{"id":54291,"date":"2021-06-07T00:00:51","date_gmt":"2021-06-07T06:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=54291"},"modified":"2023-12-28T00:44:46","modified_gmt":"2023-12-28T06:44:46","slug":"perfil-psicologico-de-daniel-ortega-y-rosario-murillo-en-la-mente-de-dos-dictadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/perfil-psicologico-de-daniel-ortega-y-rosario-murillo-en-la-mente-de-dos-dictadores\/","title":{"rendered":"En la mente de Daniel Ortega y Rosario Murillo"},"content":{"rendered":"\n<p>El primer muerto es el que deja una huella indeleble en la psiquis de los asesinos. Es a ese al que recordar\u00e1n toda la vida, sin importar cu\u00e1ntos vengan despu\u00e9s. Pero si adem\u00e1s pueden matar y salir impunes de la situaci\u00f3n, puede crearse un precedente que refuerce su comportamiento. Por eso el psic\u00f3logo R\u00f3ger Mart\u00ednez est\u00e1 convencido de que Daniel Ortega piensa con alguna frecuencia en Gonzalo Lacayo, el sargento de la Guardia asesinado por los sandinistas en octubre de 1967.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortega particip\u00f3 en la operaci\u00f3n y desde entonces lo ha entendido como simplemente un deber que ten\u00eda que ser cumplido. Sin culpa y sin placer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo hab\u00eda participado en el ajusticiamiento, o asesinato si usted lo quiere poner as\u00ed, del principal verdugo de las fuerzas de seguridad de Somoza, este tal Gonzalo Lacayo. En agosto de 1967 (fecha equivocada), particip\u00e9 en esa acci\u00f3n para matarlo\u201d, confes\u00f3 en 1987 a la revista Playboy en una entrevista con la periodista Claudia Dreifus, citada por el periodista Fabi\u00e1n Medina en el libro El Preso 198.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfLacayo es la primera persona que usted mataba en su vida? \u2014pregunt\u00f3 Dreifus.<br>\u2014S\u00ed.<br>\u2014\u00bfCuando lo mat\u00f3, no sinti\u00f3 ning\u00fan conflicto entre sus sentimientos religiosos y lo que estaba haciendo?<br>\u2014No, porque no sent\u00ed ning\u00fan odio personal, ni tampoco rencor al efectuar esa acci\u00f3n \u2014respondi\u00f3 Ortega\u2014. Pienso que de haber sentido odio personal me habr\u00eda sentido culpable. Pero no sent\u00ed nada de eso. Lo vi como algo natural, algo que ten\u00eda que suceder. Es cierto que le est\u00e1bamos quitando la vida a una persona, pero esa era una persona que le estaba robando la vida al pueblo. Quiero decir, \u00e9l era el peor de todos los torturadores y asesinos. \u00bfSe sent\u00edan culpables los miembros de la Resistencia Francesa cuando mataban a los oficiales de la Gestapo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo particip\u00e9 en la ejecuci\u00f3n\u201d, repiti\u00f3 Ortega 22 a\u00f1os m\u00e1s tarde, el 2 de marzo de 2009, ante el periodista brit\u00e1nico David Frost. \u201c(Gonzalo Lacayo) Era el que me hab\u00eda torturado a m\u00ed, a otros compa\u00f1eros y a centenares de nicarag\u00fcenses nos hab\u00eda torturado durante muchos a\u00f1os. Era el especialista en torturas y el Frente tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ejecutarlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Mart\u00ednez, tanto la muerte de Lacayo como el paso de Ortega por la prisi\u00f3n (tras ser procesado por robo de bancos) han incidido en la psicolog\u00eda del ahora dictador nicarag\u00fcense, as\u00ed como su formaci\u00f3n en las filas de una estructura militar y una infancia en la que experiment\u00f3 privaciones. Sus d\u00edas en la c\u00e1rcel lo convirtieron en un ermita\u00f1o y las limitaciones, en \u201cun resentido social\u201d que a la fecha no termina de calzar en el c\u00edrculo de la burgues\u00eda, pese a que ya puede permitirse los mismos lujos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Rosario Murillo, fue la hija m\u00e1s adorada de su padre, don Te\u00f3dulo Murillo. El se\u00f1or viv\u00eda orgulloso de su inteligencia y del inter\u00e9s que mostraba por los libros y la poes\u00eda. La mim\u00f3 al extremo de enviarla a estudiar un secretariado ejecutivo en Inglaterra y Suiza, un privilegio que no tuvo ninguna de sus otras hijas. A juicio de Mart\u00ednez, este trato preferencial pudo haber incidido en el comportamiento caprichoso que caracteriza a la ahora primera dama, vicepresidenta y vocera del r\u00e9gimen Ortega Murillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Crecieron en entornos muy distintos, pero para desgracia de Nicaragua resultaron ser una pareja enormemente compatible, incluso en sus posibles trastornos mentales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-PAREJAREP-scaled-e1623088512736.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"667\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-PAREJAREP-1024x667.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54326\"><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que a \u00e9l le falta, ella lo aporta, y viceversa. A \u00e9l le gusta esconderse; ella adora las c\u00e1maras. \u00c9l reacciona lento ante situaciones que lo sacan de su zona de confort; ella es m\u00e1s diestra para recomponer su discurso y toma decisiones con mayor rapidez. \u00c9l posee una inteligencia media; la de ella podr\u00eda considerarse media-alta. Ambos tienen hambre de poder, una personalidad fr\u00eda y calculadora y necesidad de ser reverenciados.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas son algunas de las conclusiones a las que lleg\u00f3 R\u00f3ger Mart\u00ednez, tras pasar un mes obsesionado con el an\u00e1lisis de la personalidad de Daniel Ortega y Rosario Murillo, la pareja que gobierna Nicaragua desde 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la psicolog\u00eda de Ortega y Murillo se explica en sus respectivas infancias y a\u00f1os de juventud; pero tambi\u00e9n en la propia din\u00e1mica de la pareja, observ\u00f3. Por ejemplo, desde que entreg\u00f3 una gran cuota de poder a su esposa a cambio de apoyo en el caso de abuso contra su hijastra, Zoilam\u00e9rica, Ortega tiene menos libertad para tomar decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la pareja se ha complementado; porque mientras \u00e9l funciona como mero s\u00edmbolo, una reliquia de los a\u00f1os de la revoluci\u00f3n que juega a ser un l\u00edder de talla mundial; ella se ha hecho cargo de las cuestiones p\u00fablicas e incluso del manejo de los asuntos internos del pa\u00eds. Eso se observa en las comparecencias de la pareja, en las que \u00e9l desaparece tras bastidores en cuanto termina la actividad y ella se queda a atender a sus medios de comunicaci\u00f3n.<br>Ambos detestan las situaciones que se salen de su control; pero \u00e9l tiende a ocultarlo mejor, tras una m\u00e1scara de impasibilidad como la que mostr\u00f3 durante el Di\u00e1logo Nacional, en mayo de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>La compatibilidad de la pareja, que se conoci\u00f3 personalmente en 1977, tambi\u00e9n se observa en una de sus expresiones m\u00e1s p\u00fablicas: sus firmas. En detalles que para un ojo no entrenado pasan f\u00e1cilmente inadvertidos, como que ambos las rematan con una l\u00ednea abajo, pero que son evidentes para un graf\u00f3logo como C\u00e9sar Saballos.<\/p>\n\n\n\n<p>A ambos les gusta sobresalir, pero no de la misma manera.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-4-scaled-e1623090697664.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-4-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54373\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">M\u00e1s de 300 personas fueron asesinadas durante la represi\u00f3n a las protestas ciudadanas. En la foto, el funeral del joven Gerald V\u00e1squez. FOTO\/ Oscar Navarrete<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos analistas, nada es casual en el comportamiento p\u00fablico de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Su discurso incendiario est\u00e1 pensado para sus bases sandinistas, al igual que su pose de l\u00edderes buenos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco han dejado al azar los colores que utilizan en su vestuario. El azul de las chaquetas de Daniel Ortega, empleado religiosamente a partir del estallido de las protestas en 2018, pretende, por ejemplo, transmitir serenidad; mientras que el blanco de sus camisas quiere connotar \u201cpureza e inocencia\u201d. Esto observa Addis Esparta D\u00edaz, experta en semi\u00f3tica de la imagen.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco tiene fines decorativos el pentagrama que Murillo coloca en las actividades oficiales del r\u00e9gimen. \u201cEn la Edad Media fue considerado de protecci\u00f3n contra los demonios. Simboliza tambi\u00e9n la cabeza del chivo y es la insignia oficial de la iglesia de Sat\u00e1n\u201d, se\u00f1ala D\u00edaz.<\/p>\n\n\n\n<p>En su interpretaci\u00f3n m\u00e1s estricta, \u201cel pent\u00e1culo representa a Venus, diosa romana pagana, s\u00edmbolo del amor y la belleza\u201d, explica. Pero \u201cnumerol\u00f3gicamente es la representaci\u00f3n del cinco y la suma de los elementos femeninos (2) y masculinos (3), que significa uni\u00f3n. Puede estar asociado con la pareja presidencial: Rosario (2) y Daniel (3)\u201d.<br>Existe un patr\u00f3n, una l\u00f3gica particular en los delirios de la pareja gobernante que puede ser observada con mayor simplicidad cuando sus personalidades se desglosan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRosario Murillo posee una personalidad que manipula, transgrede y violenta las normas sociales en beneficio propio, sin tener ning\u00fan tipo de remordimiento\u201d, se\u00f1ala R\u00f3ger Mart\u00ednez. \u201cEs capaz de reconocer qu\u00e9 debe hacer o decir para enga\u00f1ar a otras personas, manipularlas y hacerlas creer lo que sea necesario para obtener un beneficio personal sin preocuparse del impacto que esto pueda tener en los dem\u00e1s o en sus sentimientos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De igual manera, \u201ces incapaz de crear lazos de afecto duraderos con otras personas (tiene a su propia hija amenazada y exiliada), posee superficialidad emocional y un trato social aparentemente agradable que enmascara sus verdaderas motivaciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Murillo se autopercibe como \u201cm\u00e1s inteligente, m\u00e1s poderosa y m\u00e1s valiosa que cualquier otra persona\u201d, una visi\u00f3n que puede interpretarse como megal\u00f3mana. No admite errores, es impulsiva y disfruta demasiado de la sensaci\u00f3n de ejercer control sobre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparte con su esposo caracter\u00edsticas propias de quienes padecen trastorno narcisista de la personalidad y el s\u00edndrome de Hubris, algo que la hace sentirse capaz de realizar grandes tareas y saberlo todo. Las personas con este s\u00edndrome est\u00e1n seguras de que se esperan cosas extraordinarias de parte de ellas y por lo mismo se sienten con licencia para ir \u201cm\u00e1s all\u00e1 de la moral ordinaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortega tiene una personalidad inhibida, con tendencia al aislamiento y a c\u00edrculos sociales muy reducidos. \u201cSin su c\u00edrculo, se siente desorientado, abandonado, sobre todo en estos momentos donde la sombra de la justicia se pasea sobre su cabeza\u201d, apunta Mart\u00ednez. No obstante, eso no impide que act\u00fae con soberbia y arrogancia, y una exagerada autoconfianza que lo lleva a despreciar a otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>A juicio del psic\u00f3logo, Ortega es \u201cun individuo sin talento nato y sin carisma para liderar\u201d; por eso ha fundamentado su gobierno en su formaci\u00f3n militar (ordenar y ser obedecido) y en el manual de la izquierda, con decisiones pol\u00edticas influenciadas por otros actores de su misma corriente ideol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>En Murillo se observan rasgos de psicopat\u00eda, mientras que Ortega se inclina hacia el trastorno antisocial.<\/p>\n\n\n\n<p>Despreciaba a los burgueses, pero ahora es uno m\u00e1s. Sufri\u00f3 torturas a lo largo de siete a\u00f1os en prisi\u00f3n y ahora es su r\u00e9gimen el que tortura a sus adversarios. \u201cPas\u00f3 de ser v\u00edctima impotente a ser el victimario omnipotente\u201d, subraya Mart\u00ednez. \u201cAlguien quebrado, sin tratamiento posterior, estar\u00e1 m\u00e1s predispuesto a \u2018desquitarse\u2019 con su \u2018verdugo\u2019, aunque realmente sea otra persona\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto Murillo como Ortega tienen rasgos negativos en su escritura, en su discurso y en su personalidad. Se trata de caracter\u00edsticas que seguramente comparten con millones de otros seres humanos; pero muy pocos de ellos, poqu\u00edsimos, tendr\u00e1n la posibilidad de convertirse en dictadores. El poder potencia lo que somos, para bien o para mal, y m\u00e1s si ese poder es absoluto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"813\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1-1024x813.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54375\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg 1536w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Simbolos-del-regimen-1.jpg 1595w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 dicen sus firmas?<\/h2>\n\n\n\n<p>La escritura de una persona puede decir mucho sobre ella. Le pedimos a C\u00e9sar Saballos, comunicador con estudios en grafolog\u00eda, que analizara las firmas de Daniel Ortega y Rosario Murillo, una de sus expresiones m\u00e1s visibles. Sus conclusiones apuntan a que se trata de una pareja que se complementa enormemente.<\/p>\n\n\n\n<p>La letra de Ortega es alargada, como un hilo que va uniendo letras; tambi\u00e9n es peque\u00f1a y eso transmite la idea de que \u201ces una persona a la que le gusta ocultarse, no dejar ver su vida interior\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus trazos se inclinan hacia atr\u00e1s, un rasgo propio de personas que vuelven a ver mucho hacia el pasado. Otros detalles de la firma de Ortega indican \u201cbuena memoria y tendencia a ser una persona rencorosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Su letra va r\u00e1pido y a medio camino pierde velocidad. \u201cLe cuesta avanzar\u201d, explica Saballos. \u201cTodav\u00eda tiene que consultar antes de decidir. Es r\u00e1pido para pensar, pero no para decidir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que \u201cdestruya las palabras\u201d con una letra irregular \u201clo hace una persona inquieta, que anda saltando de una idea a otra, que entiende las situaciones r\u00e1pido, pero as\u00ed de r\u00e1pido se le olvidan y pasa a otra cosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Murillo, \u201cpiensa y decide r\u00e1pido\u201d. Su letra refleja a una persona \u201cterriblemente emocional y detallista\u201d. De hecho, \u201ces m\u00e1s emocional que intelectual\u201d. Al final de la firma el rabo de la letra z se extiende hacia abajo, un detalle que suele caracterizar a personas que \u201cse inmiscuyen en la vida de los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos tienen problemas para trabajar en equipo. Ella es de eventos p\u00fablicos, \u00e9l no. Ella es de mostrarse, \u00e9l es de esconderse. \u201cA ella le incomoda que no te des cuenta de que est\u00e1 ah\u00ed; para \u00e9l si no lo ves, mejor\u201d, asegura Saballos. \u201c\u00c9l ser\u00eda un buen ejecutivo, porque no se muestra a s\u00ed mismo; ella no\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dos firmas tienen un detalle en com\u00fan: est\u00e1n subrayadas por una larga l\u00ednea. Eso equivale a ponerse en una vitrina. Es remarcar con fuerza que sab\u00e9s qui\u00e9n sos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"230\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas-1024x230.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54376\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg 1536w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/firmas.jpg 1650w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Megaloman\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>La palabra \u201cmegaloman\u00eda\u201d aparece cada vez que los especialistas en salud mental hablan sobre dictadores. Viene de la uni\u00f3n de dos palabras griegas \u201cmegas\u201d, que significa \u201cgrande\u201d, y \u201cman\u00eda\u201d, cuyo significado es \u201cobsesi\u00f3n\u201d: obsesi\u00f3n por lo grande. Delirio de grandeza, se dice tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una persona que est\u00e1 demasiado orgullosa de sus habilidades y poder de decisi\u00f3n suele ser etiquetada a la ligera como megal\u00f3mana. Sin embargo, desde el \u00e1mbito de la psicolog\u00eda \u201ctendr\u00edamos que usar la palabra en casos bastante mejor acotados\u201d, explica un psic\u00f3logo que ha pedido se omita su nombre, por razones de seguridad. \u201cDaniel Ortega es un caso claro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La megaloman\u00eda forma parte del trastorno narcisista de la personalidad. No es en s\u00ed misma un trastorno mental, sino parte de la sintomatolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo son las personas megal\u00f3manas?<\/p>\n\n\n\n<p>*Se comportan como si tuvieran un poder pr\u00e1cticamente ilimitado.<\/p>\n\n\n\n<p>*Aprovechan esta supuesta omnipotencia y encuentran placer poniendo a prueba sus capacidades. Por ejemplo: \u201cY si aprueban m\u00e1s sanciones, \u00bfqu\u00e9?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>*No aprenden de sus errores y la experiencia no los hace corregir comportamientos asociados con delirios de grandeza. Ejemplo: \u201cVamos a gobernar desde abajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>*Parecen estar fingiendo constantemente para dar una imagen idealizada de s\u00ed mismos. Como el uso frecuente de la palabra \u201ccomandante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>*Observan mucho c\u00f3mo reaccionan los dem\u00e1s ante lo que hacen o dicen, pero cuando son rechazadas por su comportamiento las personas megal\u00f3manas piensan que el problema son los otros. Como afirmar que unas fotograf\u00edas de paramilitares armados son falsas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay gente que simplemente tiene una autoestima y un optimismo muy superior a la media, y no hay nada malo en ello\u201d, aclara el psic\u00f3logo. \u201cPero, por supuesto, por sus discursos y acciones Ortega no cabe ac\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-1-scaled-e1623090896773.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-1-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54370\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Desde 2018 las principales ciudades del pa\u00eds se mantienen bajo sitio policial y los grupos paramilitares son empleados para reprimir y asediar.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">16 rasgos de personalidad<\/h2>\n\n\n\n<p>A lo largo de un mes el psic\u00f3logo nicarag\u00fcense R\u00f3ger Mart\u00ednez analiz\u00f3 entrevistas realizadas por periodistas a Daniel Ortega y Rosario Murillo, averigu\u00f3 sobre sus respectivas infancias, volvi\u00f3 a estudiar los videos grabados durante el Di\u00e1logo Nacional y escuch\u00f3 discursos para poder acercarse a un perfil cl\u00ednico de la pareja gobernante.<br>De esa manera extrajo de Ortega y Murillo los 16 aspectos b\u00e1sicos de la personalidad definidos por el famoso psic\u00f3logo brit\u00e1nico Raymond Cattell, en 1993. Este es un mapeo de su psicolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Afabilidad.<\/strong> (Mide la forma de relacionarse con los dem\u00e1s).<br><strong>Ortega:<\/strong> Punt\u00faa bajo. Poco afectivo, con pobre expresividad y un nivel elevado de rigidez y tendencia al aislamiento. Esto pudo haber sido acentuado por su permanencia en la c\u00e1rcel por robo de bancos, en los a\u00f1os setenta.<br><strong>Murillo:<\/strong> Se ubica por encima de la media. Tiene disposici\u00f3n hacia las relaciones interpersonales, siempre y cuando est\u00e9 en una posici\u00f3n privilegiada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Inteligencia.<\/strong> (Mide la capacidad intelectual del pensamiento abstracto).<br><strong>Ortega:<\/strong> Inteligencia media. No se observa en \u00e9l la agilidad mental de una persona con inteligencia superior. No es capaz de hilvanar un argumento que aparente ser genuino en situaciones que no controla.<br><strong>Murillo:<\/strong> Inteligencia media alta. Demuestra tener un pensamiento adiestrado, memoria ejercitada y vocabulario amplio que le permiten componer y recomponer su ret\u00f3rica en comparecencias p\u00fablicas, aunque no infaliblemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Fortaleza o debilidad del yo.<\/strong> (Mide el car\u00e1cter).<br><strong>Ortega:<\/strong> Debilidad. Es capaz de mantener la compostura y parecer inmutable en situaciones inc\u00f3modas (como el Di\u00e1logo Nacional), pero internamente est\u00e1 deseando volver al espacio f\u00edsico y pol\u00edtico donde tiene el control.<br><strong>Murillo:<\/strong> Debilidad. Se frustra r\u00e1pidamente bajo condiciones no satisfactorias, cuando las cosas se salen de su control y supervisi\u00f3n. Tiende a evadir la realidad proyectando una que le favorezca. Puede padecer neuroticismo, alg\u00fan tipo de fobia, trastornos psicosom\u00e1ticos y problemas de sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Dominancia.<\/strong> (Capacidad de dominaci\u00f3n o sumisi\u00f3n).<br><strong>Ortega:<\/strong> Alta. Es autoritario y caprichoso. (Se hace lo que digo o \u201cvamos a gobernar desde abajo\u201d). No aprendi\u00f3 a interrelacionarse, sino a mandar. Es un rasgo aprendido, una fachada para ocultar debilidades internas.<br><strong>Murillo:<\/strong> Alta. Le resulta muy agradable y atractivo el estar en posiciones de poder. Es agresiva, terca, muy autoritaria y no se somete a la autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Impulsividad.<\/strong> (Capacidad de arriesgar).<br><strong>Ortega:<\/strong> Baja. Es introspectivo, debe tener un plan, un gui\u00f3n, un protocolo y tiene que apegarse a \u00e9l.<br><strong>Murillo:<\/strong> Media baja. Tiende a ser facialmente expresiva y hasta cierto punto espont\u00e1nea; sin embargo, tambi\u00e9n muestra caracter\u00edsticas de personas introspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. Conformidad grupal.<\/strong> (Grado de aceptaci\u00f3n de las normas sociales).<br><strong>Ortega:<\/strong> Baja. No se somete a las leyes ni a las normas culturales, tampoco a la \u00e9tica. Tiene un sentido desmesurado de su propia importancia, una necesidad profunda de admiraci\u00f3n y una carencia de empat\u00eda por los dem\u00e1s, rasgo t\u00edpico del trastorno narcisista de la personalidad.<br><strong>Murillo:<\/strong> Baja. No se comporta de acuerdo con las reglas, ni se somete por completo a las normas de la sociedad. La moral solo es un compromiso p\u00fablico para aparentar bondad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7. Atrevimiento.<\/strong> (Mide si la persona es t\u00edmida o extrovertida).<br><strong>Ortega:<\/strong> Bajo. Siempre busca la seguridad, el control, mantener todo a su alrededor predecible y estable. Sus acciones contra la poblaci\u00f3n siempre son indirectas. Alguien m\u00e1s las ejecuta.<br><strong>Murillo:<\/strong> Medio. Tiende a reaccionar de manera exagerada ante cualquier percepci\u00f3n de posible amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8. Sensibilidad.<\/strong> (Mide si una persona es l\u00f3gica y racional o intuitiva y sensible).<br><strong>Ortega:<\/strong> Aparente dureza emocional, pero puede falsear afectos para conseguir beneficios.<br><strong>Murillo:<\/strong> Se rige por un pensamiento racional que obedece a su propia y particular l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9. Suspicacia.<\/strong> (Sentido de alerta ante los dem\u00e1s).<br><strong>Ortega:<\/strong> Muestra una gran desconfianza hacia los dem\u00e1s. Solo le generan algo de confianza los individuos de su c\u00edrculo.<br><strong>Murillo:<\/strong> Posee unas fronteras personales muy marcadas que la desconectan del resto. Tiende a desconfiar y a tener un comportamiento paranoico que deriva en relaciones problem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10. Imaginaci\u00f3n.<\/strong> (Capacidad de sumergirse en el mundo interno).<br><strong>Ortega:<\/strong> Alta. Pasa largos per\u00edodos enclaustrado, abstray\u00e9ndose de la realidad.<br><strong>Murillo:<\/strong> Alta. Se sumerge f\u00e1cilmente en sus pensamientos sin distraerse por lo que sucede a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>11. Astucia.<\/strong> (Capacidad de analizar una situaci\u00f3n para sacar provecho de los dem\u00e1s).<br><strong>Ortega:<\/strong> Alta. Oculta lo que realmente piensa y calcula el da\u00f1o que desea causar.<br><strong>Murillo:<\/strong> Alta. Tiende a ser calculadora y utilitarista; usa sus destrezas sociales para relacionarse con personas a las que les pueda sacar provecho.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>12. Culpabilidad.<\/strong> (Capacidad de hacerse responsable de sus actos).<br><strong>Ortega:<\/strong> Baja. Para Ortega todos son culpables de lo que sucede, menos \u00e9l. Siempre buscar\u00e1 una versi\u00f3n que lo absuelva.<br><strong>Murillo:<\/strong> No aparenta tener tendencia a experimentar culpa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>13. Rebeld\u00eda.<\/strong> (Apertura al cambio).<br><strong>Ortega:<\/strong> Baja. No tiene apertura mental a otras opiniones que no sean las que le favorezcan.<br><strong>Murillo:<\/strong> Lo mismo que Ortega.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>14. Autosuficiencia.<\/strong> (Grado de independencia personal).<br><strong>Ortega:<\/strong> Media. En la actualidad depende en gran parte de las decisiones que tome su esposa, a quien ha entregado una buena cuota de poder.<br><strong>Murillo:<\/strong> Alta. Acostumbra tomar decisiones sin preocuparse por las opiniones ajenas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>15. Autocontrol.<\/strong> (Tendencia a comportarse bien socialmente).<br><strong>Ortega:<\/strong> Se esfuerza por mostrar una imagen ideal y socialmente aceptada ante sus bases. Hasta cierto momento le funcion\u00f3, pero a partir de abril de 2018 mostr\u00f3 su obsesi\u00f3n enfermiza por el poder. Debe controlar sus emociones para mantener esa imagen frente al p\u00fablico.<br><strong>Murillo:<\/strong> Intenta controlar sus emociones, pero es compulsiva y perfeccionista. Se encuentra en lucha constante entre su yo ideal y su yo real; molde\u00e1ndose con esfuerzo para igualar su conducta a la imagen ideal y socialmente aceptable que se ha creado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>16. Tensi\u00f3n.<\/strong> (Ansiedad experimentada en la vida cotidiana).<br><strong>Ortega:<\/strong> Suele frustrarse, pero ha dominado el arte de no mostrar su frustraci\u00f3n y enojo abiertamente. Planea c\u00f3mo actuar, qu\u00e9 decir y c\u00f3mo decirlo para demostrar temple frente a sus seguidores.<br><strong>Murillo:<\/strong> Vive en constante incomodidad y es impaciente. Su perfeccionismo y deseo de controlar todo le impide estar inactiva. Se frustra f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><br><strong>Ortega:<\/strong> Su tipo de personalidad es inhibida, egoc\u00e9ntrica, calculadora, autoritaria, agresiva, fr\u00eda y poco afectiva, con tendencia al aislamiento y poca apertura mental. Entre sus posibles psicopatolog\u00edas predominan la sociopat\u00eda, el s\u00edndrome de Hubris y el trastorno de la personalidad narcisista.<br><strong>Murillo:<\/strong> Su personalidad es manipuladora, egoc\u00e9ntrica, calculadora, fr\u00edvola, poco afectiva, poco emp\u00e1tica, autoritaria, perfeccionista, controladora. Predominan rasgos de psicopat\u00eda, trastorno de la personalidad narcisista, trastorno histri\u00f3nico de la personalidad y s\u00edndrome de Hubris.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-3-scaled-e1623090720657.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"659\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-3-1024x659.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54372\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En abril de 2018 el descontento social estall\u00f3 en una rebeli\u00f3n ciudadana que fue reprimida a fuego. El discurso de Ortega y Murillo intenta negar esa realidad.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El discurso de la pareja<\/h2>\n\n\n\n<p>El lenguaje y el tono utilizados por Daniel Ortega y Rosario Murillo tienen una finalidad. Una especialista en ling\u00fc\u00edstica ha analizado su discurso y estas son sus conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso de la pareja presidencial se ha distinguido por el ocultamiento y encubrimiento de la realidad, sin dejar espacios para que haya un interlocutor, el pueblo, pues no hay difusi\u00f3n de la informaci\u00f3n ni acceso a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Ortega, su discurso es monotem\u00e1tico: la constante referencia a hechos hist\u00f3ricos que relacionan \u201cla lucha contra el imperialismo yanqui\u201d con las circunstancias que vive el pa\u00eds. De esta forma intenta presentarse como el \u00fanico capaz de resolver los problemas sociales. En sus discursos tambi\u00e9n destaca la omisi\u00f3n intencional de temas coyunturales y predominan los mensajes indirectos, no expl\u00edcitos, un recurso com\u00fan en el discurso pol\u00edtico que sirve para deslegitimar y amenazar a adversarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a Rosario Murillo, sus intervenciones se han caracterizado por frases cortas y con abuso de descalificativos. Emplea adjetivos peyorativos (min\u00fasculos, sat\u00e1nicos), t\u00e9rminos populares (chingastes, dejen de joder) y met\u00e1foras (bacterias, vampiros, comejenes) con el prop\u00f3sito de da\u00f1ar la imagen de las personas que se oponen al Gobierno. Esto contrasta con las frases largas y de contenido religioso que utiliza para referirse a su r\u00e9gimen. Las palabras \u201cDios\u201d, \u201cVirgen\u201d y \u201cpaz\u201d aparecen con extrema frecuencia en sus alocuciones y mon\u00f3logos transmitidos a trav\u00e9s de medios oficialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con la ling\u00fcista, \u201ca fuerza de ser repetida e interiorizada por la poblaci\u00f3n, esta polarizaci\u00f3n promueve la confrontaci\u00f3n entre los nicarag\u00fcenses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo es un discurso improvisado\u201d, advierte. \u201cVa dirigido a sus bases porque despu\u00e9s se ve reproducido en sus seguidores. Son estrategias usadas por los que controlan el poder\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-5-scaled-e1623090937593.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/318-RECURSOS-5-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54374\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>En 2018 la ciudadan\u00eda se volc\u00f3 contra los s\u00edmbolos de la dictadura. Foto\/ Archivo<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Especialistas en salud mental, semi\u00f3tica, ling\u00fc\u00edstica y grafolog\u00eda analizaron el discurso y los s\u00edmbolos de Daniel Ortega y Rosario Murillo para crear un mapa de su personalidad. Esta es una mirada a la psicolog\u00eda de la pareja que encabeza la dictadura.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":54328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[183,81,1164],"class_list":["post-54291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-daniel-ortega","tag-nicaragua","tag-rosario-murillo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54291"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58383,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54291\/revisions\/58383"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}