{"id":54828,"date":"2021-08-09T12:35:38","date_gmt":"2021-08-09T18:35:38","guid":{"rendered":"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=54828"},"modified":"2023-12-27T22:59:16","modified_gmt":"2023-12-28T04:59:16","slug":"la-tragedia-de-1993-en-las-fiestas-de-santo-domingo-de-guzman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-tragedia-de-1993-en-las-fiestas-de-santo-domingo-de-guzman\/","title":{"rendered":"La tragedia de 1993 en las fiestas de Santo Domingo de Guzm\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<p>Aquel martes 10 de agosto la procesi\u00f3n de Santo Domingo de Guzm\u00e1n hab\u00eda avanzado con total normalidad. Los mismos diablitos de siempre, las mismas vacas culonas. Promesantes y bebedores code\u00e1ndose en las calles de Managua, rumbo a Las Sierritas, para ir a dejar al santo. En aquel tumulto de gente las condiciones para una tragedia estaban servidas, pero ocurrir\u00eda hasta el final de la tarde, cuando la fiesta estaba a punto de terminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Era 1993. El fotoperiodista Manuel Esquivel ten\u00eda 30 a\u00f1os y se hallaba cubriendo la procesi\u00f3n como enviado del diario La Prensa. Lleg\u00f3 temprano, con varios rollos fotogr\u00e1ficos de reserva y la intenci\u00f3n de no desperdiciarlos en tomas ordinarias. No quer\u00eda hacer \u00fanicamente la t\u00edpica fotograf\u00eda de la min\u00fascula imagen de Mingo en su pea\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodos los a\u00f1os se hacen las mismas fotos, lo \u00fanico que cambia es el color de las flores de la pea\u00f1a y la ropa de los cargadores\u201d, pensaba antes de treparse al muro desde el que, minutos despu\u00e9s, ser\u00eda testigo de una avalancha humana que dej\u00f3 tres muertos por asfixia y uno por apu\u00f1alamiento, adem\u00e1s de cincuenta heridos.<br>Solo buscaba una toma en picada, pero consigui\u00f3 fotograf\u00edas hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL-1024x678.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54836\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL.jpeg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL.jpeg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL.jpeg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-ESQUIVEL.jpeg 1232w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El periodista Manuel Esquivel. Foto\/ Cortes\u00eda<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Veintiocho a\u00f1os despu\u00e9s Manuel Esquivel todav\u00eda tiene fresca en la memoria la imagen de una de las se\u00f1oras muertas en la avalancha. Cuando llegaron los Bomberos y la Cruz Roja y empezaron a retirar a la gente para disolver el \u201cmolote\u201d humano del atrio, pudo verse la verdadera dimensi\u00f3n de la tragedia. Abajo, tirados en el piso, iban quedando heridos y muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora ten\u00eda el cr\u00e1neo pegado a la espalda y la cara contra el pavimento. Era una promesante que andaba pag\u00e1ndole un \u201cmilagro\u201d a Santo Domingo de Guzm\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los devotos del santo fueron los primeros en entrar al templo. Algunos incluso lo hicieron de rodillas, para pagar sus promesas. Por eso fueron los principales afectados.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el reporte publicado al d\u00eda siguiente por La Prensa, \u201cel tumulto fue provocado por pandilleros, que enloquecidos se tiraban encima de los humildes promesantes que caminaban de rodillas hacia el Santuario de Santo Domingo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esquivel hizo algunas tomas de los promesantes que avanzaban de rodillas y decidi\u00f3 subirse a un murito de bloques \u201cdecorados\u201d, con huecos, que se alzaba a un lado de la entrada a la iglesia, para desde ah\u00ed obtener una fotograf\u00eda \u201cdiferente\u201d. El muro ten\u00eda poco m\u00e1s de un metro de alto y ya hab\u00eda gente sentada en \u00e9l, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda estaba subi\u00e9ndose, cuando un desconocido le toc\u00f3 la espalda y le dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 ven\u00eds haciendo aqu\u00ed? Mir\u00e1 all\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El fot\u00f3grafo se gir\u00f3 en 180 grados. Un \u201cmolotito\u201d de gente acababa de formarse en el atrio del templo y comenzaban a verse empujones y a escucharse gritos desesperados. \u201cLa gente empezaba a salir de la iglesia, pero en molote y cayendo y el que ca\u00eda ya no se levantaba y el que intentaba levantarse se agarraba de otro y tambi\u00e9n se lo llevaba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHombres, ni\u00f1os, mujeres y ancianos gritaban incesantemente por aquel apretujamiento, que provocaron elementos antisociales, que luego se marcharon tranquilamente sin que la Polic\u00eda lograra capturarlos\u201d, report\u00f3 LA PRENSA el mi\u00e9rcoles 11 de agosto. \u201cFue dram\u00e1tico observar c\u00f3mo los ancianos, mujeres y ni\u00f1os clamaban auxilio por el excesivo calor que produc\u00eda la masa humana, tendida sobre el atrio de la peque\u00f1a ermita de Las Sierritas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario situarse en la \u00e9poca. En ese momento surg\u00edan en Managua numerosas pandillas juveniles que sol\u00edan entablar batallas campales, armadas con piedras, en barrios \u201ccalientes\u201d de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos grupos eran mucho m\u00e1s violentos que los nacidos a finales ochenta, cuyo prop\u00f3sito primordial era \u201cromper en el \u00e1rea urbana el f\u00e9rreo monopolio estatal de la violencia y de la organizaci\u00f3n militar\u201d, se\u00f1ala la Revista Env\u00edo en su edici\u00f3n de junio de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Las verdaderas pandillas aparecieron en los a\u00f1os noventa, \u201ccuando toc\u00f3 a su fin la guerra y muchos j\u00f3venes integrantes del ej\u00e9rcito retornaron a sus barrios y a un desempleo en acelerada expansi\u00f3n\u201d, se\u00f1ala el investigador Jos\u00e9 Luis Rocha en su texto \u201cPandilleros: armados sin utop\u00eda\u201d, publicado en mayo de 1990. \u201cEl conocimiento del manejo de armas y de t\u00e1cticas militares adquirido durante el servicio militar, y el af\u00e1n de recuperar el estatus social que les dio ser defensores de la patria, se conjugaron, en muchos casos, para convertir a bastantes de ellos en una suerte de defensores del barrio, con un sesgo cada vez m\u00e1s delincuencial en sus actividades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandilla, dice, \u201cfue la forma que encontraron para imponerse a una sociedad que los exclu\u00eda, despu\u00e9s de haber demandado de ellos los mayores sacrificios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa forma surgieron los Cancheros, los Comemuertos, los Rampleros y los Raperos, las primeras cuatro pandillas del Reparto Schick en los noventa, con un arsenal de piedras, tubos, lanzamorteros, garrotes, machetes, navajas, pu\u00f1ales, punzones, verduguillas y cuchillos de cocina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto sin contar las pandillas aparecidas en otros barrios de Managua y otros departamentos del pa\u00eds. En 1998, dice Rocha en otro texto, la Polic\u00eda Nacional registraba actividad de pandillas en siete departamentos del pa\u00eds: 102 pandillas y 1,370 miembros. Solo en Managua se hab\u00edan detectado sesenta grupos y 753 integrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa efervescencia delincuencial ocurri\u00f3 la mayor tragedia registrada en Managua durante una celebraci\u00f3n de Santo Domingo de Guzm\u00e1n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"655\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-1024x655.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54831\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg 1536w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-3-scaled.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Horas antes de la tragedia de 1993. FOTO\/ Archivo\/ Manuel Esquivel<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de crear el tumulto era aprovechar el caos para asaltar a los promesantes. \u201cEra gente beata la que estaba adelante, en primera fila, y la estaban sacando a empellones de la iglesia y hab\u00eda una robadera\u201d, relata Manuel Esquivel.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que comenz\u00f3 como un \u201cmotetito\u201d se fue haciendo m\u00e1s y m\u00e1s grande. La gente era empujada hacia afuera desde el interior de templo y unos ca\u00edan sobre otros. Los que estaban cerca de los muros intentaban subirse, pero eran jalados hacia el interior de la marabunta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa gente se agarraba de mi pantal\u00f3n, pero si yo intentaba ayudarles, me llevaban tambi\u00e9n\u201d, recuerda con tristeza, Esquivel. \u201cAlguien ten\u00eda que vivir para contar el cuento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Guard\u00f3 la calma suficiente para sostener la c\u00e1mara y enfocar la escena terrible que estaba presenciando. La viva imagen del terror y la desesperaci\u00f3n. \u201cEso fue horrible\u201d, resume ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Las v\u00edctimas fueron identificadas como Bertina del Carmen Alvarado Calder\u00f3n, de 69 a\u00f1os, fallecida por asfixia y paro card\u00edaco; Martha Garc\u00eda, de 36, y Socorro Fajardo Cruz, de 56, tambi\u00e9n por asfixia. Las tres fueron trasladadas a la morgue del Hospital Bertha Calder\u00f3n. Un hombre no identificado muri\u00f3 de una pu\u00f1alada en el abdomen y sus familiares se lo llevaron a su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cruz Roja tambi\u00e9n report\u00f3 50 personas lesionadas: quince con arma blanca, seis con politraumatismos, quince desmayadas, cinco quemadas, cuatro intoxicadas y dos con mordiscos en orejas y brazos. Adem\u00e1s, sesenta personas fueron detenidas en el trayecto del casco viejo de Managua a Las Sierritas de Santo Domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsto fue una locura, una verdadera sodom\u00eda provocada por grupos de pandilleros que no pueden ser controlados por la Polic\u00eda\u201d, coment\u00f3 entonces don L\u00e1zaro Cano, sobreviviente y fiel devoto de Mingo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces aument\u00f3 la supervisi\u00f3n policial en la procesi\u00f3n del santo, afirma Esquivel, hoy de 58 a\u00f1os. Aunque nada de eso ha evitado que cada agosto las fiestas de Santo Domingo causen aglomeraciones en estrechas calles de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda le conmueven las fotograf\u00edas que tom\u00f3 esa tarde. En una de ellas aparece una se\u00f1ora a la que se le ve el sost\u00e9n, porque en el tumulto se le desaboton\u00f3 la blusa, y \u00e9l sospecha que puede tratarse de la misma mujer a la que vio muerta en el atrio de la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de tantos a\u00f1os, todav\u00eda no logra confirmar la identidad de la v\u00edctima que vive en su cabeza, ni localizar a los sobrevivientes de la tragedia. Quisiera conocer a algunos, dice. Le gustar\u00eda platicar con ellos y regalarles una sesi\u00f3n fotogr\u00e1fica muy distinta de la que hizo ese fat\u00eddico 10 de agosto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"664\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-1024x664.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54829\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg 1536w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MAG-AVALANCHA-1-scaled.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La gente se empujaba y gritaba desesperada por los golpes y el calor producido por la masa humana.<br>FOTO\/ ARCHIVO\/ MANUEL ESQUIVEL<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El secuestro de 1961<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 con un decreto de la Curia. En un edicto firmado por el arzobispado de Managua el 3 de mayo de 1961 y publicado por LA PRENSA al d\u00eda siguiente, en el que escuetamente se explica por qu\u00e9 ya no ser\u00eda posible realizar la procesi\u00f3n de la \u201ctra\u00edda\u201d del santo. Resultaba que en abril la iglesia Santo Domingo de Las Sierritas hab\u00eda sido elevada a categor\u00eda de parroquia y de esa manera quedaba desligada de la iglesia Santo Domingo de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en su nuevo nivel de parroquia, el templo de Las Sierritas asumir\u00eda la funci\u00f3n patronal y la celebraci\u00f3n de Mingo se realizar\u00eda \u201cel d\u00eda asignado al calendario ritual, o sea el 4 de agosto\u201d, en la iglesia parroquial. En el mismo documento la Curia de Managua advert\u00eda que los fieles deb\u00edan \u201ctomar debida nota de no hacer m\u00e1s promesas de concurrir a una procesi\u00f3n que ya no podr\u00e1 haber\u201d y suger\u00eda que \u201clos que ya las hubieren hecho\u201d pidieran a su correspondiente p\u00e1rroco que las cambiara \u201cpor otra buena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, a fin de que ning\u00fan devoto quedara insatisfecho en \u201canhelo fervoroso\u201d, el p\u00e1rroco de Las Sierritas abrir\u00eda una \u201cmisi\u00f3n piadosa, en los d\u00edas de fiesta patronal, con predicaci\u00f3n, misa y administraci\u00f3n de sacramentos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado fue que en la v\u00edspera del inicio de las fiestas ya hab\u00eda amenazas de secuestro de la imagen y en la madrugada del 1 de agosto hubo \u201cdos intentos menores de sustraer al santo\u201d de su morada.<\/p>\n\n\n\n<p>El secuestro finalmente ocurri\u00f3 cuando iba a comenzar la misa, a las 5:35 de la ma\u00f1ana. De pronto la gente que se encontraba en el interior de la parroquia avanz\u00f3 en una sola masa hacia el altar mayor y arranc\u00f3 la peque\u00f1a imagen de la pea\u00f1a donde precavida pero infructuosamente hab\u00eda sido clavada.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con la cr\u00f3nica period\u00edstica de la \u00e9poca, los guardias nacionales estrat\u00e9gicamente colocados para evitar el rapto del santo opusieron una \u201cresistencia m\u00ednima\u201d y \u201cvieron alejarse la imagen hacia la puerta principal, en medio de un mar de cabezas y brazos agitados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De nada valieron las advertencias de excomuni\u00f3n que el p\u00e1rroco lanz\u00f3 sobre los promesantes. A las 6:00 de la ma\u00f1ana la multitud emprendi\u00f3 el viaje hacia la ciudad en una procesi\u00f3n que los periodistas llamaron \u201cla marcha de los excomulgados\u201d. All\u00ed iba Lis\u00edmaco Ch\u00e1vez, ayudando a cargar al santo, que esa vez viaj\u00f3 a Managua acompa\u00f1ado por unas cinco mil personas y precedido por tres o cuatro hombres que hac\u00edan sonar viejas latas.<\/p>\n\n\n\n<p>No faltaron ni la p\u00f3lvora ni el guaro ni los verdaderos devotos. En el camino familias enteras se unieron a la procesi\u00f3n y faltando veinte minutos para las 4:00 de la tarde, los sacerdotes abrieron suavemente las puertas de la parroquia de Managua para dar paso a la inmensa muchedumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fiestas, a pesar de todo, se desarrollaron en orden y en los d\u00edas siguientes los devotos visitaron al santo en la parroquia que cada a\u00f1o le da posada durante diez d\u00edas. El 2 de agosto el arzobispo de Managua emiti\u00f3 un decreto de excomuni\u00f3n para los rebeldes que hab\u00edan \u201cconspirado directa o indirectamente contra la autoridad eclesi\u00e1stica y sus leg\u00edtimos mandatos\u201d y para \u201cquienes por s\u00ed o en complicad con otros provocaron a la desobediencia y a la rebeli\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lis\u00edmaco fue uno de los excomulgados, pero hasta el final de sus d\u00edas no dej\u00f3 de subrayar que de no haber sido por ese secuestro, tal vez all\u00ed habr\u00eda muerto la tradici\u00f3n de las procesiones de Santo Domingo de Guzm\u00e1n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"684\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-684x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54833\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 684w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 1025w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 1367w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-2-scaled.jpg 1709w\" sizes=\"(max-width: 684px) 100vw, 684px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Despu\u00e9s del terremoto<\/h2>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda transcurrido menos de un a\u00f1o desde el terremoto del 23 de diciembre de 1972 y Managua segu\u00eda en ruinas. Por \u00f3rdenes del gobierno una parte de la ciudad, la m\u00e1s derruida, se encontraba cercada y hac\u00eda siete meses que ning\u00fan veh\u00edculo civil circulaba por ah\u00ed. Justo en esa zona estaba (y todav\u00eda est\u00e1) la parroquia de Santo Domingo; de modo que la Iglesia cat\u00f3lica dispuso que por una vez, dadas las circunstancias y para ahorrarse tragedias, la imagen del santo no pasar\u00eda sus fiestas hospedada en la iglesia hom\u00f3nima, sino en la de Santa Ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta las 2:00 y pico de la tarde de ese mi\u00e9rcoles uno de agosto todo pintaba normal, pero unos minutos antes de las 3:00 la multitud aguardentosa arrib\u00f3 al Gancho de Caminos, sin previo aviso rompi\u00f3 la alambrada y enardecida llev\u00f3 al santo por su ruta tradicional hasta meterse en la parroquia, haciendo saltar las puertas del templo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa tarde varios vieron en la iglesia al ya famoso Lis\u00edmaco Ch\u00e1vez y su presencia les pareci\u00f3 sospechosa. No era para menos. Lis\u00edmaco hab\u00eda sido el autor intelectual del c\u00e9lebre y, para algunos, sacr\u00edlego secuestro ocurrido 12 a\u00f1os antes, en 1961, cuando la muchedumbre arranc\u00f3 la imagen de Mingo de su iglesia en Las Sierritas y la traslad\u00f3 chineada a Managua, con todo y pedestal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta vez el propio Ch\u00e1vez fue a limpiar su nombre ante el p\u00e1rroco de Santa Ana, Ricardo Chavarr\u00eda. Al mediod\u00eda del jueves se apareci\u00f3 en el templo para explicarle que ahora s\u00ed \u00e9l no hab\u00eda tenido nada que ver en el rapto de la imagen, relat\u00f3 el Diario La Prensa en su edici\u00f3n del 3 de agosto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tumulto y muertos en el Gancho de Caminos<\/h2>\n\n\n\n<p>1991 fue un mal a\u00f1o para Minguito. El 1 de agosto una turba, que los testigos identificaron como sandinista, armada con palos, piedras, botellas de vidrio y varillas de hierro, arremeti\u00f3 contra la procesi\u00f3n. El entonces p\u00e1rroco de la iglesia de Santo Domingo, Jes\u00fas Hergueta, afirm\u00f3 que aquello ten\u00eda \u201cra\u00edces pol\u00edticas y con doble prop\u00f3sito, reflejados en agredir al alcalde de Managua y estropear la fiesta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese a\u00f1o el mayordomo era el liberal Arnoldo Alem\u00e1n Lacayo, entonces alcalde de Managua, y los medios de comunicaci\u00f3n en ese momento afines al Frente Sandinista, reci\u00e9n derrotado en las elecciones generales de 1990, comunicaron con gran regocijo la agresi\u00f3n sufrida por el alcalde. \u201cPalos y piedras contra el nefasto alcalde\u201d, titul\u00f3 El Nuevo Diario. Y Barricada destac\u00f3: \u201cRescatan a Alem\u00e1n de furia popular, Polic\u00eda salva a alcalde ante enojo de capitalinos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, de acuerdo con los promesantes y los cargadores del santo, no fue \u201cel pueblo\u201d quien agredi\u00f3 la marcha, sino \u201cturbas jefeadas por el hijo de Lis\u00edmaco Ch\u00e1vez\u201d. Unas trescientas personas, \u201centre hombres, mujeres y pandilleros del barrio San Judas\u201d que empezaron a tirar piedras en el trayecto del Gancho de Caminos hacia los escombros de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnoldo Alem\u00e1n escap\u00f3 ileso; pero al padre Hergueta recibi\u00f3 una pedrada en la espalda, a su monaguillo le quebraron la nariz con una piedra y luego la imagen del santo fue profanada y parcialmente destruida.<\/p>\n\n\n\n<p>La procesi\u00f3n logr\u00f3 llegar al templo y estando ah\u00ed corri\u00f3 el rumor de que \u201cunas gentes quer\u00edan robar la imagen\u201d para llevarla al barrio San Judas. Entonces los cargadores buscaron c\u00f3mo proteger al santo, pero unos \u201ccien vagos lograron quit\u00e1rselos\u201d y lo llevaron a recorrer los alrededores del templo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disturbios dejaron dos muertos, cincuenta heridos y ning\u00fan alcalde lesionado. La limosna desapareci\u00f3 del templo y al Cacique Mayor le robaron una flecha.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 2004, el pol\u00e9mico Lis\u00edmaco admiti\u00f3 en entrevista con El Nuevo Diario que efectivamente hab\u00eda estado detr\u00e1s del suceso, pero lo atribuy\u00f3 a razones no pol\u00edticas. \u201cYo me he peleado con todos los poderes de este pa\u00eds: con la Guardia, con la Iglesia y con un presidente, con Arnoldo Alem\u00e1n, que, cuando era alcalde a inicios de los 90, dijo que no me quer\u00eda ver en las fiestas. Por ese atrevimiento lo bajamos a pedradas ah\u00ed por el Gancho de Caminos\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-4-e1628270900772.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"672\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/320-MINGO-4-1024x672.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-54834\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Lis\u00edmico Ch\u00e1vez. Foto\/ Archivo<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9n era Lis\u00edmaco Ch\u00e1vez?<\/h2>\n\n\n\n<p>Lis\u00edmaco Ch\u00e1vez fue uno de los personajes m\u00e1s populares de Managua y gran protagonista de las fiestas patronales de Santo Domingo de Guzm\u00e1n. Nacido en Diriamba, a los dos a\u00f1os de edad se mud\u00f3 con su familia a la capital, donde muri\u00f3 el 6 de enero de 2006, a los 77 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hizo famoso en 1961, cuando se rob\u00f3 la imagen de Santo Domingo, oponi\u00e9ndose as\u00ed al decreto de la Iglesia, que hab\u00eda decidido descontinuar la tradici\u00f3n de las procesiones entre Las Sierritas y Managua. En julio de 1963 la volvi\u00f3 a secuestrar y, de acuerdo con el periodista Pablo Emilio Barreto, la tuvo escondida en Diriamba, \u201cdejando a todo mundo a la expectativa de lo que podr\u00eda pasar\u201d. Minutos antes de las 6:00 de la ma\u00f1ana del 1 de agosto el santo fue llevado a la iglesia de Las Sierritas, asegura Barreto en su texto: \u201cSanto Domingo de Guzm\u00e1n: datos biogr\u00e1ficos esenciales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por sus diferencias con el poder eclesi\u00e1stico y el pol\u00edtico, estuvo preso tres veces: 1961, 1963 y 1964. Y en la \u00faltima se perdi\u00f3 las \u00fanicas fiestas de su vida. Se dijo en aquel momento que se le hab\u00eda encarcelado para evitar que volviera a robarse al santo; \u00e9l sostuvo despu\u00e9s que la verdadera raz\u00f3n hab\u00eda sido que se opuso a la mayordom\u00eda de un personaje somocista.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque tuvo que luchar contra numerosos detractores, Lis\u00edmaco logr\u00f3 instalar la tradici\u00f3n de la Vela del Barco en San Judas, donde repart\u00eda abundante comida y su antihigi\u00e9nica \u201cchicha de las siete quebradas\u201d, que seg\u00fan \u00e9l preparaba con el agua que usaba para enjuagarse siete partes secretas del cuerpo luego de cuatro d\u00edas de no ba\u00f1arse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una avalancha humana en plena dejada de la imagen de Santo Domingo de Guzm\u00e1n provoc\u00f3 muertos y heridos el 10 de agosto de 1993. As\u00ed sucedi\u00f3 la mayor tragedia registrada en las fiestas patronales de Managua. Una historia de promesas y pandillas<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":54832,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[124,4954],"class_list":["post-54828","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-managua","tag-santo-domingo-de-guzman"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54828"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58298,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54828\/revisions\/58298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54832"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}