{"id":52341,"date":"2020-10-05T09:34:48","date_gmt":"2020-10-05T15:34:48","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=52341"},"modified":"2024-01-04T14:06:56","modified_gmt":"2024-01-04T20:06:56","slug":"un-retrato-de-oscar-navarrete-la-guerra-y-las-fotografias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/un-retrato-de-oscar-navarrete-la-guerra-y-las-fotografias\/","title":{"rendered":"Un retrato de \u00d3scar Navarrete: la guerra y las fotograf\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<p>Una serenata de morteros estallaba en las profundidades de la selva hondure\u00f1a. Era un aturdidor ruido que se combinaba con las metrallas de las PKM y las AK-47. Entre finales de febrero e inicios de marzo de 1988, en la Operaci\u00f3n Danto 88, fue el musical que escuch\u00e9 en primera fila durante 18 d\u00edas cuando me dorm\u00eda y me levantaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un concierto eterno, repleto de im\u00e1genes que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que se pueda contar con palabras. \u00bfC\u00f3mo relatar entonces el miedo en los ojos de los cachorros del Servicio Militar que se bajaban de los helic\u00f3pteros directo al matadero de la selva? \u00bfPuede alguien describir en prosa o en versos el silencio improvisado que hac\u00eda un batall\u00f3n para honrar a los ca\u00eddos todas las noches? \u00bfAlguien imagina que el ruido de las ametralladoras pueda ser opacado por los quejidos de los chavalos heridos?<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, \u00d3scar Navarrete, no soy un especialista en palabras. Desde entonces, como a los 18 a\u00f1os de edad, he querido contar lo que he vivido a trav\u00e9s de las fotograf\u00edas. Entonces ah\u00ed andaba con una c\u00e1mara a tuto, en medio de la selva, como parte de la Unidad de Medios Audiovisuales del Ej\u00e9rcito Sandinista, documentando el horror de la guerra en la que se derram\u00f3 tanta sangre de hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>No era yo para nada el gordo atrapado en este cuerpo que tengo ahora. En mis fotos de la \u00e9poca se puede notar mis 115 libras que pesaba entonces. Los muchachos que hasta ahora me conocen no van a creer las horas que caminaba cargando una c\u00e1mara, una grabadora grande, los pertrechos y mi propia comida.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque una de las cosas que m\u00e1s se hace en las guerras de monta\u00f1a, pero poco se dice, es que pas\u00e1s todo el d\u00eda caminando. Te levant\u00e1s para caminar, te par\u00e1s para descansar, y volv\u00e9s a caminar. Y as\u00ed pas\u00e1s los d\u00edas, a veces deseando chocar con el enemigo porque te aburr\u00eds de caminar y la ansiedad se apodera de vos. Por eso a veces me drogaba con carisoprodol, una pastilla que inhibe la contracci\u00f3n del m\u00fasculo y bloquea el dolor, que era por todos conocido que lo ocupaban los guerrilleros de los Batallones de Lucha Irregular.<\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os en la guerra marcan para siempre. Quiz\u00e1s adentrarme en la guerra haya explicado lo que viv\u00ed de ni\u00f1o y de adolescente precoz despabilado que siempre fui; o quiz\u00e1s la guerra tambi\u00e9n marc\u00f3 la vida que llev\u00e9 despu\u00e9s, aferr\u00e1ndome a mi c\u00e1mara para poder sobrevivir. Porque estar en la monta\u00f1a, hartado por los mosquitos, durmiendo mal con el fr\u00edo de las noches, y la humedad del d\u00eda, que hac\u00eda que te cansaras, o que te toparas, como le dec\u00edamos entonces, hace que valor\u00e9s cuando menos la cama de tu casa, tu familia, amigos, tu novia, la comida caliente. Sent\u00eds como un manjar unos frijolitos reci\u00e9n hechos, cuando all\u00e1 en la monta\u00f1a apenas prob\u00e1s bocado, y todo el tiempo est\u00e1 fr\u00edo. En realidad, com\u00e9s para seguir caminando.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que empiezo a contar mi historia hablando de la guerra. De una \u00e9poca que la tuve que vivir como que si no existiera futuro. Porque uno no sab\u00eda si se iba a morir cualquier d\u00eda y a sus familiares le iban a llevar el cuerpo en una caja f\u00fanebre. Eso tal vez explica los a\u00f1os que viv\u00ed de excesos de drogas, de bacanal y de mujeres. De todas las relaciones amorosas que tuve, de los siete hijos que tengo, de las depresiones y momentos en los que toqu\u00e9 fondo, pero que fueron fundamentales para poder hablar de estos 51 a\u00f1os de este \u00d3scar Navarrete, profesional y humano, que ahora soy.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/WLC_0986-scaled.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/WLC_0986-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52362\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00d3scar Navarrete Aguilar, fotoperiodista del diario LA PRENSA.<br>Foto: Wilmer L\u00f3pez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Descripci\u00f3n: \u00d3scar Navarrete camina una ma\u00f1ana por el mercado Oriental. <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/el-modelo-ortega-murillo-para-enfrentar-una-pandemia\/\">Es junio de 2020 y hay una pandemia.<\/a> Parece que va lento, esquivando los tramos y los charcos llenos de agua sucia. El recorrido que hace es para tratar de retratar este centro de compras, atestado siempre de gente, en tiempos donde se aconseja evitar multitudes. Camina cuadras y cuadras en no menos de una hora. Al final, en su carrete hay fotos, varias fotos tan potentes para poder ilustrar cualquier portada de un peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe todos los fot\u00f3grafos que sigo, (\u00d3scar) Navarrete es el que tiene el estilo que m\u00e1s me gusta\u201d, dice Wilmer L\u00f3pez, fot\u00f3grafo de La Prensa, antes de hacerle los retratos para este perfil. \u201cEs por eso que quise prepararme bien porque \u00e9l merece que le tomen fotos de la calidad suya\u201d, agrega L\u00f3pez.<\/p>\n\n\n\n<p>Navarrete ha obtenido varios reconocimientos por su trabajo. El \u00faltimo fue otorgado por la Fundaci\u00f3n Violeta Barrios de Chamorro, por un portal que tiene una galer\u00eda con sus mejores fotograf\u00edas de la rebeli\u00f3n de abril de 2018. Sus retratos se han exhibido en varios pa\u00edses de la regi\u00f3n centroamericana, Europa y Nueva York. Hace algunos a\u00f1os hizo una exhibici\u00f3n de fotograf\u00edas con desnudos; ha trabajado para agencias como Reuters, EFE, y desde hace 16 a\u00f1os trabaja en La Prensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus fotograf\u00edas se han publicado en diarios como El Pa\u00eds, The Washington Post, Sunday Times, entre decena de medios internacionales. Ha sido profesor de fotograf\u00eda en varias facultades de Comunicaci\u00f3n. Los que lo conocen saben que hoy en d\u00eda pareciera tener postales de la mayor\u00eda de eventos trascendentales de los \u00faltimos 35 a\u00f1os en Nicaragua: guerra, tomas de posesi\u00f3n, desastres naturales, asonadas, cr\u00edmenes, huelgas y rebeliones.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-NavarreteHi-1-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-NavarreteHi-1-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52363\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con toda su familia, que incluye sus siete hijos, en su casa en Managua.<br>Foto: Wilmer L\u00f3pez.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo curioso en mi familia y es que casi todos nacimos en enero. Pero antes debo contar que todo empez\u00f3 cuando mis padres, Rosa Aguilar y \u00d3scar Navarrete, se conocieron en Ticuantepe. Despu\u00e9s que yo nac\u00ed se separaron porque mi pap\u00e1 era bacanal y le val\u00eda todo. Entonces mi pobre madre tuvo que venir a Managua con mi hermana mayor, Lesbia, y conmigo. Aqu\u00ed en Managua tuvo que hacer de todo para poder sobrevivir: de empleada dom\u00e9stica o lavando y planchando ropa ajena. Sin embargo, en ese lapso conoci\u00f3 a quien ser\u00eda mi segundo padre: Francisco Barberena, mi padrastro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padrastro fue quien a m\u00ed me cultiv\u00f3 los valores de la familia que hoy en d\u00eda los pongo en pr\u00e1ctica. Yo quiero a mi padre biol\u00f3gico porque es mi viejo, pero tambi\u00e9n quiero mucho a mi padrastro porque se convirti\u00f3 en mi padre: asumi\u00f3 la figura paternal y me cuid\u00f3. A \u00e9l le gustaba vestir catr\u00edn: camisa mangas largas, pantal\u00f3n de vestir y zapatillas, por eso cari\u00f1osamente le dec\u00edan \u201cChico Mangas Largas\u201d. Yo le agradezco poner siempre en primer lugar a la familia. A m\u00ed me dec\u00eda que cuando tuviera un hogar me iba a dar cuenta que siempre me iban a faltar cosas, pero que eso no me podr\u00eda agobiar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014En tu casa puede faltar todo menos el pan y el agua en la mesa, porque cuando falte eso, fallaste como hombre cabeza de familia \u2014me dec\u00eda, porque \u00e9l siempre me dio muchos consejos sabios. A\u00f1os despu\u00e9s se separ\u00f3 de mi mam\u00e1, pero yo todav\u00eda me comunico con \u00e9l, nos vemos siempre, me dice que me quiere.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/WLC_1413-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"829\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/WLC_1413-1024x829.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52371\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con su actual pareja, Mar\u00eda Teresa Paz.<br>Foto: Wilmer L\u00f3pez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La separaci\u00f3n de ellos me afect\u00f3 y entr\u00e9 a la etapa rebelde. Yo de adolescente fui bien precoz: a los 14 a\u00f1os ya hab\u00eda tenido relaciones sexuales, beb\u00eda alcohol y fumaba marihuana. Cuando iba muy acelerado, fue mi padrastro el que me par\u00f3. Pero desde ni\u00f1o ten\u00eda una afici\u00f3n que era dibujar todo el d\u00eda. Pasaba rayando papeles y cuando se me acababan, rayaba las paredes. Mi mam\u00e1 me puteaba dici\u00e9ndome: \u201c\u00a1Acaso est\u00e1s en la c\u00e1rcel Modelo!\u201d Para m\u00ed fue mi primer acercamiento a la fotograf\u00eda, y creo que, si hubiera seguido, ah\u00ed anduviera haciendo grafitis ahorita mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en esos a\u00f1os hubo algo que me marc\u00f3. A mi cu\u00f1ado, mi yunta, lo andaban buscando para que fuera al Servicio Militar, pero \u00e9l no quer\u00eda ir. Se escondi\u00f3 en mi casa un tiempo, pero se lo llevaron a la fuerza. Desert\u00f3 y despu\u00e9s regres\u00f3. Una noche que estaba en la brigada de Tanques Omar Torrijos, jodiendo en la covacha antes de dormirse, a un chavalo evang\u00e9lico, inexperto que nunca hab\u00eda tocado un arma, se le escap\u00f3 una r\u00e1faga cuando se desperezaba. Mi cu\u00f1ado recibi\u00f3 cuatro impactos y muri\u00f3, y tambi\u00e9n murieron otros dos y no me acuerdo cu\u00e1ntos lesionados dej\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, ese d\u00eda como a las 11:00 de la noche, llegaron miembros del Ej\u00e9rcito a la casa. Yo escuch\u00e9 los gritos de mi hermana, y no me sal\u00ed porque ya sab\u00eda a qu\u00e9 se deb\u00eda. No pregunt\u00e9 nada tampoco y solo me puse a llorar en mi cuarto. A partir de ese d\u00eda, con los gritos de mi hermana de fondo, decid\u00ed que no me iba a casar y no tendr\u00eda hijos porque me daba temor dejar hu\u00e9rfanos y viuda. Eso me part\u00eda el alma.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-INTERARM-1-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"723\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-INTERARM-1-1024x723.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52368\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En esta fotograf\u00eda ten\u00eda 18 a\u00f1os de edad.<br>Foto: Archivo \u00d3scar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de que renunci\u00e9 a la Unidad de Medios Audiovisuales y perdieron el poder los sandinistas, yo qued\u00e9 desempleado. Me sent\u00eda desesperado por conseguir trabajo porque ya ten\u00eda dos hijos. Entonces mi esposa de ese entonces, Migdalia, consigui\u00f3 un dinero con su mam\u00e1 para que lo trabajara.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos vendiendo nacatamales y despu\u00e9s me met\u00ed a cambista de d\u00f3lares. Tambi\u00e9n viajaba a Honduras para traer ropa y venderla. Era comerciante y no me iba mal. Una vez traje chiver\u00edas pero me cost\u00f3 venderlas, y un d\u00eda que no ten\u00eda dinero sal\u00ed a venderlas ambulante. Todav\u00eda me acuerdo que era un domingo y caminaba y caminaba y nadie me compraba. Me fui a descansar debajo de un palo y dije que as\u00ed no iba a sobrevivir. Tambi\u00e9n reflexion\u00e9 que despu\u00e9s de andar en la guerra jug\u00e1ndome el pellejo, ahora estaba con una bolsa de chiver\u00eda consiguiendo para comer, porque nadie me ayud\u00f3. Obviamente no solo yo me qued\u00e9 as\u00ed, sino miles de chavalos que despu\u00e9s de la guerra tuvieron que empezar desde cero porque no sab\u00edan otra cosa qu\u00e9 hacer, m\u00e1s que volar tiros.<\/p>\n\n\n\n<p>El negocio de la ropa tambi\u00e9n quebr\u00f3 con el resurgimiento de la econom\u00eda en los a\u00f1os 90 y las tiendas proliferaron como hongos por toda Managua. De un momento a otro, despu\u00e9s que no hab\u00eda qu\u00e9 comer, abundaba todo en los comercios.<br>La cosa es que iba a las entrevistas de trabajo, pero cuando ense\u00f1aba mi portafolio de fotograf\u00edas de guerra, ah\u00ed nom\u00e1s me rechazaban. Hab\u00eda un rechazo hacia la gente que ven\u00eda del Ej\u00e9rcito Sandinista, como yo. Una tarde, cuando estaba celebrando el primer a\u00f1o de mi primer hijo, llegaron a buscarme de Barricada para trabajar en el laboratorio de fotograf\u00eda. Ah\u00ed estuve desde septiembre de 1990 hasta julio de 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s me fui a trabajar a La Tribuna; trabaj\u00e9 un tiempo de freelance, conozco sobrevivir en eso desde hace rato. La calle no mata a nadie, no come a nadie. Supe sobrevivir a la guerra y tambi\u00e9n sobrevivir al desempleo. Me fui tambi\u00e9n un corto tiempo a Estados Unidos y trabaj\u00e9 en una f\u00e1brica de tortillas. Era un trabajo dur\u00edsimo en el que laboraba 12 horas seguidas y terminaba muerto. Me regres\u00e9 a Nicaragua porque no era lo m\u00edo; extra\u00f1aba la fotograf\u00eda y fue as\u00ed que regres\u00e9 a La Prensa en enero desde 2014, hasta hoy.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"483\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52365\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-1.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">A la izquierda de la foto, durante el operativo Interarmas en 1987. Foto: Archivo \u00d3scar Navarrete<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>La oscuridad ya encerraba la noche. Hubo un silencio repentino. Solo a los lejos se escuchaba el cantar de los grillos y cigarras. Ya est\u00e1bamos en territorio hondure\u00f1o en la operaci\u00f3n Danto 88. Como a las 9:00 de la noche nos ordenaron que sali\u00e9ramos de las champas porque la Fuerza A\u00e9rea Sandinistas bombardear\u00eda a la Contra y no quer\u00edan que nos cayeran las bombas por error. Entonces en el campamento en el que est\u00e1bamos se lanzaron bengalas para identificar que \u00e9ramos del Ej\u00e9rcito Sandinista. Aquello parec\u00eda 7 de diciembre, cuando se celebra la Griter\u00eda: se lanzaron tantas bengalas que el cielo se ilumin\u00f3 con si fuera de d\u00eda. De pronto se escuch\u00f3 un rugir de motores de aviones y poco despu\u00e9s la tierra tembl\u00f3; una onda expansiva lleg\u00f3 donde nosotros que nos hizo estremecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve miedo aquel d\u00eda, pero eso no era lo que m\u00e1s me incomodaba en aquel momento, sino las ronchas que ten\u00eda en mis muslos, piernas y tobillos que se me empezaban a infectar. Ya me levantaba cojeando porque me daban unos dolores insoportables que poco despu\u00e9s se convirtieron en fiebre, dolor y escalofr\u00edos. Aquello me comenz\u00f3 despu\u00e9s de que me picaron los mosquitos y me provocaron una alergia. Claro que uno lo que hace es rascarse, con las u\u00f1as llenas de tierra, para calmarse. Pero despu\u00e9s las lesiones empeoran cuando sud\u00e1s mientras camin\u00e1s, cruz\u00e1s r\u00edos, te llen\u00e1s de lodo, no te ba\u00f1\u00e1s. Yo todav\u00eda recuerdo que mientras Daniel Ortega arengaba en el discurso del 8 de marzo de 1988, yo me rascaba con una cutacha que ya hab\u00eda perdido el filo despu\u00e9s de ser usada para abrirnos paso por entre la maleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s andaba la piel en carne viva porque despu\u00e9s de usar el uniforme todo el d\u00eda, los cascarones se ca\u00edan cuando me lo quitaba As\u00ed bot\u00e9 casi todos. La infecci\u00f3n avanz\u00f3 de tal forma que me tom\u00f3 meses recuperarme y por esa raz\u00f3n me enviaron de regreso a Managua con la misi\u00f3n de trasladar todo el material audiovisual que se hab\u00eda hecho en esos d\u00edas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"692\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-1024x692.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52366\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg 1536w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-ONAVARR-3-scaled.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Durante la operaci\u00f3n Danto 88 se infect\u00f3 la parte baja de su cuerpo.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Fue as\u00ed que las im\u00e1genes se transmitieron por entonces. Pero ahora solo voy a contar una que no pudo alcanzar completa: una ma\u00f1ana comenz\u00f3 uno de los enfrentamientos m\u00e1s fuertes. De inmediato miramos a los primeros ca\u00eddos por fusiler\u00eda y minas antipersonales. Se establecieron puestos m\u00e9dicos donde empezaron a trasladar a los muchachos que les sellaban los mu\u00f1ones de carne con gasas. Unos mu\u00f1ones que parec\u00edan haberse formado por un corte de motosierras. Se miraban j\u00f3venes ag\u00f3nicos, con los p\u00e1rpados ca\u00eddos. Los muertos eran cargados en hamacas juntos con los heridos que gritaban del dolor de una amputaci\u00f3n de piernas.<\/p>\n\n\n\n<p>Horas despu\u00e9s, el zumbido de las aspas de un helic\u00f3ptero romp\u00eda el sonido mientras aterrizaba en un terreno accidentado. Levantaba tolvaneras y monte, con una potencia tan fuerte que apartaba el pl\u00e1stico negro que cubr\u00eda a los muertos que iban a trasladar. Parece una escena sacada de alguna pel\u00edcula que tanto me gustan, como Pelot\u00f3n, pero no, fue la guerra que vivimos, y que en aquel momento lo que m\u00e1s importaba era intentar prensar el pl\u00e1stico negro a las camillas de los chavalos muertos y heridos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-dANTO88-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"662\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-dANTO88-1024x662.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52369\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una postal que tom\u00f3<br>\u00d3scar Navarrete durante la Operaci\u00f3n Danto 88.<br>Foto: \u00d3scar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los siete hijos<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00d3scar Navarrete tuvo siete hijos en su vida que dice han sido producto de la vida \u201cloca y acelerada\u201d que llev\u00f3 por muchos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d3scar, su primer hijo, naci\u00f3 en septiembre de 1989, mientras que su segunda hija Roxana, de otra madre, naci\u00f3 en junio de 1990. Es decir, con nueve meses de diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En marzo de 1991 naci\u00f3 Abdiel, su tercer hijo, con su primera esposa.<\/p>\n\n\n\n<p>En su segunda pareja tuvo su segunda hija, Susy\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su tercera pareja, tuvo tres hijos: Osyara, Enrique y \u00d3scar.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-Navax-2-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/310-MAG-Navax-2-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-52370\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con su madre, Rosa Aguilar.<br>Foto: Wilmer L\u00f3pez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fotoperiodista \u00d3scar Navarrete retrat\u00f3 a\u00f1os duros de la guerra de los a\u00f1os 80. Estuvo en frentes de combates cargando una c\u00e1mara a tuto y vivi\u00f3 el desempleo en los a\u00f1os 90. En la actualidad es uno de los fot\u00f3grafos m\u00e1s destacados del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":52472,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[5052],"class_list":["post-52341","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-oscar-navarrete"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52341"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52341\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58674,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52341\/revisions\/58674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}