{"id":55239,"date":"2021-12-05T07:00:16","date_gmt":"2021-12-05T13:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=55239"},"modified":"2023-12-27T01:09:40","modified_gmt":"2023-12-27T07:09:40","slug":"el-periodista-de-apellido-impronunciable-que-entrevisto-a-sandino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-periodista-de-apellido-impronunciable-que-entrevisto-a-sandino\/","title":{"rendered":"El periodista de apellido impronunciable que entrevist\u00f3 a Sandino"},"content":{"rendered":"\n<p>El periodista vasco Ram\u00f3n de Belausteguigoitia lleg\u00f3 a Managua en febrero de 1933, cuando la capital nicarag\u00fcense a\u00fan estaba en ruinas por el terremoto ocurrido dos a\u00f1os antes. Se encontr\u00f3 con una ciudad que sal\u00eda \u201cdolorosamente de una ruina casi completa\u201d por causa del terremoto.<\/p>\n\n\n\n<p>Su objetivo era entrevistar al general Augusto C. Sandino, el jefe guerrillero que por siete a\u00f1os estuvo luchando para que los marines salieran de Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Belausteguigoitia lleg\u00f3 un poco decepcionado, porque ten\u00eda dos meses queriendo llegar al pa\u00eds, cuando todav\u00eda estaban los marines en Nicaragua, y por un problema en M\u00e9xico no pudo llegar a tiempo. Los marines hab\u00edan desocupado el pa\u00eds un mes antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llegar donde Sandino, Belausteguigoitia tuvo que viajar 250 kil\u00f3metros hasta San Rafael del Norte, donde estaba acampado el guerrillero. Una sobrina, Gentzane Belausteguigoitia, cuenta que era un hombre muy persistente y ten\u00eda la determinaci\u00f3n de conocer a Sandino.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de estar dos semanas en el campamento guerrillero, el periodista vasco escribi\u00f3 un libro que se llama Con Sandino en Nicaragua, donde relata c\u00f3mo era general, pero tambi\u00e9n revela la Nicaragua de aquellos a\u00f1os, cuando en Managua se juntaban por las calles las carretas, los coches de caballo y los veh\u00edculos de motor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Belauste-e1638707867478.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"355\" height=\"560\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Belauste-e1638707867478.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55241\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Ram\u00f3n de Belausteguigoitia. FOTO\/ TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Belausteguigoitia es uno de los cuatro periodistas que entrevistaron a Sandino y escribieron un libro. El primero fue el norteamericano Carlton Beals, el \u00fanico que visit\u00f3 a Sandino en su campamento mientras estaba la guerra con los marines y sobre cuya visita est\u00e1 inspirada la pel\u00edcula Sandino, del director Miguel Littin. En esta pel\u00edcula se usaron frases que el l\u00edder guerrillero le dijo al periodista vasco.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes que finalizara la guerra, Sandino estuvo en M\u00e9xico y ah\u00ed lo entrevist\u00f3 el periodista mexicano Emigdio Maraboto. Y Belausteguigoitia lo entrevist\u00f3 cuando se acababan de ir los marines. Por \u00faltimo, tambi\u00e9n lo entrevist\u00f3 el nicarag\u00fcense Jos\u00e9 Rom\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas cuatro entrevistas fueron fundamentales para conocer mejor el car\u00e1cter de Sandino.<\/p>\n\n\n\n<p>Daniel Ortega, quien gusta de congraciarse con aquellos que ayudaron a triunfar a la revoluci\u00f3n que lo llev\u00f3 al poder en 1979, y tambi\u00e9n la memoria de quienes lucharon con Sandino, homenaje\u00f3 p\u00f3stumamente a Belausteguigoitia, cuando en agosto de 2019 le otorg\u00f3 la Orden de la Independencia Cultural Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Belausteguigoitia muri\u00f3 en 1981, por ello la condecoraci\u00f3n fue recibida por su sobrina Gentzane.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Belausteguigoitia sali\u00f3 de M\u00e9xico en un avi\u00f3n y cuando lleg\u00f3 a Managua la vio como un \u201carrabal de un gran pueblo, con sus calles largas y sinuosas y recortadas a veces, con su peque\u00f1o traj\u00edn de peatones, con su tr\u00e1fico variado, donde se cruzan el autom\u00f3vil, el coche de caballos y la simb\u00f3lica carreta de bueyes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Le impresion\u00f3 el lago, aunque le sorprendi\u00f3 ver que no era muy bien aprovechado, cuando todav\u00eda no estaba contaminado. \u201cLa ciudad lo tiene en un abandono casi completo. No se ven ni ba\u00f1istas, ni barcos de recreo, ni las t\u00edpicas redes de los pescadores\u201d, escribi\u00f3 el periodista.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo describi\u00f3 como un lago de aguas grises que con la puesta del sol tomaba tonalidades verdes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/IHNCA_AH_FS_02_Album14_001-scaled-e1638708171790.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"641\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/IHNCA_AH_FS_02_Album14_001-1024x641.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55242\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Monumento a Rub\u00e9n Dar\u00edo, erigido en la Managua de los a\u00f1os 1930. FOTO\/ ARCHIVO\/ CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Las mujeres que llegaban al parque central de Managua le llamaron la atenci\u00f3n. \u201cLas bellas managuas, muchas de ellas rubias, que demuestran la mezcla de sangre europea, hacen resaltar los encantos de sus l\u00edneas y de su gracia\u201d, cont\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>A las ciudades de Granada y Le\u00f3n les encontr\u00f3 ciertos rasgos parecidos con Andaluc\u00eda (Espa\u00f1a) y con Cuba, por \u201cel sentido hiperb\u00f3lico de sus habitantes\u201d y sus casas coloniales. \u201cGente de la \u00e9lite y pueblo muestran una viveza desconcertante y un chispeante ingenio ret\u00f3rico\u2026 Si se trata de un casino, casi se siente uno en un casino andaluz, donde flamea el chiste y la gracia repentista\u201d, indic\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quitarse de encima el calor de Managua, Belausteguigoitia se iba a refrescar a la orilla del lago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>***<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El periodista vasco sali\u00f3 de Managua en un carro desvencijado hasta llegar a Matagalpa, la cual le pareci\u00f3 una villa rural. De ah\u00ed sigui\u00f3 a caballo hasta Jinotega.<\/p>\n\n\n\n<p>Not\u00f3 que la paz, que supuestamente deb\u00eda de existir tras la salida de los marines, aun no era efectiva porque vio a los guardias nacionales vigilando los movimientos de los soldados de Sandino. Los guardias se manten\u00edan apuntando con ametralladoras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cJinotega es un valle largo y estrecho, de arbolado frondoso en las alturas, donde crecen los cafetales a la sombra de \u00e1rboles copudos y de prados verdes, aunque abandonados casi durante la guerra, dejan de ver el herbaje exuberante del sorgo, el para y la hierba de Guinea\u201d, describi\u00f3.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Belauste-Athletic-e1638708261361.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"575\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Belauste-Athletic-575x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55243\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>En sus tiempos de jugador del Athletic de Bilbao. Belausteguigoitia es el de la izquierda. FOTO\/ TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En Jinotega hab\u00eda entonces un destacamento de la Guardia Nacional de aproximadamente mil hombres, ya que cerca de ah\u00ed est\u00e1 San Rafael del Norte, que es donde Sandino deambulaba por ser su esposa de ese lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principales jefes de la Guardia, le contaron a Belausteguigoitia, eran norteamericanos, pero, a ra\u00edz de que se fueron los marines, los jefes empezaron a ser nicarag\u00fcenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando iba saliendo para San Rafael del Norte lo retuvo la Guardia, pero logr\u00f3 pasar sin problemas porque ten\u00eda su pasaporte en regla. Y as\u00ed pas\u00f3 en otros retenes. Una escena similar aparece en la pel\u00edcula Sandino, pero en esa cinta el periodista es norteamericano. Le cost\u00f3 encontrar un caballo, pero al final le dieron uno y logr\u00f3 llegar a San Rafael del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sandino se dirigi\u00f3 a su esposa, Blanca Ar\u00e1uz, y le dijo: \u201cTe voy a presentar a un se\u00f1or de un apellido muy largo, que no hay manera de pronunciarlo al principio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el periodista se encontr\u00f3 con el jefe guerrillero, se identific\u00f3 r\u00e1pidamente con \u00e9l. Al igual que el l\u00edder rebelde, que luchaba por ver a su pa\u00eds libre de intervenci\u00f3n norteamericana, el periodista tambi\u00e9n ten\u00eda una lucha por ver al Pa\u00eds Vasco independiente de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus bi\u00f3grafos explican que Belausteguigoitia consideraba que Espa\u00f1a est\u00e1 compuesta por varias naciones y abogaba por que fuera una confederaci\u00f3n en vez de un solo pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de un per\u00edodo de relativa independencia, en 1839, el gobierno aut\u00f3nomo vasco fue abolido por el gobierno espa\u00f1ol en Madrid. Con el tiempo, un movimiento nacionalista vasco cada vez m\u00e1s fuerte comenz\u00f3 a exigir unidad pol\u00edtica y una naci\u00f3n vasca independiente. Durante la Guerra Civil espa\u00f1ola, Francisco Franco prohibi\u00f3 el idioma vasco, aboli\u00f3 los derechos de los vascos y orden\u00f3 la destrucci\u00f3n de la ciudad vasca de Guernica.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183142-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"419\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183142-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35479\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Sandino, su esposa Blanca Ar\u00e1uz y algunos de sus hombres. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Belausteguigoitia era activista del Partido Nacionalista Vasco y antifranquista. Pertenec\u00eda a una familia importante que se destac\u00f3 en el f\u00fatbol, como empresarios y en la cultura. Belausteguigoitia fue campe\u00f3n de la liga espa\u00f1ola de f\u00fatbol entre 1914 y 1916, vistiendo la camiseta del Athletic de Bilbao, igual que dos de sus hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Era licenciado en Derecho, pero despu\u00e9s de 1916 se fue a estudiar econom\u00eda a Londres, donde fue seleccionado como corresponsal del peri\u00f3dico de Madrid, El Sol, y cubri\u00f3 varios episodios importantes de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Viaj\u00f3 por Europa, Asia y Am\u00e9rica, y en 1925 se fue a vivir a M\u00e9xico. A Nicaragua lleg\u00f3 en 1922 y trabaj\u00f3 como corresponsal, pero luego regres\u00f3 a un rancho que compr\u00f3 en el estado mexicano de Coahuila, donde se dedic\u00f3 a la agricultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Era apasionado por la tierra y algunos analistas espa\u00f1oles indican que, cuando visit\u00f3 el campamento de Sandino, lo influy\u00f3 para que despu\u00e9s el l\u00edder guerrillero se interesara por las cooperativas agr\u00edcolas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados de Sandino creyeron que era gringo. \u201c\u00a1Qu\u00e9! \u00bfUn americano?\u201d, le pregunt\u00f3 uno. \u201c\u00a1Aqu\u00ed no pueden entrar!\u201d, prosigui\u00f3. \u201cSi es macho (norteamericano) le volamos la gallina\u201d, dijo otro. R\u00e1pidamente Beleusteguigoitia ense\u00f1\u00f3 sus credenciales. Dos guerrilleros llegaron a San Rafael del Norte, donde estaba Beleusteguigoitia, y le dieron un papel con un mensaje de Sandino, en el que dec\u00eda que lo recibir\u00eda al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl papel tra\u00eda se\u00f1alado el t\u00edpico sello de Sandino, en el que se ve un c\u00edrculo con el lema Patria y Libertad, y en el centro, un guerrillero sandinista empu\u00f1ando un machete para cortar la cabeza a un soldado americano, a quien agarra con la otra mano por la cabellera, mientras lo pisa en el vientre, sujet\u00e1ndolo en tierra. \u00a1Vaya un valiente s\u00edmbolo antiimperialista!\u201d, escribi\u00f3 el periodista vasco.<\/p>\n\n\n\n<p>El vasco vio que entre los guerrilleros hab\u00eda de todas las edades, algunos casi ni\u00f1os, y todos vest\u00edan con harapos pr\u00e1cticamente. \u201cAunque algunos estaban con sus ropas bastante completas, en general dominaban los pantalones hechos jirones, de manta, es decir, tela de algod\u00f3n blanca. El aire de todos ellos era duro y se adivinaba la fiereza de los hombres obligados a vivir en la selva durante a\u00f1os enteros. El rasgo com\u00fan era el lazo rojo y negro que adornaba su sombrero\u201d, revel\u00f3 Belausteguigoitia.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de pistolas o rifles, todos llevaban un machete. Otros, solo machete.<\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados se tranquilizaron y el periodista pudo entrar en el campamento libremente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi dos semanas estuvo el periodista en el campamento. A diario hablaba con Sandino. Conoci\u00f3 a algunos de los hombres del general, como Pedro Altamirano (Pedr\u00f3n) y Ram\u00f3n Raudales. A Juan Ferreti.<\/p>\n\n\n\n<p>De Pedr\u00f3n, hombre calificado como sanguinario, dijo que llor\u00f3 como un ni\u00f1o cuando Sandino les inform\u00f3 que viajar\u00eda a Managua a hacer la paz, pero los soldados le dijeron que no porque lo iban a matar.<\/p>\n\n\n\n<p>A Cabrerita le oy\u00f3 cantar: \u201c\u2026Sacasa dijo a Sandino, yo me voy a retirar, a los Estados Unidos no les vamos a ganar. Dijo Sandino una vez, apret\u00e1ndose las manos, a diez centavos les vendo cabezas de americanos\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de salir de Managua, Belausteguigoitia tambi\u00e9n anduvo en Niquinohomo y conoci\u00f3 a los padres de Sandino, Gregorio Sandino y Margarita Calder\u00f3n. Lo impresion\u00f3 la madre, quien le dijo que ten\u00eda sue\u00f1os con Sandino porque pas\u00f3 mucho tiempo sin ver a su hijo.<br>En el campamento, las conversaciones entre el periodista y el guerrillero giraron m\u00e1s en torno a la espiritualidad y a lo filos\u00f3fico que a lo militar o cualquier otro tema.<\/p>\n\n\n\n<p>El tambi\u00e9n escritor dijo que la grandeza del nicarag\u00fcense radicaba en su acci\u00f3n de enfrentarse a los norteamericanos, sino en su \u201celevaci\u00f3n moral\u201d, porque hab\u00eda decidido luchar contra un ej\u00e9rcito cuando en Nicaragua la clase pol\u00edtica estaba degradada. Lo que debieron hacer los pol\u00edticos, lo estaba haciendo Sandino y por eso no lo quer\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor Iker Gonz\u00e1lez Allende explica que, al narrar su estancia en el campamento de Sandino, Belausteguigoitia subraya el ambiente m\u00edstico que \u00e9l percibe en su ej\u00e9rcito y la forma en que el l\u00edder es considerado como un escogido por el destino o la providencia.<br>En una ocasi\u00f3n, el periodista cuenta que los soldados le vieron una especia de aura en la cabeza a Sandino y por razones como esa le obedec\u00edan fielmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El periodista dej\u00f3 el campamento y al poco tiempo Sandino tuvo que entregar todas las armas. Solo dejaron armas a 100 hombres, para mientras se terminaba de afianzar la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>El 21 de febrero de 1934, Sandino fue asesinado por \u00f3rdenes del hombre que los marines hab\u00edan dejado al frente de la Guardia, Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo a\u00f1o, Belausteguigoitia public\u00f3 su libro Con Sandino en Nicaragua, una referencia para conocer el car\u00e1cter del llamado general de hombres libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Belausteguigoitia seguir\u00eda viviendo en M\u00e9xico, pero a la vez viajando por el mundo. La guerra civil espa\u00f1ola lo agarr\u00f3 en Espa\u00f1a y de esa experiencia tambi\u00e9n escribi\u00f3 un libro. Escribi\u00f3 varios libros durante toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1974 vendi\u00f3 el rancho que ten\u00eda en M\u00e9xico y la muerte lo sorprendi\u00f3 en Madrid, en 1981, a la edad de 89 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un problema en M\u00e9xico le impidi\u00f3 llegar cuando los marines a\u00fan estaban en Nicaragua. Pero cuando lleg\u00f3 al campamento del jefe guerrillero todav\u00eda hab\u00eda ambiente de guerra. Escribi\u00f3 un libro que se llama Con Sandino en Nicaragua y, de manera p\u00f3stuma, el dictador Daniel Ortega lo condecor\u00f3 en 2019<\/p>\n","protected":false},"author":5124,"featured_media":55240,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[501,4925],"class_list":["post-55239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-augusto-c-sandino","tag-ramon-de-belausteguigoitia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5124"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55239"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58165,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55239\/revisions\/58165"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}