.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-14-5.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-50462'>\n\t\t\t\tCon los miembros de Clave 90, entre ellos el cantautor Richard Loza.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un viernes en la noche Fabio puede encerrarse a estudiar, pasar viendo a sus hijos, Alejandro, de 9 a\u00f1os, y Andrea Iyari, de 6 (el mayor, Fabio, de 11 a\u00f1os, vive en Espa\u00f1a). Pero lo m\u00e1s probable es que tenga un toque. En su curr\u00edculo de percusionista figura el <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/temo-estar-dentro-de-mi-cuerpo\/\">D\u00fao Guardabarranco<\/a>, <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-rebelion-de-las-guitarras\/\">Carlos y Luis Enrique Mej\u00eda Godoy<\/a>, Keyla Rodr\u00edguez, <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/con-bach-en-el-tropico\/\">Camerata Bach<\/a>, <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/norma-helena-soy-un-volcan\/\">Norma Helena Gadea<\/a>, Clara Grun, La Cegua, Lya Barrios y <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/las-voces-de-el-guadalupano\/\">El Guadalupano<\/a>, entre otros. Esta noche, por ejemplo, tocar\u00e1 con <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/edicion\/edicion-67-el-canto-del-perrozompopo\/\">Perrozompopo<\/a> y con una banda nueva: Cuneta Son Mach\u00edn, que incursiona en el g\u00e9nero de la electrocumbia o cumbia-rock.<\/p>\n<p>Fabio dice que para \u00e9l la m\u00fasica no es un <em>hobby<\/em>, sino un trabajo m\u00e1s. As\u00ed se lo ha tomado siempre.<\/p>\n<p>Esta faceta comenz\u00f3 con Clave 90, un grupo de rock que irrumpi\u00f3 en los 90 cuando el rock todav\u00eda era maldito en el circuito de la recreaci\u00f3n capitalina. Con tres amigos del Centro Am\u00e9rica hab\u00edan creado esta banda que interpretaba canciones de Miguel Mateo y de Enanitos Verdes, y que debut\u00f3 en el Intercontinental en un festival de nuevos talentos. En el 93 ganaron un festival de nuevos talentos que impulsaba Karen Santamar\u00eda. El premio era grabar un disco en M\u00e9xico, pero nunca se concret\u00f3. Hoy s\u00f3lo tiene los recortes de esa espera.<\/p>\n<p>Si tiene una cosa, le falta la otra. Una vez en 1998, frustrado al ver que no pasaba nada con la comercializaci\u00f3n de los cocodrilos, que sus pieles segu\u00edan \u2013y siguen\u2013 terminando en billeteras que se van para Miami, que el tr\u00e1fico de animales parece imparable, mand\u00f3 todo al carajo. Se refugi\u00f3 en una finca cafetalera de unos amigos de su pap\u00e1. Estuvo a\u00f1o y medio como mandador, pag\u00e1ndole a los trabajadores. En aquella hacienda ten\u00eda una bater\u00eda que golpeaba todas las tardes. Recuerda que los ni\u00f1os de los jornaleros se amontonaban a verlo y esperaban a que soltara los bolillos un rato.<\/p>\n<p>Esta noche, no suelta los bolillos. Lleva como una docena de ellos en un peque\u00f1o camuflado. Fabio va en short hasta las pantorrillas, tenis, camiseta y un gorro que le tapa esa calvicie incipiente que disimula bien con su barba cerrada. No le quita los ojos al baterista que est\u00e1 ahora en la tarima, que es mucho m\u00e1s joven, un veintea\u00f1ero. Dice que no puede hacer con los pies lo que el muchacho est\u00e1 haciendo, un trote parejo sobre los tambores.<\/p>\n<p>Con el movimiento Rock Nica Ecol\u00f3gico limpiaron el a\u00f1o pasado Nejapa. Bueno, sacaron un cami\u00f3n \u201chasta la pata de basura\u201d, dice Fabio. Unas 400 personas repitieron la tarea en Apoyo. Hubo un concierto de rock en la Ruta Maya, y de all\u00ed pasaron a los sem\u00e1foros a sensibilizar, donde oyeron de todo.<\/p>\n<p>En este pa\u00eds \u201cel problema de conservaci\u00f3n, de contaminaci\u00f3n es un problema cultural, que pasa por la actitud de las personas y la autoestima colectiva que podamos tener como pa\u00eds, nosotros los nicarag\u00fcenses nos subvaloramos, yo conozco gente que ni siquiera se da cuenta que vive en un basurero\u201d.<\/p>\n<p>Los bolillos est\u00e1n ahora en sus manos. Se ve al fondo del escenario. Sentado, rodeado de tambores, platos, campanas, comunic\u00e1ndose con los otros m\u00fasicos por claves, melod\u00edas, sacudidas de cabezas, miradas. Nada m\u00e1s existe a su alrededor. Patea, rebota uno de los palillos en los platos y sacude la cabeza, para arriba y abajo, resbala el otro bolillo por la campana, y abajo su pie est\u00e1 marcando otro ritmo. As\u00ed es Fabio, ubicuo, capaz de distribuir su tiempo para hacer varias cosas bien al tiempo. Pero en realidad en este momento est\u00e1 viviendo la segunda de sus vidas, la del tibur\u00f3n urbano, \u00e9se que, entre varios planes, sue\u00f1a con tener un bote para su jubilaci\u00f3n y vivir en el mar. Recorrer el Pac\u00edfico, comer del mar. All\u00ed, en esa mecedora eterna, en la proa o en la popa tendr\u00e1 que estar, como en un trono, su bater\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_50453\" aria-describedby=\"caption-attachment-50453\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-69.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-50453\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-69.jpg\" alt=\"Fabio Buitrago\" width=\"720\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-69.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/magazine145-tripa-69.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-50453\" class=\"wp-caption-text\">Con dos de sus tres hijos, Alejandro y Andrea Iyari.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una persona con doble vida. En la ciudad es el baterista de los cantantes m\u00e1s reconocidos del pa\u00eds. Afuera, en el campo, caminante, buzo, alguien que atrapa cocodrilos, un naturalista incansable que busca el equilibrio entre la gente y los recursos naturales<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":50451,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-50449","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50449"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50469,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50449\/revisions\/50469"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50451"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}