{"id":51286,"date":"2006-12-05T20:01:52","date_gmt":"2006-12-06T02:01:52","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=51286"},"modified":"2020-09-24T12:53:48","modified_gmt":"2020-09-24T18:53:48","slug":"orlando-vasquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/orlando-vasquez\/","title":{"rendered":"Orlando V\u00e1squez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">De la rutilante fama al olvido absoluto. Orlando V\u00e1squez, aquel peque\u00f1o atleta al que la cr\u00f3nica deportiva bautiz\u00f3 como el \u00abpeque\u00f1o acorazado\u00bb, abandon\u00f3 todo lo bueno de su vida, se sumergi\u00f3 en el vicio y ahora mendiga trabajo y comida en una granja camaronera de Chinandega<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Silva<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Bismarck Picado<\/strong><\/p>\n<p>Una vez, hace 15 a\u00f1os, cuando ya comenzaba a dormirse en las calles producto del alcohol, dijo que si hab\u00eda sido capaz de levantar una barra con discos de acero que pesaban casi hasta tres veces su peso, tambi\u00e9n era capaz de controlar una botella de ron, un cigarrillo de marihuana o una piedra de crack.<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed que no te preocup\u00e9s amor, lo hago por jodedera, esto a m\u00ed no me doma\u00bb, le dijo a su esposa Marlene Morales cuando esta le reclamaba el porqu\u00e9 llegaba tarde a la casa. Ahora ya no hay preocupaci\u00f3n de ella porque est\u00e1n separados y la casa a la que Orlando V\u00e1squez sol\u00eda llegar tarde cuando comenzaba a caer en el hocico de los vicios, la perdieron cuando \u00e9l la empe\u00f1\u00f3 por problemas financieros provocados por la droga.<\/p>\n<p>\u00abNo aguantaba. Hice todo por ayudarlo, le rogu\u00e9 que se curara, no por m\u00ed, sino por nuestros tres hijos, por \u00e9l mismo, pero nunca pudo o nunca quiso\u00bb, se queja sin remordimientos Marlene, quien se cas\u00f3 hace 17 a\u00f1os con Orlando Antonio V\u00e1squez Mendoza.<\/p>\n<p><strong>LEA ADEM\u00c1S: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/mundo-los-esteroides\/\">El mundo de los esteroides<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Aunque no se queja de la vida que llev\u00f3 a su lado, ella no puede disimular cierto enojo cuando recuerda que por culpa del vicio, \u00e9l abandon\u00f3 a la familia. \u00abF\u00edjese que a \u00e9l lo quer\u00eda todo el mundo, todos lo admiraban y respetaban porque desde jovencito fue muy dedicado y sencillo, pero el guaro y las drogas lo arruinaron. Yo no le deseo mal, ojal\u00e1 se cure, pero lo que perdi\u00f3 con nosotros ya no lo recuperar\u00e1\u00bb, dice ella, quien lo conoci\u00f3 all\u00e1 por 1988, cuando el nombre del peque\u00f1o atleta que se alza a metro y 52 cent\u00edmetros del suelo ya sonaba fuerte en los medios de comunicaci\u00f3n, que por entonces lo promocionaban como una joven promesa de los deportes nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>No era para menos, el a\u00f1o anterior, en 1987, durante los Juegos Panamericanos de Indian\u00e1polis, el pesista Orlando V\u00e1squez hab\u00eda subido al estrado de los ganadores con tres medallas de bronce colgadas al cuello, algo nunca ocurrido en la historia del deporte aficionado del terru\u00f1o. Empezaba la leyenda del peque\u00f1o acorazado de 52 kilogramos.<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/magazine73-tripa-122.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-51289\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/magazine73-tripa-122-714x1024.jpg\" alt=\"Orlando V\u00e1squez\" width=\"450\" height=\"645\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/magazine73-tripa-122.jpg 714w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/magazine73-tripa-122.jpg 209w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/magazine73-tripa-122.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En realidad, lo que le gustaba era el agua. Todos los d\u00edas se iba a la piscina del Polideportivo Espa\u00f1a a esperar que le dieran una oportunidad para zambullirse y ya se ve\u00eda saltando al escuchar el disparo de salida, partir las aguas en dos hasta llegar a la otra orilla y de ah\u00ed emerger triunfante como trit\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abYo ve\u00eda el agua limpita y transparente, bien fresca, y me daban una ganas de tirarme un chapuz\u00f3n, pero como nac\u00ed rematado de estatura, no me atrev\u00eda y mejor me dedicaba a levantar pesas hechas de tarros con cemento en cada lado de un tubo galvanizado\u00bb, recuerda emocionado Orlando V\u00e1squez, ahora que se encuentra a la sombra de un almendro para mitigar el solazo perro de este Chinandega que parece a punto de hervir con el calor del mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Tiene la cabeza rapada, la piel parece tostada y luce una peque\u00f1a barba cerrada que le nace debajo de las orejas y le atraviesa la quijada hasta coronarse en la barbilla. De ojillos rojizos y sonrisa f\u00e1cil, Orlando V\u00e1squez rememora aquella tarde de 1982 cuando un amigo lo llam\u00f3 de las grader\u00edas donde ve\u00eda a los muchachos zambullirse en la piscina del Polideportivo Espa\u00f1a para decirle que estaban buscando gente para levantar pesas.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00abNo me acuerdo cu\u00e1ntas medallas gan\u00e9 en mi vida, pero fueron un cachimbo: de oro, de plata, de bronce, de lata, de pl\u00e1stico, de todos los tama\u00f1os y colores\u00bb, celebra V\u00e1squez<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>\u00abEstaba un entrenador que me estaba probando a los chavalos a levantar pesas, yo ya ten\u00eda mi caja (musculatura) y le dije que quer\u00eda nadar, pero \u00e9l me qued\u00f3 viendo y me dijo: &#8216;No jod\u00e1s, aunque parec\u00e9s renacuajo vos no serv\u00eds para nadar, mejor prob\u00e1 las pesas&#8217;. Y as\u00ed me fui quedando, enano y maj\u00f3n\u00bb, dice V\u00e1squez, quien confiesa que a sus entonces 14 a\u00f1os nunca imagin\u00f3 que levantar barras y discos de metal ser\u00eda el \u00fanico oficio que aprender\u00eda en su vida.<\/p>\n<p>\u00abPrimero me andaban los de la federaci\u00f3n como exhibici\u00f3n por todo el pa\u00eds, pero sin participar, era como jugador de mantequilla. Despu\u00e9s el entrenador me dijo: &#8216;Vos ya est\u00e1s listo para ganar&#8217;. A partir de ah\u00ed anduve reventando a todo el que me pusieran enfrente con las pesas\u00bb, r\u00ede V\u00e1squez, quien dice ahora que desde entonces empez\u00f3 a ganar medallas a granel. Primero en Nicaragua, en concursos nacionales; luego en Centroam\u00e9rica, en concursos regionales, luego en Am\u00e9rica Latina, en los Juegos Panamericanos y despu\u00e9s por todo el mundo representando a Nicaragua en las competencias de pesa.<\/p>\n<p>\u00abNo me acuerdo cu\u00e1ntas medallas gan\u00e9 en mi vida, pero fueron un cachimbo: de oro, de plata, de bronce, de lata, de pl\u00e1stico, de todos los tama\u00f1os y colores\u00bb, celebra V\u00e1squez, quien aunque ande muy mal econ\u00f3micamente, a como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, no pierde el sentido del humor y estalla en carcajadas a cada rato. A veces sin motivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00abNo ha habido un atleta amateur nicarag\u00fcense, en toda la historia, que haya conseguido m\u00e1s medallas que Orlando V\u00e1squez. Estoy seguro de eso\u00bb, dice el periodista Hijalmar Padilla, editor de la secci\u00f3n deportiva del Diario Hoy.<\/p>\n<p>De hecho, Padilla ha seguido paso a paso a V\u00e1squez desde su inicio, su desarrollo y su ca\u00edda como deportista y persona. Incluso la \u00faltima vez que se public\u00f3 una entrevista sobre \u00e9l, fue cuando Padilla lo entrevist\u00f3 en el 2002, en el Centro de Ayuda y Rehabilitaci\u00f3n del Alcoh\u00f3lico y Adicto a otras Drogas (CARA), donde hab\u00eda llegado demacrado y enfermo tras una etapa \u00e1lgida de varios meses de ingerir licor y consumir drogas en las calles.<\/p>\n<p>\u00abNi yo mismo me aguantaba. Hab\u00eda entrado a la etapa cr\u00f3nica, era demasiado. Ya no pod\u00eda controlarme, mientras consum\u00eda de todo: guaro, coca\u00edna, marihuana y hasta piedra (crack)\u00bb, le dijo esa vez V\u00e1squez a Padilla.<\/p>\n<p>\u00abPara en esas fechas Orlando ya ven\u00eda para abajo como atleta. Dos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda participado en los Juegos Ol\u00edmpicos de S\u00eddney y all\u00e1 fracas\u00f3 estrepitosamente al quedar en el lugar 19 entre 22 competidores, a pesar de ser de los pocos atletas a los que el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico les pag\u00f3 entrenador y les mantuvo vi\u00e1ticos en Nicaragua\u00bb, cuenta Padilla.<\/p>\n<p><strong>LEA ADEM\u00c1S: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/nicaragua-los-juegos-olimpicos\/\">Nicaragua en los Juegos Ol\u00edmpicos<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Los Juegos Ol\u00edmpicos del 2000 fueron la \u00faltima competencia en la que V\u00e1squez particip\u00f3. Atr\u00e1s hab\u00edan quedado sus nueve medallas en los Juegos Panamericanos de Indian\u00e1polis 1987, La Habana 1991 y Mar de Plata 1995. Nadie en Nicaragua, en ninguna disciplina deportiva, hab\u00eda logrado tantas medallas.<\/p>\n<p>Esos m\u00e9ritos, a pesar de que ya empezaba V\u00e1squez a padecer las consecuencias del vicio, hicieron que la cr\u00f3nica deportiva lo eligiera en 1999 como el segundo atleta, de una lista de diez, de los m\u00e1s destacados del siglo XX, solo detr\u00e1s del exgrandesligas Dennis Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>Las autoridades deportivas lo amaban y obviaron que las medallas ganadas en Indian\u00e1polis les fueran arrebatadas luego que saliera positivo en un examen de dopaje. Un gimnasio de fisicoculturismo que se construy\u00f3 en las instalaciones del Instituto de la Juventud y Deportes lleva su nombre, Gimnasio Orlando V\u00e1squez, el gobierno de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro le regal\u00f3 un autom\u00f3vil y el financiamiento de la empresa privada le permiti\u00f3 comprar una casa propia en el Reparto Isa\u00edas G\u00f3mez, acondicionarla y darle un techo digno a su familia.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-51286 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/orlando-vasquez\/attachment\/orlando-vasquez\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Orlando V\u00e1squez\" aria-describedby=\"gallery-1-51290\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-01.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-51290'>\n\t\t\t\t1988. Orlando empezaba a perfilarse ante la cr\u00f3nica deportiva como una futura promesa del deporte aficionado, despu\u00e9s de obtener medallas en los Juegos Panamericanos de Indian\u00e1polis.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/orlando-vasquez\/attachment\/orlando-vasquez-4\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-Vasquez-y-Empresrios.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Orlando V\u00e1squez\" aria-describedby=\"gallery-1-51293\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-Vasquez-y-Empresrios.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-Vasquez-y-Empresrios.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-Vasquez-y-Empresrios.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-Vasquez-y-Empresrios.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-51293'>\n\t\t\t\t1991. Ya Orlando V\u00e1squez era una celebridad deportiva y los empresarios y el Gobierno lo invitaban a inaugurar negocios y edificios. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/orlando-vasquez\/attachment\/orlando-vasquez-2\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-04.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-51291\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-04.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-04.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-04.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-04.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-51291'>\n\t\t\t\t1992. Se prepar\u00f3 para los Juegos Ol\u00edmpicos de Barcelona, pero no trajo medallas. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/orlando-vasquez\/attachment\/orlando-vasquez-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-y-do%C3%B1a-Violeta-.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Orlando V\u00e1squez\" aria-describedby=\"gallery-1-51292\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-y-do%C3%B1a-Violeta-.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-y-do%C3%B1a-Violeta-.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-y-do%C3%B1a-Violeta-.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Orlando-V%C3%A1squez-y-do%C3%B1a-Violeta-.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-51292'>\n\t\t\t\t1994. La presidenta Violeta Barrios lo recibi\u00f3 en su despacho y luego le regal\u00f3 un veh\u00edculo que Orlando V\u00e1squez meti\u00f3 a trabajar de taxi, antes de caer en las drogas y destruirlo. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ahora el otrora peque\u00f1o acorazado ya no luce aquel blindaje de la fama. De hecho, salvo algunos amigos que le conocen aqu\u00ed en Chinandega, para el resto de la gente pasa desapercibido.<\/p>\n<p>Y no es para menos: nadie puede imaginar que este peque\u00f1o hombre de musculatura todav\u00eda definida, que viste ropas humildes e irradia aires de desolaci\u00f3n, es el mismo joven que a\u00f1os atr\u00e1s se sub\u00eda a los altares deportivos de las mejores plazas del continente a recibir medallas y elogios.<\/p>\n<p>Orlando V\u00e1squez trabaja en una granja camaronera en las costas chinandeganas, gracias a las gestiones de uno de sus pocos amigos que le quedan en estas tierras candentes. Ah\u00ed gana apenas para medio comer: 1,200 c\u00f3rdobas al mes por hacer de todo, cargar sacos, limpiar pilas, jalar cosas&#8230; \u00abEstoy jodido\u00bb, dice a secas, cuando ya las carcajadas que le provocaron sus recuerdos de gloria lo han abandonado para ceder espacio a la realidad de su vida actual de 38 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Una se\u00f1ora amiga de \u00e9l en Chinandega, cuando supo que busc\u00e1bamos a V\u00e1squez para entrevistarlo, se entusiasm\u00f3 y dijo al otro lado del auricular con voz de s\u00faplica: \u00abAy\u00fadenle por favor. Ese hombre necesita una mano que lo saque de ah\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Un familiar cercano a V\u00e1squez en Managua dijo que el exatleta hab\u00eda huido a Chinandega luego de venderle hasta el \u00faltimo traste a su esposa para consum\u00edrselo en drogas y por eso ella lo detesta.<\/p>\n<p>Marlene Morales, la esposa de Orlando, dice que no quiere hablar de sus asuntos familiares, que tampoco lo detesta, pero que las cosas que le hizo a su familia cuando andaba en las drogas no se pueden olvidar f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>\u00abNi lo odio ni lo detesto, eso se lo dejo a Dios, lo \u00fanico que te puedo decir es que las cosas que perdi\u00f3 con su familia no las recuperar\u00e1\u00bb, conf\u00eda.<\/p>\n<p>Ella, al igual que una amiga de Orlando V\u00e1squez, en Chinandega, creen que el laureado exatleta sigue en las drogas, pero \u00e9l lo niega enf\u00e1ticamente y pide una oportunidad para demostrar que todav\u00eda es \u00fatil a la sociedad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCa\u00edste otra vez en las drogas, Orlando?<\/strong><\/p>\n<p>No, para nada hermano, no tengo \u00e1nimos para eso, ni dinero para esas cosas. Ahorita estoy dedicado a mi trabajo, esperando mientras me sale algo mejor. Vos sab\u00e9s, con 1,200 pesos al mes no puedo hacer nada por mi familia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY por qu\u00e9 no est\u00e1s con tu familia?<\/strong><\/p>\n<p>Es que tuve un problema con mi esposa. Algo horrible, pero ya lo super\u00e9 y ahora quiero ahorrar para llevarle algo a mis hijos en Navidad.<\/p>\n<p><strong>Algo horrible, \u00bfcomo qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Una cagada, no lo puedo decir p\u00fablicamente, pero quiero que ella me perdone.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 viniste a Chinandega?<\/strong><\/p>\n<p>Es que all\u00e1 (Managua) no ten\u00eda trabajo y amigos ya casi no tengo. Para serte sincero, creo que los ech\u00e9 a perder cuando ca\u00ed en el vicio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY ahora est\u00e1s recuperado, no and\u00e1s en el vicio?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed hombre, creeme, ya no tengo nada que ver, si me ves hecho verga es porque no tengo un buen trabajo, pero ahora que ya no bebo quiero ver si alguien me da una oportunidad para trabajar all\u00e1 y estar cerca de mi familia. Me gustar\u00eda tambi\u00e9n que me dieran una \u00faltima oportunidad para competir, yo s\u00e9 que si entreno puedo ganarle a cualquiera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY de qu\u00e9 cre\u00e9s que pod\u00e1s conseguir trabajo si has burlado la confianza de todos los que te tendieron las manos? <\/strong><\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que arruin\u00e9 la confianza, pero as\u00ed es de horrible el vicio y le pido perd\u00f3n a quienes traicion\u00e9: a mis amigos, a mi familia, a los que me apoyaron. Yo antes era instructor de pesas, todav\u00eda me acuerdo de las t\u00e9cnicas, pero ahorita no pido mucho, con limpiar el Gimnasio Orlando V\u00e1squez y con que me garanticen aunque sea el seguro m\u00e9dico me conformo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la rutilante fama al olvido absoluto. Orlando V\u00e1squez, aquel peque\u00f1o atleta al que la cr\u00f3nica deportiva bautiz\u00f3 como el \u00abpeque\u00f1o acorazado\u00bb, abandon\u00f3 todo lo bueno de su vida, se sumergi\u00f3 en el vicio y ahora mendiga trabajo y comida en una granja camaronera de Chinandega<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":51288,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-51286","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51286"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52249,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51286\/revisions\/52249"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}