{"id":55087,"date":"2021-10-10T09:56:24","date_gmt":"2021-10-10T15:56:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=55087"},"modified":"2023-12-27T01:52:42","modified_gmt":"2023-12-27T07:52:42","slug":"el-ultimo-combate-de-humberto-ortega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-ultimo-combate-de-humberto-ortega\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo \u201ccombate\u201d de Humberto Ortega"},"content":{"rendered":"\n<p>En diciembre de 1969, el fundador del FSLN, Carlos Fonseca Amador ten\u00eda cuatro meses preso en una c\u00e1rcel costarricense en Alajuela, acusado por el asalto a un banco. Los sandinistas sospechaban que hab\u00eda colaboraci\u00f3n entre la polic\u00eda tica y la Guardia Nacional de Somoza y tem\u00edan que su jefe fuera deportado o que se intentara asesinarlo en la prisi\u00f3n, por lo cual Humberto Ortega Saavedra, entonces un joven de 22 a\u00f1os de edad, propuso y dirigi\u00f3 un ataque sorpresa a la prisi\u00f3n para liberar a Fonseca.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo sali\u00f3 mal. Carlos Fonseca fue recapturado menos de tres horas despu\u00e9s del operativo de rescate. Humberto Ortega estuvo a punto de morir desangrado y desde entonces perdi\u00f3 el movimiento en una de las manos y no qued\u00f3 apto para la guerra. Otro que casi muri\u00f3 desangrado fue Rufo Mar\u00edn y los polic\u00edas ticos capturaron a parte del grupo de rescate.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien s\u00ed muri\u00f3 porque una bala le afect\u00f3 el h\u00edgado fue un polic\u00eda costarricense de apellido Jim\u00e9nez, fallecimiento que caus\u00f3 la indignaci\u00f3n de los costarricenses y el desprestigio de los sandinistas en Costa Rica.<\/p>\n\n\n\n<p>El arquitecto costarricense Sergio Erick Ard\u00f3n Ram\u00edrez era en ese entonces jefe del Partido Revolucionario Aut\u00e9ntico y apoyaba a los sandinistas que estaban exiliados en Costa Rica, especialmente cuando eran perseguidos por la polic\u00eda tica.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/6D2C2518-B73D-42EF-8B9A-16E0403F75D9-e1633879931174.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"480\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/6D2C2518-B73D-42EF-8B9A-16E0403F75D9-e1633879931174.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55119\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La c\u00e1rcel de Alajuela de donde un comando sandinistas quiso rescatar a Carlos Fonseca. Hoy es un museo. FOTO\/ TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Junto a su esposa Jenny tambi\u00e9n dio cobijo en su casa a Carlos Fonseca y a Humberto Ortega.<\/p>\n\n\n\n<p>Ard\u00f3n fue uno de los costarricenses que integr\u00f3 el comando para liberar a Carlos Fonseca en ese diciembre de 1969 y ahora cuenta su versi\u00f3n de ese operativo frustrado en el que salen a relucir aspectos no conocidos de esa ocasi\u00f3n. Las revelaciones de Ard\u00f3n se las dio primero en 2017 a su hija, la fot\u00f3grafa Julia Ard\u00f3n, y ahora lo hace para la revista MAGAZINE.<\/p>\n\n\n\n<p>Ard\u00f3n explica que lo hace para saldar una deuda hist\u00f3rica especialmente con sus c\u00f3terraneos costarricenses, a quienes les pide perd\u00f3n. Y tambi\u00e9n porque circularon muchas falsedades alrededor de ese hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En este relato Ard\u00f3n explica las causas que llevaron al desastre a ese operativo y concluye: \u201cHumberto Ortega no ten\u00eda mayor experiencia, e hizo lo que consider\u00f3 conveniente. Se equivoc\u00f3, nunca supo diferenciar los escenarios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1969 el FSLN es un movimiento guerrillero que busca derrocar a la familia Somoza del poder en Nicaragua. Varios de sus miembros, incluidos su fundador Carlos Fonseca Amador, se encuentran en Costa Rica huyendo de la persecuci\u00f3n de la Guardia Nacional, que le ha propinado algunos fuertes golpes, como la muerte de Julio Buitrago el 15 de julio de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Erick Ard\u00f3n cuenta que la muerte de Buitrago fue un duro golpe emocional para Fonseca, pero tambi\u00e9n econ\u00f3mico para el FSLN, porque la casa de seguridad donde Buitrago fue asesinado, en Las Delicias del Volga, era donde \u201cse manejaban los fondos de la organizaci\u00f3n\u201d y se perdi\u00f3 todo ese dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>A Fonseca se le ten\u00eda mucho respeto en Costa Rica y por eso los costarricenses que apoyaban al FSLN buscaron la mejor casa de seguridad para tener a Fonseca. Ard\u00f3n lo llev\u00f3 donde un amigo holand\u00e9s, Derk van Wilpe, quien alquilaba una quinta en Alajuela y como su esposa alemana andaba de visita donde sus padres, \u00e9l pasaba solo. La compa\u00f1\u00eda de Fonseca le ca\u00eda como anillo al dedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ard\u00f3n present\u00f3 a Fonseca y a Humberto Ortega como colombianos ante el holand\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En la quinta, debajo de un enorme \u00e1rbol de guanacaste, Fonseca trabajaba de sol a sol elaborando una propuesta para recomponer el FSLN, ya que la mayor\u00eda de los miembros de la Direcci\u00f3n Nacional estaban presos, muertos o en el exilio. Le acompa\u00f1aban Humberto Ortega y aproximadamente una docena de colaboradores del FSLN.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n no estaba f\u00e1cil porque la polic\u00eda tica estaba en busca de los guerrilleros sandinistas. Hab\u00edan capturado a Tom\u00e1s Borge y a Henry Ruiz y los hab\u00edan enviado a Colombia. A \u00d3scar Turcios y a Francisco Rosales, quien despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser ministro del Trabajo y magistrado de la Corte, los agarraron cuado iban detr\u00e1s de unas muchachas, cuenta Ard\u00f3n, y los expulsaron a Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/EC5B2F4F-60C5-493E-ABC3-65FE3DB372D0-e1633880802813.jpeg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"635\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/EC5B2F4F-60C5-493E-ABC3-65FE3DB372D0-1024x635.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55123\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Acompa\u00f1an a Carlos Fonseca en esta imagen parte del comando que lo quiso liberar. Junto a Fonseca est\u00e1 el tico Plutarco Hern\u00e1ndez y le sigue Humberto Ortega, quien tiene la mano vendada producto de las heridas sufridas durante el fallido rescate. FOTO\/ CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cuando matan a Buitrago en la casa donde estaba el dinero del FSLN, el grupo de guerrilleros sandinistas que estaba en Costa Rica se aprestaba a regresar clandestinamente a Nicaragua, porque los pocos l\u00edderes que quedaban en el pa\u00eds, como Efra\u00edn S\u00e1nchez Sancho, se encontraban molestos porque los l\u00edderes en el exilio se hab\u00edan demorado mucho tiempo en regresar a Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Como escaseaba el dinero para regresar de Costa Rica a Nicaragua, Ard\u00f3n explica que los sandinistas decidieron asaltar la sucursal del Banco Nacional de La Uruca. Seg\u00fan el costarricense, en este robo Carlos Fonseca no particip\u00f3 ni siquiera en la planificaci\u00f3n, pues se manten\u00eda ocupado leyendo, analizando, escribiendo, siempre debajo del \u00e1rbol de guanacaste.<\/p>\n\n\n\n<p>El asalto se efectu\u00f3 el 26 de agosto de 1969. Cuatro guerrilleros sandinistas irrumpieron en la sucursal de La Uruca, hiriendo a dos personas y llev\u00e1ndose m\u00e1s de 2,500 colones.<\/p>\n\n\n\n<p>Erick Ard\u00f3n cuenta que un amigo del due\u00f1o de la casa donde estaban ocultos Fonseca y Ortega le dijo a la polic\u00eda tica que los extranjeros que estaban alojados ah\u00ed no eran colombianos sino nicarag\u00fcenses.<\/p>\n\n\n\n<p>La polic\u00eda tica allan\u00f3 la casa el 31 de agosto, pero solo estaba Fonseca. Ortega hab\u00eda salido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades costarricenses no sab\u00edan si a Carlos Fonseca lo iban a acusar como autor intelectual del asalto al banco, si lo iban a deportar a Canad\u00e1 o si finalmente iban a acatar la solicitud extrajudicial que el gobierno de Nicaragua hab\u00eda realizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sandinistas ten\u00edan mucho temor de que extraditaran a Nicaragua a Fonseca, pues sab\u00edan de los nexos de la polic\u00eda tica con la guardia somocista. El capit\u00e1n Carlos Zeled\u00f3n, miembro de la Oficina de Seguridad Nacional (OSN) de Somoza y trabajador de la embajada de Nicaragua en Costa Rica, hab\u00eda colaborado en la captura de Fonseca y fue quien lo identific\u00f3 plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Humberto Ortega cuenta en su libro La epopeya de la insurrecci\u00f3n que los somocistas infiltraron en la c\u00e1rcel de Alajuela a un delincuente nicarag\u00fcense conocido como Mama Lola, con el fin de matar a Fonseca.<\/p>\n\n\n\n<p>En su biograf\u00eda sobre Carlos Fonseca, la escritora Matilde Zimmermann explica que hubo una enorme campa\u00f1a medi\u00e1tica para evitar que Fonseca fuera extraditado a Nicaragua y se\u00f1ala que el mismo Fonseca cre\u00eda firmemente que el gobierno tico colaboraba con el somocismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una reuni\u00f3n en el aeropuerto del Coco (hoy Juan Santamar\u00eda, entre Anastasio Somoza Debayle y el presidente costarricense Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Trejos Fern\u00e1ndez, de la cual no se supo qu\u00e9 hablaron, llev\u00f3 a los sandinistas a pensar que a Fonseca lo podr\u00edan extraditar a Nicaragua, explica Erick Ard\u00f3n, y Humberto Ortega planific\u00f3 el rescate.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Erick Ard\u00f3n, fue fatal que los l\u00edderes sandinistas de mayor envergadura, como Tom\u00e1s Borge, Henry Ruiz, \u00d3scar Turcios, hayan sido capturados y expulsados de Costa Rica, porque el rescate de Fonseca termin\u00f3 siendo dirigido por el \u201cmiembro m\u00e1s joven e inexperto de la direcci\u00f3n sandinista, Humberto Ortega\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la c\u00e1rcel, Fonseca hab\u00eda aprobado el plan para rescatarlo y hasta hab\u00eda incidido en qui\u00e9nes deb\u00edan participar, explica Erick Ard\u00f3n. En lo que m\u00e1s insist\u00eda Fonseca, destaca el costarricense, es que el operativo deb\u00eda de realizarse sin excesiva violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fonseca explicaba que la lucha contra los Somoza ser\u00eda larga y Costa Rica era la \u201cretaguardia natural\u201d, por lo que no pod\u00edan poner a la opini\u00f3n p\u00fablica tica en contra de la causa sandinista.<\/p>\n\n\n\n<p>Erick Ard\u00f3n recuerda que se alquilaron dos carros. En su libro La Epopeya de la Insurrecci\u00f3n, Humberto Ortega dice que \u00e9l los alquil\u00f3 en el hotel Balmoral.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primero, seg\u00fan Ard\u00f3n, iban Ortega, que era el responsable de toda la acci\u00f3n; Fabi\u00e1n Rodr\u00edguez, El Corzo; y manejando iba el tico Plutarco Hern\u00e1ndez. Ellos eran los encargados de enga\u00f1ar al guardia de la puerta principal, tomar la c\u00e1rcel y sacar a Fonseca. Germ\u00e1n Pomares llegar\u00eda a pie y se sumar\u00eda a la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el parque central de Alajuela estar\u00eda Juli\u00e1n Roque, controlando el callej\u00f3n que une al mismo con la Calle Real.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo carro iban R\u00f3ger V\u00e1squez, N\u00e9stor Carvajal, quien conduc\u00eda, y Erick Ard\u00f3n. Ellos se encargar\u00edan de trasladar a Fonseca y a Ortega por una ruta segura.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/88677AE0-7EA3-4BBF-84DB-F7A8CA571C65-scaled-e1633881042592.jpeg\"><img decoding=\"async\" width=\"710\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/88677AE0-7EA3-4BBF-84DB-F7A8CA571C65-710x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55130\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El costarricense Erick Ard\u00f3n relat\u00f3 su versi\u00f3n de lo que ocurri\u00f3 durante el fallido rescate de Carlos Fonseca Amador en 1969 de la c\u00e1rcel de Alajuela. FOTO\/ CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En las afueras de la c\u00e1rcel, pero cerca de la celda de Fonseca, estar\u00eda alguien cuyo nombre no menciona Ard\u00f3n, pero Plutarco Hern\u00e1ndez dice que era Roy Pineda, quien iba a aparentar estar borracho y con un grito de \u201cviva el Partido Dem\u00f3crata\u201d dar\u00eda la se\u00f1al a Fonseca de que el operativo estaba en marcha y Fonseca pedir\u00eda permiso para ir al ba\u00f1o y le abrir\u00edan la celda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras ese grito, Plutarco y Fabi\u00e1n iban a presentar a Rufo como a un ladr\u00f3n que acababan de encontrar dentro de una casa y al cual quer\u00edan entregar. La puerta se abrir\u00eda y Rufo controlar\u00eda al guardia y Fabi\u00e1n y Germ\u00e1n Pomares al oficial de guardia mientras Ortega entrar\u00eda a sacar a Fonseca y lo meter\u00edan al segundo carro para que fuera llevado a la frontera.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese segundo carro solo iban alajuelenses, que conoc\u00edan bien la ruta de escape, mientras que en el primer carro iban nicarag\u00fcenses, quienes no conoc\u00edan bien la zona, explica Erick Ard\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se esperaba tambi\u00e9n que, en las primeras horas de ese 24 de diciembre de 1969, un grupo de costarricenses y dos chilenos secuestrar\u00edan un avi\u00f3n de Lacsa y lo desviar\u00edan hacia Cuba. Uno de esos chilenos ten\u00eda parecido f\u00edsico con Fonseca y de esa manera desviar\u00edan el foco de la b\u00fasqueda de Fonseca hacia ese avi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El segundo carro llevar\u00eda a Fonseca y a Ortega hasta Puente de Mulas, donde los estar\u00eda esperando otro carro para hacer el trasbordo. Erick Ard\u00f3n explica que \u201cel plan se fue cumpliendo sin tropiezos hasta que se produjo lo inesperado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fabi\u00e1n Rodr\u00edguez, a quien Ard\u00f3n llama El Corzo, pero Humberto Ortega lo apoda Tico Guido, era un campesino del norte de Nicaragua y seg\u00fan Ard\u00f3n no era el m\u00e1s indicado para la misi\u00f3n que Ortega le encomend\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El Corzo ten\u00eda que entrar a la c\u00e1rcel armado, pero tratando de persuadir a la calma. Ard\u00f3n cuenta que ocurri\u00f3 lo contrario:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl entrar, Fabi\u00e1n, El Corzo, deb\u00eda, \u00e1gil como era, saltar hac\u00eda la peque\u00f1a oficina de la oficial\u00eda de guard\u00eda y enca\u00f1onando al sargento Jim\u00e9nez, al que esa noche correspond\u00eda la tarea, conminarlo a mantener la calma asegur\u00e1ndole que nada le suceder\u00eda. Pomares, que vendr\u00eda detr\u00e1s, ayudar\u00eda a la neutralizaci\u00f3n. Pero eso no fue lo que hizo El Corzo, que entr\u00f3 apuntando al sargento sin decir nada. Este (Jim\u00e9nez), asustado y sorprendido retrocedi\u00f3 hac\u00eda la oficina y abri\u00f3 la gaveta donde estaba el rev\u00f3lver 38 de reglamento, \u00fanica arma que hab\u00eda en la c\u00e1rcel. El Corzo, rudo campesino del norte de Nicaragua, veterano guerrillero, habiendo participado en muchos enfrentamientos con la guardia somocista, empez\u00f3 a disparar su pistola de nueve mil\u00edmetros hiriendo a Jim\u00e9nez y al puerta Oconitrillo y a su compa\u00f1ero Rufo y a Humberto que M3 al ristre entraba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la versi\u00f3n de Ard\u00f3n, quien aclara que lo cuenta porque estaba afuera de la c\u00e1rcel, pero los mismos protagonistas de los hechos se lo relataron inmediatamente despu\u00e9s. Sin embargo, aunque no es diferente en cuanto a la generalidad de los hechos, Humberto Ortega cuenta algo diferente en su libro La Epopeya de la Insurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/E4881A90-D46B-4CE1-BCAB-4F26EC5B43BC-scaled-e1633830471430.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"798\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/E4881A90-D46B-4CE1-BCAB-4F26EC5B43BC-1024x798.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55122\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Un polic\u00eda tico custodia a Carlos Fonseca mientras el l\u00edder sandinista estuvo preso en Costa Rica. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Si Ard\u00f3n dice que los polic\u00edas ticos solo ten\u00edan una pistola en toda la c\u00e1rcel y que El Corzo falla al no llamar a la calma, Ortega explica que \u201cpenetramos a la c\u00e1rcel y al escaparse accidentalmente un disparo a Fabi\u00e1n, se desata un intercambio de fuego. Yo recibo dos balazos\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la actuaci\u00f3n de El Corzo, Ard\u00f3n indica: \u201cLa tensi\u00f3n acumulada, la falta de control, sus limitaciones. No es f\u00e1cil explicarse el porqu\u00e9 hizo lo que hizo, que no solo compromet\u00eda todo el operativo, sino que regaba sangre innecesaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el tico Plutarco Hern\u00e1ndez, en su libro El FSLN por dentro, explica que una vez los guardias civiles se recuperaron del susto inicial del asalto, \u201csacaron sus armas y comenzaron a disparar\u201d en una batalla que dur\u00f3 entre ocho y 10 minutos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ard\u00f3n se\u00f1ala que cuenta su versi\u00f3n porque lo necesitaba \u201cpara saldar una deuda hist\u00f3rica\u201d con Costa Rica. \u201cMucha tergiversaci\u00f3n e incluso mucha mentira se dijo y se ha acumulado\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya era 24 de diciembre de 1969 cuando finaliz\u00f3 el fallido operativo de rescate. Humberto Ortega casi pierde la vida. Tras los disparos, Carlos Fonseca, quien ya hab\u00eda salido de la celda, finalmente tuvo que salir solo de la c\u00e1rcel y en el camino vio a Ortega desangr\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>Fonseca llev\u00f3 a Ortega hacia afuera, pero, como dice Plutarco Hern\u00e1ndez, ya el plan hab\u00eda fallado y sin saber en qu\u00e9 carro deb\u00eda montarse se subi\u00f3 al primero de los carros, manejado por Hern\u00e1ndez, y no al segundo, que era el destinado para llevarlo adonde lo estaba esperando otro veh\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los balazos recibidos por Ortega fue en el hombro y eso le dej\u00f3 la mano sin movimiento. Tambi\u00e9n hab\u00eda recibido un balazo que le roz\u00f3 el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ard\u00f3n cuenta que los del primer veh\u00edculo intentaron seguir al carro en que iban Fonseca y Ortega, pero no lo alcanzaron.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alajuela se hab\u00eda armado el caos. El saldo del operativo, seg\u00fan Ard\u00f3n, fue el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>El polic\u00eda de la puerta, de apellido Oconitrillo, estaba herido en el hombro y fue al hospital por sus propios pies; Al sargento Jim\u00e9nez una bala le hab\u00eda afectado el h\u00edgado y muri\u00f3; el guardia Arguedas, que era el que cuidaba a Fonseca, se ocult\u00f3 en la celda del guerrillero cuando este ya hab\u00eda salido. Posteriormente lo sacaron de las filas de la polic\u00eda y lo declararon cobarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Un guardia que estaba cuidando el parque central de Alajuela, cerca de la c\u00e1rcel, de apellido Alp\u00edzar, sufri\u00f3 un balazo en uno de los pies. Juli\u00e1n Roque, que estaba cuidando el callej\u00f3n entre el parque y la Calle Real, se top\u00f3 con Alp\u00edzar y le dispar\u00f3 a los pies cuando el guardia lo quiso detener.<\/p>\n\n\n\n<p>De parte de los sandinistas, Rufo Mar\u00edn tambi\u00e9n hab\u00eda resultado herido. Pomares y El Corzo se lo quisieron llevar, pero, seg\u00fan lo relatado por Ard\u00f3n, Pomares lo dej\u00f3 en el parque central para que lo encontrara la polic\u00eda y le dieran atenci\u00f3n m\u00e9dica porque se estaba muriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora Matilde Zimmermann asegura en su biograf\u00eda sobre Carlos Fonseca que 55 patrullas de la polic\u00eda tica comenzaron a seguir el carro en que iban Fonseca y Ortega, conducido por Plutarco Hern\u00e1ndez. Si el operativo se produjo cerca de las 1:00 de la madrugada, seg\u00fan Hern\u00e1ndez, a las 4:00 de la madrugada Fonseca ya estaba recapturado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la hu\u00edda, se toparon con 15 patrullas de la polic\u00eda tica y Carlos Fonseca orden\u00f3 que no hubiese disparos, que se rindieran porque Ortega iba muy mal herido.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/665BCED2-7D9D-4913-B3D9-65BD74ECC451-e1633830053630.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"923\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/665BCED2-7D9D-4913-B3D9-65BD74ECC451-1024x923.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55118\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Carlos Fonseca brindando conferencia de prensa en 1970, despu\u00e9s de que fue liberado definitivamente, en un segundo intento, de una c\u00e1rcel de Costa Rica. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ ARCHIVO\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ortega relat\u00f3: \u201cPlutarco acelera hasta casi 200 kil\u00f3metros por hora mientras Fonseca me mantiene sentado para que no me ahogue en sangre debido a las hemorragias que presento y cuando estoy a punto de perecer me sacude de los hombros gritando: no te vas a morir, no te vas a morir\u2026 Le pido a Fonseca que me dejen en el camino y se retiren. Carlos responde que nunca se abandona a un compa\u00f1ero herido y ordena a Plutarco que tome rumbo a un hospital, para dejarme salvo all\u00ed y luego ellos evadirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de casi una hora de persecuci\u00f3n, somos capturados en Tib\u00e1s por 13 radio patrullas que r\u00e1pidamente nos rodean, sin dar tiempo a oponer ninguna resistencia. Desangrado casi totalmente, me conducen al hospital San Juan de Dios, en San Jos\u00e9, donde me hacen una transfusi\u00f3n sangu\u00ednea y me salvan la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Ard\u00f3n, a Humberto Ortega le negaron la atenci\u00f3n de rehabilitaci\u00f3n que los m\u00e9dicos recomendaban. Ser\u00eda hasta meses despu\u00e9s, cuando Fonseca y Ortega fueron liberados por otro operativo, que Ortega pas\u00f3 por M\u00e9xico y recibi\u00f3 atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada, que le permiti\u00f3 salvar las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, desde entonces Ortega qued\u00f3 no apto para la guerra y se dedic\u00f3 a ser un estratega de la misma, como \u00e9l mismo cuenta en su libro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl operativo de liberaci\u00f3n del l\u00edder sandinista se hab\u00eda saldado con un desastre. No solo el objetivo no se alcanz\u00f3, sino que lo ocurrido trajo seria indignaci\u00f3n nacional y gran desprestigio a la causa sandinista\u201d, expresa Ard\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed se llev\u00f3 a cabo fue el secuestro del avi\u00f3n en el que iba el chileno que se parec\u00eda a Carlos Fonseca.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 1979, cuando ya hab\u00eda triunfado la revoluci\u00f3n sandinista, y Humberto Ortega era general y jefe del ej\u00e9rcito sandinista, Ard\u00f3n afirma que se indemniz\u00f3 a las familias afectadas durante el fallido operativo de rescate de Carlos Fonseca, buscando resarcir el da\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un operativo para liberar a Carlos Fonseca de una c\u00e1rcel de Costa Rica termin\u00f3 en desastre. Fonseca fue recapturado. Muri\u00f3 un guardia tico y se produjo indignaci\u00f3n entre los costarricenses. Adem\u00e1s, ese d\u00eda casi se muere Humberto Ortega y una mano le qued\u00f3 inhabilitada. Un costarricense que particip\u00f3 en el operativo cuenta su versi\u00f3n de lo que ocurri\u00f3<\/p>\n","protected":false},"author":5124,"featured_media":55122,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4884,928,4740],"class_list":["post-55087","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-carlos-fonseca-amador","tag-costa-rica","tag-humberto-ortega"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5124"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55087"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55087\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58205,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55087\/revisions\/58205"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}