{"id":54531,"date":"2021-07-05T10:01:15","date_gmt":"2021-07-05T16:01:15","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=54531"},"modified":"2023-12-27T23:31:27","modified_gmt":"2023-12-28T05:31:27","slug":"el-otro-sergio-ramirez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-otro-sergio-ramirez\/","title":{"rendered":"El otro Sergio Ram\u00edrez"},"content":{"rendered":"\n<p>El 21 de abril de 2018, Sergio Ram\u00edrez se dirig\u00eda a la Puerta del Sol, en Madrid, Espa\u00f1a, para participar de una manifestaci\u00f3n de nicarag\u00fcenses contra la represi\u00f3n de la dictadura de Daniel Ortega desatada un par de d\u00edas antes en contra estudiantes y manifestantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La Puerta del Sol estaba llena de trabajadoras del hogar, obreros, vendedoras y j\u00f3venes nicarag\u00fcenses que exig\u00edan justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Ram\u00edrez estaba llegando a la plaza, una muchacha se le acerc\u00f3 y le prendi\u00f3 un lazo negro en la solapa de la chaqueta. Esa fue la respuesta a la idea que le rondaba desde el 18 de abril.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLe daba vueltas en mi cabeza que era una incongruencia que yo diera un discurso sobre la literatura y mi compromiso en medio de lo que estaba pasando en Nicaragua. No me sent\u00eda tranquilo\u201d, recuerda Ram\u00edrez, quien al siguiente d\u00eda se present\u00f3 en Alcal\u00e1 de Henares con ese mismo lazo en la solapa del traje de etiqueta con el que recibir\u00eda el Premio Cervantes 2017.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/10.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"921\" height=\"596\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54533\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/10.png 921w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/10.png 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/10.png 768w\" sizes=\"(max-width: 921px) 100vw, 921px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAMIREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El jefe de protocolo de la Casa Real se fij\u00f3 en el lazo negro y le pregunt\u00f3 por el significado. \u201cEs el luto por lo que est\u00e1 pasando en Nicaragua\u201d, respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey Felipe VI, cuando lo salud\u00f3, tambi\u00e9n se fij\u00f3 y le dijo que sent\u00eda lo que estaba pasando en el pa\u00eds. Lo mismo le manifest\u00f3 el entonces presidente del gobierno espa\u00f1ol, Mariano Rajoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de comenzar su discurso, Sergio Ram\u00edrez ley\u00f3 una breve introducci\u00f3n que hab\u00eda escrito a mano la noche anterior. En ella dedicaba el premio a \u201cla memoria de los nicarag\u00fcenses, que en los \u00faltimos d\u00edas han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos T\u00fcnnermann Bernheim tiene vivo el recuerdo de tres de sus estudiantes sentados en la primera fila del sal\u00f3n. Erick Ram\u00edrez, Mauricio Mart\u00ednez y Sergio Ram\u00edrez. Los tres eran buenos estudiantes de Derecho, \u201clos tres eran buenos muchachos\u201d, pero a dos de ellos los mataron en la masacre del 23 de julio de 1959.<\/p>\n\n\n\n<p>Sergio ten\u00edas 17 a\u00f1os, acaba de llegar a la ciudad para comenzar sus estudios universitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Estuvo presente en la masacre y cree que se salv\u00f3 de puro milagro. Al momento de los disparos agarr\u00f3 por la banda izquierda de donde ven\u00edan los tiros y se meti\u00f3 de cabeza en un restaurante que se llamaba El Rodeo. Ah\u00ed subi\u00f3 hasta el segundo piso y cuando los gases lacrim\u00f3genos desaparecieron, la guardia somocista hab\u00eda dejado un reguero de chavalos heridos y cuatro muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEncontrarse con la muerte a los 17 a\u00f1os es una experiencia que te cambia la vida. Una muerte violenta, adem\u00e1s. Ir a levantar a un amigo que est\u00e1 tirado en la calle, le ped\u00eds que se levante y est\u00e1 muerto\u201d, comenta Ram\u00edrez, de 78 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>A esa hora se fue, junto a un amigo, a la radio Atenas a pedir que se donara sangre para los heridos. En esas estaban cuando lleg\u00f3 una patrulla de la guardia y los sac\u00f3 de la cabina. No se deb\u00eda de hablar sobre el suceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Somoza envi\u00f3 una caravana cargada de sangre, m\u00e9dicos y enfermeras, desde Managua hasta Le\u00f3n, adelante iba monse\u00f1or Alejandro Gonz\u00e1lez y Robleto, arzobispo de la capital. Los estudiantes enfurecidos arremetieron contra la caravana y no dejaron que llegara hasta el hospital.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa misma noche su amigo, Rolando Avenda\u00f1a, le dijo: \u201cMir\u00e1, tenemos que hacer un peri\u00f3dico. Nadie va a publicar todo lo que pas\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sergio Ram\u00edrez confiesa que le hubiera gustado estudiar periodismo. Una vez le cont\u00f3 a su pap\u00e1 la idea de irse a Chile para aprender ese oficio, y este le dijo que eso \u201cno era ninguna carrera\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/05.png\"><img decoding=\"async\" width=\"877\" height=\"597\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/05.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54542\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/05.png 877w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/05.png 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/05.png 768w\" sizes=\"(max-width: 877px) 100vw, 877px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAMIREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pasaron toda la noche escribiendo a m\u00e1quina art\u00edculos, recuento de muertos y heridos, una cr\u00f3nica y hasta un editorial. El peri\u00f3dico se llam\u00f3 Extra. Se imprimi\u00f3 y a mediod\u00eda estaba circulando por toda la ciudad, al mismo tiempo que Avenda\u00f1a ca\u00eda preso por figurar como director del peri\u00f3dico que dur\u00f3 una edici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A los medios nacionales ya hab\u00eda trascendido la noticia de la masacre y entre los nombres de los asesinados hab\u00eda un joven que se llamaba Sergio Salda\u00f1a y otro llamado Erick Ram\u00edrez, alguien debi\u00f3 confundir los nombres y result\u00f3 que hab\u00eda un muerto que se llamaba Sergio Ram\u00edrez. El mismo Carlos T\u00fcnnermann, que no estaba en la ciudad el d\u00eda de la masacre, no sab\u00eda cu\u00e1l de los Ram\u00edrez era el asesinado.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo le pas\u00f3 al t\u00edo Gustavo Mercado, que, sin decir nada a la familia, sali\u00f3 rumbo a Managua con su esposa, cargando una s\u00e1bana blanca que iban a usar a modo de mortaja para recoger a su sobrino. En el camino escuch\u00f3 que no era Sergio el muerto y se regres\u00f3. A las pocas horas don Pedro Ram\u00edrez ya ten\u00eda a su hijo de vuelta en Masatepe, pero aquel muchacho de 17 a\u00f1os ya hab\u00eda cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Para 1942, Masatepe era un pueblo de unos cuatro mil habitantes. Sergio sinti\u00f3 desde peque\u00f1o la diferencia entre vivir en los barrios de arriba y los de abajo, que anteriormente estaban divididos entre los ladinos y los ind\u00edgenas, aunque al final todo se volvi\u00f3 mestizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quedaron las tradiciones, los ritos, los bailes callejeros, el hablado y las palabras te\u00f1idas de t\u00e9rminos ind\u00edgenas que para un ni\u00f1o que se convertir\u00eda en escritor ser\u00edan importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 en una familia numerosa. Lleg\u00f3 a tener 56 primos y 20 t\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre era Pedro Ram\u00edrez Guti\u00e9rrez, que primero fue vigilante de un dep\u00f3sito de tabaco en Diriamba y luego instal\u00f3 una tienda en Masatepe. Pedro fue el \u00fanico de los 12 hijos de Lizandro Ram\u00edrez que no acept\u00f3 tocar un instrumento musical.<\/p>\n\n\n\n<p>La Orquesta Ram\u00edrez era famosa en el pueblo. El patriarca y bisabuelo, Alejandro Ram\u00edrez, les inculc\u00f3 la m\u00fasica a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice el escritor que su pap\u00e1 quiz\u00e1s no quiso aprender a tocar ning\u00fan instrumento porque en la repartici\u00f3n que hizo su abuelo al peque\u00f1o Pedro le toc\u00f3 el contrabajo y que era muy grande ese caj\u00f3n con cuerdas.<\/p>\n\n\n\n<p>Total, que Pedro se dedic\u00f3 al comercio mientras la orquesta de los hermanos Ram\u00edrez alegraba las fiestas patronales hasta altas horas de la noche, pero cada domingo tocaba m\u00fasica sacra en la misa. As\u00ed pasaban de los valses y las mazurcas a los glorias y ofertorios.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/01.png\"><img decoding=\"async\" width=\"953\" height=\"561\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/01.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54532\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/01.png 953w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/01.png 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/01.png 768w\" sizes=\"(max-width: 953px) 100vw, 953px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAMIREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pedro Ram\u00edrez conoci\u00f3 a una muchacha llamada Luisa Mercado y se enamoraron. Ven\u00edan de dos familias muy distintas. Mientras Pedro era hijo de un m\u00fasico pobre, Luisa era hija de Te\u00f3filo Mercado, un adinerado cafetalero que ten\u00eda tierras, una casa grande y hasta una gasolinera, que por aquellos tiempos eran pocas en el pa\u00eds. Pero para m\u00e1s inri, don Te\u00f3filo era protestante.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os veinte del siglo pasado, ser evang\u00e9lico en Nicaragua era pr\u00e1cticamente un atrevimiento. Un grupo de pastores hab\u00eda llegado desde Alabama, Estados Unidos, para fundar la Iglesia bautista y se asentaron en Masatepe. Mercado se afili\u00f3 a la congregaci\u00f3n y cuando mir\u00f3 se hab\u00eda convertido en referencia porque hasta los cultos se realizaban en su casa, la cual hab\u00eda d\u00edas en que era apedreada por los cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un primer momento, don Te\u00f3filo se resisti\u00f3 a la idea de que su hija, Luisa, la primera muchacha bachiller de Masatepe, fuera novia del hijo del que tocaba en las misas de los domingos y las parrandas del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>La joven pareja no tuvo m\u00e1s remedio que casarse \u201cclandestinamente\u201d. Por entonces, los matrimonios entre evang\u00e9licos y cat\u00f3licos solo pod\u00edan ser celebrados por el obispo, as\u00ed que la ceremonia se realiz\u00f3 en Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Como suele ocurrir con estas tensiones familiares, todo mejor\u00f3 con la llegada de los nietos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel Mercado era bohemio y emprendedor. Era el due\u00f1o de la sala de cine de Masatepe. \u00c9l mismo sal\u00eda en su jeep a las calles a anunciar los estrenos y agarraba para Managua a conseguir m\u00e1s pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda el proyeccionista del cine se emborrach\u00f3 y tuvo una discusi\u00f3n con \u00c1ngel, que decidi\u00f3 correrlo y nombrar a su sobrino Sergio como proyeccionista oficial del Cine Club.<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o de 12 a\u00f1os hab\u00eda aprendido a usar el proyector. Adem\u00e1s, estaba entrenado para estar pendiente de que el sonido no se desajustara de la imagen y sab\u00eda qu\u00e9 hacer en caso de que la pel\u00edcula se rompiera o se quemara.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la cinta agarraba fuego, la bajaba r\u00e1pidamente y la llevaba a la mesa de bobinado, donde la pegaba con acetato y la devolv\u00eda al proyector. Todo en cuesti\u00f3n de segundos, lo suficiente para que los espectadores no bajaran a pedradas la caseta de proyecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edo \u00c1ngel le ofreci\u00f3 un salario al peque\u00f1o, pero don Pedro Ram\u00edrez no quiso que le pagara al muchacho por temor a que se quedara toda la vida como proyeccionista. Entonces, el t\u00edo como no pod\u00eda pagarle, le hac\u00eda regalos. Sergio recuerda especialmente un reloj de pulsera que recibi\u00f3 en una de esas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cine Club era un corral convertido en sala de proyecci\u00f3n. Ten\u00eda un palco con media agua, y el resto eran sillas al aire libre. Los d\u00edas de semana hab\u00eda una tanda a las siete y media de la noche y los fines de semana, dependiendo de la pel\u00edcula, hab\u00eda una proyecci\u00f3n a las siete y otra a las nueve.<\/p>\n\n\n\n<p>De esos tiempos el escritor recuerda la pel\u00edcula Violetas Imperiales, de 1952, y al t\u00edo \u00c1ngel con una caja de madera repartiendo violetas entre las mujeres que asistieron a la funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato parece sacado de la pel\u00edcula Cinema Paradiso, pero Sergio Ram\u00edrez reconoce que es parte esencial de su historia, porque gracias a esas largas horas proyectando cintas aprendi\u00f3 a narrar con los planos cinematogr\u00e1ficos. Tambi\u00e9n contribuyeron a despertar esas ansias por narrar, las historietas infantiles donde por 10 centavos se alquilaba al Capit\u00e1n Marvel, Superm\u00e1n, magos y fantasmas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la casa de los Ram\u00edrez Mercado, la madre impon\u00eda la disciplina. Do\u00f1a Luisa era seria, retra\u00edda, no estaba acostumbrada a mostrar sus sentimientos, ni se re\u00eda estrepitosamente o lloraba en p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, en el clan de los Ram\u00edrez eran alegres, bullangueros y burlones. Todos los hermanos se reun\u00edan en la tienda de Pedro antes de ir a la iglesia a tocar la misa con el abuelo. Ah\u00ed en esa rueda creci\u00f3 Sergio, que disfrutaba de las risas en aquellas tertulias.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/02.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"881\" height=\"585\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/02.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54537\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/02.png 881w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/02.png 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/02.png 768w\" sizes=\"(max-width: 881px) 100vw, 881px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAM\u00cdREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u201cMe encantaba estar en esas ruedas aprendiendo qu\u00e9 era el verdadero sentido del humor, que es un instrumento \u00fatil para la escritura\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de sus t\u00edos que marc\u00f3 su ni\u00f1ez fue Alberto Ram\u00edrez, que tambi\u00e9n era bohemio, pero m\u00e1s tirado a la fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>El violinista, chelista y compositor ca\u00eda a la casa de los Ram\u00edrez Mercado como paracaidista cuando alguna de sus amantes lo abandonaba. Se emborrachaba y terminaba compartiendo cuarto con Sergio, que se quedaba atra\u00eddo por aquel instrumento misterioso de cuerda frotada.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces el t\u00edo agarraba el viol\u00edn y le tocaba canciones alegres.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hermanos Ram\u00edrez ten\u00edan una tabacalera a medias. Pedro pon\u00eda el dinero y Alberto era el \u201csocio industrial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe pegaban unas madres peleadas por la planilla\u201d, recuerda de su t\u00edo y su pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o se iba con siete a\u00f1os a la tabacalera a matar gusanos con los mozos. A finales de los a\u00f1os 40 los insecticidas eran muy caros y por eso los gusanos se mataban a mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed aprendi\u00f3 el ni\u00f1o a identificar los dos gusanos del tabaco. El primero era un caf\u00e9 que le dec\u00edan gusano de rosquilla y el otro era un gusano verde y gordo. Por cada insecto muerto se pagaba un centavo.<\/p>\n\n\n\n<p>De esas faenas, al peque\u00f1o se le quedaron grabados los desayunos en un ranchito cerca de El Arenal. Huevos, frijoles fritos, tortillas reci\u00e9n palmeadas, queso \u2014si hab\u00eda\u2014 y el infaltable caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Como todas las ciudades universitarias, Le\u00f3n era un lugar intenso. Las protestas contra Somoza siguieron luego de la masacre de los estudiantes, pero tambi\u00e9n al joven Ram\u00edrez le dio tiempo para conocer la ciudad, hacer amigos, salir de parranda y enamorarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSe acuerda de su primer trago de guaro? \u2014le pregunto.<br>\u2014S\u00ed, claro, pero eso no fue en Le\u00f3n \u2014r\u00ede. \u2014Eso fue en Masatepe, donde hab\u00eda dos cosas que mi mam\u00e1 no toleraba, que eran las cantinas y los billares. No s\u00e9 por qu\u00e9 a los billares les ten\u00eda tirria. Quiz\u00e1s se imaginaba que detr\u00e1s de eso estaba la prostituci\u00f3n. Si me miraban en un billar, me llegaban a sacar a fajazos.<br>\u2014\u00bfEntonces c\u00f3mo fue lo de su primer trago?<br>\u2014Fue en un estanco que estaba en la periferia del pueblo. Unos amigos me llevaron expresamente a tomarme el primer trago de guaro. Ten\u00eda 14 a\u00f1os. Era un tac\u00f3n alto, se llamaba trago de a peso, porque eso val\u00eda. Te lo daban con un jocote celeque.<br>\u2014\u00bfY prob\u00f3 otras cosas?<br>\u2014Hasta hoy nunca tuve la experiencia de la marihuana. No s\u00e9 de cu\u00e1nto me he perdido \u2014dice riendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para tranquilidad de do\u00f1a Luisa, su pap\u00e1 lo fue a dejar a Le\u00f3n y logr\u00f3 que el ministro de Educaci\u00f3n, don Crisanto Sacasa, lo recomendara con su hermano Jos\u00e9 Trinidad Sacasa, director del Instituto de Occidente, para que Sergio se quedara a vivir con los inspectores del instituto, para que \u201cque no se corrompiera\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"583\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07-1024x583.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54540\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png 560w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/07.png 1051w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAM\u00cdREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pero esos inspectores eran gente jugada y corrida. \u201cTodo lo que ten\u00eda que aprender lo hice con ellos\u201d. Aquello era un ritual de ir a las cantinas y sentarse a una mesa, alrededor de una botella de Santa Cecilia, Ca\u00f1ita o cualquier guaro lija embotellado, unas boquitas y a veces hasta amanecer.<\/p>\n\n\n\n<p>De la cantina de Cucaracha, agarraban para la cantina de Higinio a la vuelta del Teatro Gonz\u00e1lez y despu\u00e9s a la de El Labor\u00edo. No es que Sergio fuera un gran bebedor, pero s\u00ed vivi\u00f3 la experiencia universitaria de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>De esos a\u00f1os lo mejor fue conocer a la que ser\u00eda su esposa, Tulita. Gertrudis Guerrero estudiaba en el Colegi\u00f3 Asunci\u00f3n. Ram\u00edrez la miraba cruzar el parque en direcci\u00f3n a su casa, ella tendr\u00eda unos 14 a\u00f1os. Luego se volvieron a encontrar cuando ella era secretaria en la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre fue introvertido y poco aventado con las muchachas, pero se hicieron novios all\u00e1 por 1961 y se casaron en 1964, para despu\u00e9s irse a vivir 14 a\u00f1os a Costa Rica, m\u00e1s tarde se fueron dos a\u00f1os al Berl\u00edn dividido por el muro y as\u00ed comenzaron los libros, luego la parte pol\u00edtica en el Frente Sandinista, los premios, los hijos y m\u00e1s libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Sergio Ram\u00edrez quiere ser recordado como una figura literaria. Le estorba el personaje pol\u00edtico y por eso no le gusta dar entrevistas de ese tipo. \u201cNo soy un pol\u00edtico, ni me interesa\u201d. Dice que se da cuenta a veces de las cr\u00edticas que recibe en redes sociales por su participaci\u00f3n en la revoluci\u00f3n de 1979 y sus funciones en los a\u00f1os 80, pero no se molesta en leerlas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/03.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"473\" height=\"601\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/03.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-54538\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/03.png 473w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/03.png 236w\" sizes=\"(max-width: 473px) 100vw, 473px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">ARCHIVO\/SERGIO RAM\u00cdREZ<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Quiere que su legado sea cultural y literario. \u201cMi primer legado es mi obra, a la que consagr\u00e9 mi vida\u201d, reafirma.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que comenz\u00f3 la pandemia de Covid-19 en 2020 sale poco, aunque no acostumbraba a salir mucho antes del virus. Acepta que le hace falta ver a sus amigos, salir a tomar algo, dar entrevistas en caf\u00e9s y aunque volvi\u00f3 vacunado de Estados Unidos, no tiene la confianza plena de que no se puede enfermar debido al nuevo coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto ha cambiado usted desde que era un joven universitario? \u2014le pregunto.<br>\u2014Los sentimientos que yo ten\u00eda a los 17 a\u00f1os, cuando me vi en esa calle rodeado de heridos y cad\u00e1veres, son los mismos que yo tengo ahora. Lo \u00fanico que ha cambiado es mi edad. Yo s\u00e9 que hay edad para todo, pero lo que soy yo por dentro no ha cambiado ni un mil\u00edmetro y eso es lo que me da paz de conciencia, si se puede hablar de tener paz de conciencia en este pa\u00eds. Que no la tenemos.<br>\u2014\u00bfC\u00f3mo ve el futuro?<br>\u2014Pues oscuro, oscuro, desgraciadamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Adi\u00f3s muchachos<\/h2>\n\n\n\n<p>En ese libro de memorias, escrito para cerrar una parte de su vida, la pol\u00edtica, cuenta todo lo vivido antes, durante y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n que derroc\u00f3 a Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>De c\u00f3mo su casa en Costa Rica se convirti\u00f3 en \u201ccentro de conspiraci\u00f3n\u201d, bodega de abasto, tesorer\u00eda, cuartel, oficina de relaciones p\u00fablicas y refugio.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese libro cuenta a fondo su participaci\u00f3n en el gobierno sandinista de los a\u00f1os 80, la Cruzada de Alfabetizaci\u00f3n en la que participaron sus hijos, Sergio y Mar\u00eda, Fidel Castro visitando Nicaragua en julio de 1980, los cortes de caf\u00e9, el servicio militar obligatorio y la \u00faltima campa\u00f1a pol\u00edtica en la que particip\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Primeros pasos<\/h2>\n\n\n\n<p>-Naci\u00f3 el cinco de agosto de 1942 en Masatepe. Es el segundo de cinco hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Con 14 a\u00f1os escribe su primer cuento, que es publicado en La Prensa Literaria, en 1956.<\/p>\n\n\n\n<p>-Entre 1964 y 1973, se casa con Tulita y nacen sus tres hijos: Sergio, Mar\u00eda y Dorel. Adem\u00e1s se une a la lucha contra Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>-En 1970 publica el libro Tiempo de Fulgor.<\/p>\n\n\n\n<p>-En 1977 conforma el Grupo de los 12 junto con personalidades que est\u00e1n contra de la dictadura somocista.<\/p>\n\n\n\n<p>-En 1979 forma parte de la Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional. Luego pasar\u00e1 a ser vicepresidente.<\/p>\n\n\n\n<p>-En 1988 publica el libro Castigo divino. Esta obra gana en Gij\u00f3n, en 1990, el Premio Hammett a la mejor novela polic\u00edaca en espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Amistades y festival<\/h2>\n\n\n\n<p>Algo que le produce mucho orgullo es el Festival Centroam\u00e9rica Cuenta, que con el paso de los a\u00f1os ha ganado popularidad en Hispanoam\u00e9rica y que, pese a la crisis social derivada de las protestas y la represi\u00f3n, y ahora los problemas de la pandemia, ha logrado reinventarse para seguir celebr\u00e1ndose.<br>Entre los artistas que han participado en el festival y grandes amistades de Sergio Ram\u00edrez, est\u00e1n Rub\u00e9n Blades, Pablo Milan\u00e9s e Isabel Allende.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de ser pol\u00edtico y el reconocido escritor que es, Sergio Ram\u00edrez fue ni\u00f1o en una familia de m\u00fasicos, joven d\u00edscolo y proyeccionista en el viejo cine de Masatepe. Este no es un perfil pol\u00edtico. Es un perfil personal del escritor y primer centroamericano en ganar el Premio Cervantes<\/p>\n","protected":false},"author":5293,"featured_media":54541,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4932],"class_list":["post-54531","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-sergio-ramirez"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5293"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54531"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58327,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54531\/revisions\/58327"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}