{"id":55343,"date":"2022-02-06T13:55:14","date_gmt":"2022-02-06T19:55:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=55343"},"modified":"2023-12-26T23:58:20","modified_gmt":"2023-12-27T05:58:20","slug":"la-extraordinaria-historia-del-primer-matrimonio-civil-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-extraordinaria-historia-del-primer-matrimonio-civil-en-nicaragua\/","title":{"rendered":"La extraordinaria historia del primer matrimonio civil en Nicaragua"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00c9l se llamaba Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos y ella Mar\u00eda Jes\u00fas Campos. \u201cEso me da risa. Que los nombres eran invertidos\u201d, dice ahora Xiomara Saballos D\u00edaz, tataranieta de la primera pareja que se cas\u00f3 por las leyes civiles de Nicaragua, en 1894, y no por el matrimonio religioso, a como suced\u00eda desde la \u00e9poca de la colonia espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Xiomara, de 69 a\u00f1os de edad, tiene vagos recuerdos de lo que le contaba su pap\u00e1 \u2013tambi\u00e9n llamado Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos\u2013 sobre sus tatarabuelos, especialmente sobre Mar\u00eda Jes\u00fas, quien falleci\u00f3 en 1955, a la edad de 95 a\u00f1os. De ella tiene poca memoria, solo que era alta, usaba delantal y, aunque ancianita, era bien oficiosa y casi siempre andaba descalza. \u201cLe dec\u00edan Chucita y era bien bonita. Ten\u00eda lindos ojos\u201d, recuerda Xiomara.<\/p>\n\n\n\n<p>La Chucita no sab\u00eda escribir. As\u00ed se constat\u00f3 cuando ella fue a inscribir la defunci\u00f3n del \u00fanico hijo var\u00f3n que tuvo y quien solo vivi\u00f3 dos a\u00f1os y dos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos era bajito y por eso le dec\u00edan \u201cChacate\u201d o \u201cChacatillo\u201d. Era farmac\u00e9utico y laboraba como boticario para el doctor Jorge Bravo en la Managua de finales del siglo XIX. Pertenec\u00eda a la clase media del barrio San Antonio, mientras que su novia, la Chucita, viv\u00eda en el callej\u00f3n conocido como de La Aurora.<\/p>\n\n\n\n<p>Era una pareja muy enamorada, pero hasta julio de 1894 no ten\u00edan fecha para casarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana de agosto de 1894, Jes\u00fas Mar\u00eda se visti\u00f3 de casimir, con un chaleco adornado con leontina de oro que le atravesaba el abdomen, y se fue a la casa de su novia a pedirle que se casaran. Le explic\u00f3 que el presidente Jos\u00e9 Santos Zelaya hab\u00eda prometido que celebrar\u00eda con ca\u00f1onazos la celebraci\u00f3n del primer casamiento que se realizara bajo la nueva ley que implementaba el matrimonio civil en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Gratus Halftermeyer, en su libro Historia de Managua, cuenta que la muchacha no la pens\u00f3 mucho y dijo que s\u00ed. D\u00edas despu\u00e9s se efectu\u00f3 la boda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos12-1-scaled-e1644172159265.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos12-1-720x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55348\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Mar\u00eda Jes\u00fas Campos, la primera mujer que se cas\u00f3 civilmente en Nicaragua. Muri\u00f3 a los 95 a\u00f1os de edad. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ REPRODUCCI\u00d3N\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Se casaron en la plaza p\u00fablica, exactamente donde hoy est\u00e1 la Plaza de la Rep\u00fablica, o de la Revoluci\u00f3n, a como se le llam\u00f3 a partir de 1979. En ese entonces a\u00fan no se constru\u00eda la catedral vieja, sino que en su lugar estaba la parroquia del ap\u00f3stol Santiago. Tampoco exist\u00eda el Palacio Nacional, sino que en ese sitio hab\u00eda una casa de alto que se hab\u00eda usado como casa de gobierno desde el gobierno chachagua de 1856.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda no exist\u00eda el parque central.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el matrimonio qued\u00f3 consumado en el papel, \u201cuna pieza de artiller\u00eda anunciaba con resonante voz que en Managua se hab\u00eda verificado el primer matrimonio civil entre la clase popular\u201d, escribi\u00f3 Halftermeyer.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/el-informe-brown-hay-que-cambiar-de-lugar-la-capital\/\"><strong>El Informe Brown: \u00abHay que cambiar de lugar la capital\u00bb<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Unos historiadores dicen que fue un solo ca\u00f1onazo. Otros que fueron 21. En lo que coinciden es en que algunos managuas se asustaron y pensaron que se trataba de una nueva revoluci\u00f3n, como la que hab\u00eda ocurrido un a\u00f1o antes, la liberal comandada por Jos\u00e9 Santos Zelaya.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cFue un matrimonio alegr\u00edsimo\u201d, les contaba despu\u00e9s Mar\u00eda Jes\u00fas Campos a sus descendientes. Su esposo, quien gustaba tomar aguardiente, se hinchaba de orgullo cada vez que estaba borracho y le recordaban que se hab\u00edan disparado ca\u00f1onazos en su casamiento. \u201c\u00a1Viva Zelaya!\u201d, gritaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Mar\u00eda Jes\u00fas Campos le dio el s\u00ed a su novio, probablemente no fue una decisi\u00f3n f\u00e1cil. No porque no lo quisiera, sino porque la propuesta era inc\u00f3moda. Un desaf\u00edo a la iglesia cat\u00f3lica. El casamiento ser\u00eda el primero que se hac\u00eda por las leyes civiles y la sociedad nicarag\u00fcense estaba acostumbrada solo a los matrimonios religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o de 1894 en Nicaragua y un a\u00f1o antes hab\u00eda llegado al poder mediante una revoluci\u00f3n el general Jos\u00e9 Santos Zelaya, quien estaba impulsando muchos cambios en el pa\u00eds y se hab\u00eda enfrascado en una pugna muy fuerte con la iglesia cat\u00f3lica porque varias de esas transformaciones afectaban privilegios que los religiosos hab\u00edan tenido desde la llegada de los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de esos cambios fue que desde el 28 de julio de 1894 en adelante los matrimonios ser\u00edan civiles, ante un juez, ya no ante un sacerdote. Quienes quisieran casarse por la iglesia primero deb\u00edan de hacerlo civilmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los d\u00edas, en los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca, aparec\u00edan art\u00edculos criticando que el matrimonio era uno de los siete sacramentos de la iglesia cat\u00f3lica y que el gobierno, de manera sacr\u00edlega, solo quer\u00eda parodiar ese santo rito.<\/p>\n\n\n\n<p>El vicario general y gobernador del obispado en ese entonces de la iglesia, presb\u00edtero Ram\u00f3n Jes\u00fas Ch\u00e9vez, tambi\u00e9n la emprendi\u00f3 contra las personas que aceptaran casarse mediante las leyes civiles impuestas por Zelaya y escribi\u00f3: \u201cLos que se acojan a esta ley para unirse en matrimonio, no solo no habr\u00e1 tal matrimonio, sino que vivir\u00e1n en concubinato p\u00fablico autorizado por ella\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La presi\u00f3n era tan grande que Zelaya se vio obligado a prometer cosas como disparar ca\u00f1onazos para alentar a las parejas a casarse civilmente. Los 21 ca\u00f1onazos son una se\u00f1al, que suelen usar los presidentes, de bienvenida, saludo, expresi\u00f3n de j\u00fabilo y conmemoraci\u00f3n de grandes acontecimientos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/jose_santos_zelaya10.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"600\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/jose_santos_zelaya10.jpg\" alt=\"General Jos\u00e9 Santos Zelaya (1853-1919)\" class=\"wp-image-49463\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/jose_santos_zelaya10.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/jose_santos_zelaya10.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>General Jos\u00e9 Santos Zelaya. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Desde la \u00e9poca de la colonia espa\u00f1ola, en Nicaragua el matrimonio hab\u00eda estado regido por el c\u00f3digo de las Siete Partidas, las normas legales que se establecieron en el reino de Castilla (en Espa\u00f1a) durante el reinado de Alfonso X, seg\u00fan explica en una tesis el jurista Mauricio Molina. Estas leyes ten\u00edan sus ra\u00edces en el derecho can\u00f3nico y no hac\u00edan distinci\u00f3n entre matrimonio civil y religioso y, m\u00e1s bien, prohib\u00eda cualquier matrimonio que no fuera realizado por un sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Nicaragua se independiza de Espa\u00f1a, no se elabora un c\u00f3digo civil inmediatamente sino hasta 1867 y este tampoco hac\u00eda distinci\u00f3n entre el matrimonio civil y el religioso.<\/p>\n\n\n\n<p>A su llegada al poder en 1893, Jos\u00e9 Santos Zelaya impuls\u00f3 el matrimonio civil, al igual que la secularizaci\u00f3n de los cementerios y las escuelas. Por esto tuvo muchos problemas con los sacerdotes cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>La influencia de la iglesia sobre el matrimonio se termin\u00f3 completamente cuando Jos\u00e9 Santos Zelaya impulsa un nuevo c\u00f3digo civil en 1904.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, \u201cChacate\u201d, le iba bien trabajando como boticario en la botica del m\u00e9dico Jorge Bravo. Era una persona muy apreciada porque \u201cten\u00eda una conducta correcta\u201d, asegura Halftermeyer.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, su esposa, Mar\u00eda Jes\u00fas Campos, siempre fue una mujer muy trabajadora. En el barrio Cristo del Rosario, donde vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os, la recuerdan con un delantal y en el negocio de la carne de cerdo. Siempre haciendo oficios. \u201cEra una anciana muy alta. Bien bonita\u201d, recuerda su vecina Mar\u00eda, quien era una ni\u00f1a cuando la conoci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La pareja de reci\u00e9n casados viv\u00eda con el salario de Jes\u00fas Mar\u00eda, pero lleg\u00f3 un momento en que todo empez\u00f3 a ir mal cuando el hombre perdi\u00f3 el trabajo porque mucho tomaba licor.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/las-casas-de-los-presidentes\/\"><strong>Las casas de los presidentes<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tuvieron que trasladarse a las sierras de Managua, donde tuvieron tierras. Un bisnieto de ellos, Gerardo Saballos D\u00edaz, asegura que el terreno donde hoy est\u00e1 el cementerio de San Judas era de sus bisabuelos, pero le fue arrebatado a la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>En las sierras de Managua, Jes\u00fas Mar\u00eda se convirti\u00f3 en curandero, gracias a su experiencia como farmac\u00e9utico, en lo cual era muy bueno. El problema de \u00e9l siempre fue el licor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Xiomara-Saballos4-scaled-e1644173707918.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Xiomara-Saballos4-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55352\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Xiomara Saballos D\u00edaz, bisnieta del primera matrimonio civil en Nicaragua. FOTO\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Una tarde, cuenta el historiador Gratus Halftermeyer, Jes\u00fas Mar\u00eda andaba en busca de un trago cuando vio que llevaban a enterrar a un ni\u00f1o hacia el cementerio de San Pedro. Iban con m\u00fasica y detr\u00e1s del funeral iba una persona repartiendo licor.<\/p>\n\n\n\n<p>Chacate comenz\u00f3 a darle el p\u00e9same al que iba repartiendo el aguardiente, gan\u00e1ndose un buen vaso de licor. Ya en el cementerio, el hombre gan\u00f3 m\u00e1s copas de licor despu\u00e9s de pronunciar bellas palabras de despedida para el ni\u00f1o fallecido. Los padres del infante quedaron impresionados y ordenaron m\u00e1s guaro para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos tataranietos de Chacate, Gustavo y Rosa Esmeralda, se r\u00eden cuando conocen esta historia de Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos. \u201cCon raz\u00f3n mi pap\u00e1 y mi t\u00edo (Gustavo y Marvin Saballos Campos, ya fallecidos y bisnietos de Chacate) eran buenos a sus versos\u201d, dice Gustavo entre risas.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda del funeral, Chacate se puso tan ebrio que se qued\u00f3 dormido en una tumba. Nadie de del funeral, ni el cuidador, se percat\u00f3 que hab\u00eda quedado alguien dentro del cementerio. Cuando Chacate se despert\u00f3, a medianoche, comenz\u00f3 a llamar a su esposa. \u201cMar\u00eda Jes\u00fas, p\u00e1same agua\u201d, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras alg\u00fan tiempo de silencio, Chacate comenz\u00f3 a recordar c\u00f3mo se hab\u00eda quedado dormido en el cementerio y se llen\u00f3 de p\u00e1nico cuando comprendi\u00f3 donde estaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Corri\u00f3 hacia el muro que est\u00e1 cerca de la morgue, lo salt\u00f3, pero le cay\u00f3 encima al polic\u00eda que estaba cuidando la zona. Lleno de horror, el polic\u00eda sali\u00f3 corriendo y lleg\u00f3 casi desmayado al cuartel, que estaba cerca, diciendo que los muertos se estaban saliendo del cementerio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer reto\u00f1o del matrimonio lleg\u00f3 en 1898. Era una ni\u00f1a y la llamaron Berta M\u00e9lida Saballos Campos. Dos a\u00f1os despu\u00e9s naci\u00f3 otra ni\u00f1a: Rosa Esmeralda.<\/p>\n\n\n\n<p>El varoncito lleg\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 1903. Le llamaron igual que el pap\u00e1, Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo iba bien en la familia hasta que lleg\u00f3 la tragedia el 6 de enero de 1905. El ni\u00f1o ya ten\u00eda varios d\u00edas enfermo pero ese d\u00eda en particular la diarrea lo ten\u00eda demasiado grave. Para esa \u00e9poca el matrimonio todav\u00eda no se hab\u00eda ido a vivir a las sierras de Managua y el ni\u00f1o fue atendido por un m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue in\u00fatil todo lo que hicieron para salvarle la vida. El ni\u00f1o Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos Campos muri\u00f3 a las 7:00 de la noche de ese 6 de enero de 1905. Ten\u00eda apenas dos a\u00f1os y dos meses de vida, seg\u00fan consta en la inscripci\u00f3n del fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre estaba tan destrozado que no lleg\u00f3 a inscribir el fallecimiento de su hijo, sino que lo hizo la madre, Mar\u00eda Jes\u00fas Campos, quien explic\u00f3 que no firmar\u00eda la inscripci\u00f3n de la defunci\u00f3n porque no sab\u00eda hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las esperanzas de que la familia tuviera continuidad quedaron cifradas en las dos hijas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos4-scaled-e1644172405356.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"717\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos4-717x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55346\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, Chucito, nieto de Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, Chacate. Los dos eran bajitos. Se parec\u00edan mucho. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ REPRODUCCI\u00d3N\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Para 1919, cuando la familia ya viv\u00eda en las sierras, comenz\u00f3 a pasar por la casa un hombre vendiendo le\u00f1a en una carreta. Era de Jocote Dulce y se llamaba Fernando Corea.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre comenz\u00f3 a enamorar a la Bertita M\u00e9lida y logr\u00f3 asociarse con ella. La embaraz\u00f3, pero no se cas\u00f3 con ella ni se hizo cargo del embarazo.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 9:00 de la noche del 23 de mayo de 1920, naci\u00f3 el ni\u00f1o en las sierras. Berta M\u00e9lida no fue asistida por ning\u00fan m\u00e9dico durante el parto y muri\u00f3 tres horas despu\u00e9s, a las 12:00 de la medianoche de ese mismo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, Chacate, lleg\u00f3 a inscribir ambos actos, el nacimiento de su nieto y el fallecimiento de su hija. Sobre la muerte de ella dijo que se debi\u00f3 a \u201cfiebre puerperal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron los abuelos maternos quienes se hicieron cargo de la crianza del ni\u00f1o. M\u00e1s tarde, tras la muerte de Chacate, su otra hija, Rosa Esmeralda termin\u00f3 de criar al peque\u00f1o, a quien le hab\u00edan puesto el nombre de Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, igual que su abuelo y su t\u00edo que falleci\u00f3 de dos a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/el-ultimo-combate-de-humberto-ortega\/\"><strong>El \u00faltimo \u00abcombate\u00bb de Humberto Ortega<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Entre la descendencia de Chacate no existe ahora quien recuerde c\u00f3mo muri\u00f3 \u00e9l. Nadie sabe c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y d\u00f3nde fue su fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las defunciones del registro civil de Managua est\u00e1 el fallecimiento de Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, ocurrido a las 6:00 de la ma\u00f1ana del 30 diciembre de 1927. Muri\u00f3 a causa del h\u00edgado. Hay un dato que certificar\u00eda que se trata de Chacate. La inscripci\u00f3n de la defunci\u00f3n la hizo Rosa Esmeralda Saballos, su hija.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya viuda, Mar\u00eda Jes\u00fas Campos, a quien llamaban Chucita, compr\u00f3 una casa en el barrio Cristo del Rosario. La propiedad est\u00e1 en manos de la familia a\u00fan, pero la primera casita no, porque era de adobe y la bot\u00f3 el terremoto de 1972. En su lugar construyeron una de tablas, que est\u00e1 en pie hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>La Chucita vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas acompa\u00f1ada de su hija Rosa Esmeralda y de su nieto Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, Chucito, el hijo de la fallecida Berta M\u00e9lida, a quien cri\u00f3 como su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, due\u00f1a de una pulper\u00eda en barrio Cristo del Rosario, era vecina de la Chucita y todav\u00eda la recuerda. \u201cYo era una ni\u00f1a cuando ella se enferm\u00f3. Pas\u00f3 varios d\u00edas en agon\u00eda y mi mam\u00e1 me mand\u00f3 a rezarle varias veces\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer vivi\u00f3 hasta los 95 a\u00f1os de edad, cuando a\u00fan caminaba por su propia cuenta y estaba a\u00fan l\u00facida. \u201cMi pap\u00e1 me contaba que ella se alimentaba bien. Com\u00eda bastante carne\u201d, explica Gerardo Saballos D\u00edaz, su tataranieto e hijo de Chucito. Y su hermana Xiomara a\u00f1ade: \u201cCom\u00eda hasta cuatro veces en el d\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos6-scaled-e1644172697294.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"740\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos6-740x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55347\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Rosa Esmeralda Saballos Campos, una de las hijas del primer matrimonio civil en Nicaragua. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ REPRODUCCI\u00d3N\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Muri\u00f3 a las 5:00 de la tarde del 24 de marzo de 1955, de un derrame cerebral.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa Esmeralda Saballos Campos vivi\u00f3 hasta los 68 a\u00f1os de edad. Nunca se cas\u00f3 ni tuvo hijos. \u201cNi\u00f1a vieja\u201d, le dec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Falleci\u00f3 a las 9:30 de la ma\u00f1ana del 21 de abril de 1968. La causa de muerte fue \u201csenectud\u201d (vejez).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico que quedaba de la familia era Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, \u201cChucito\u201d. Era igual de bajo de estatura como su abuelo Chacate. Igualito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La vida no es que haya sido dif\u00edcil para Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, \u201cChucito\u201d, porque su abuela y su t\u00eda velaron por \u00e9l siempre. Pero desde peque\u00f1o enfrent\u00f3 retos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os de edad, y ya hab\u00eda fallecido su abuelo Chacate, a Chucito lo metieron en un reformatorio. Lo hicieron para que no agarrara malos caminos, explica su hijo Gerardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Chucito fue un hombre muy apreciado, bueno, pero hered\u00f3 el mal de su abuelo Chacate. Le gustaba el licor. Su profesi\u00f3n era \u201clicorista\u201d, una especie de qu\u00edmico y laboraba en el Dep\u00f3sito de Aguardiente en Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Trabajando en ese lugar, Chucito conocer\u00eda a su esposa, Angela D\u00edaz, una joven oriunda de la isla de Ometepe. Angela era encargada de lavar las botellas y Chucito las rellenaba de licor.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a su trabajo, Chucito siempre deb\u00eda probar el aguardiente antes de que fuera distribuido para la venta. Por eso, cuenta su nieta Teresa Saballos, casi todos los d\u00edas andaba tomado de licor. Por ejemplo, cuando fue a inscribir a sus hijos andaba tomado y nunca les pon\u00eda el apellido de la mam\u00e1.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Familia-Saballos21-e1644172935744.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"732\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Familia-Saballos21-1024x732.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55351\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Chucito, a la izquierda, al igual que su abuelo Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, Chacate, era entregado a la bebida. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ REPRODUCCI\u00d3N\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Despu\u00e9s del casamiento de Chacate con Mar\u00eda Jes\u00fas Campos en 1894, nadie en la familia se hab\u00eda casado, pues, de los tres hijos del matrimonio, el var\u00f3n muri\u00f3 peque\u00f1o, Berta M\u00e9lida muri\u00f3 en el parto de su hijo que procre\u00f3 sin ser casada, y Rosa Esmeralda falleci\u00f3 sin haberse casado ni haber tenido hijos a la edad de 68 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pas\u00f3 con los dos primeros hijos de Chucito con Angela D\u00edaz, Xiomara, nacida en 1948 y Mario Jes\u00fas, nacido el 9 de abril de 1950. Despu\u00e9s vendr\u00edan Gustavo, Marvin, Mar\u00eda Lourdes y Gerardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Chucito y Angela D\u00edaz ya ten\u00edan hijos, no se hab\u00edan casado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que sus abuelos se hab\u00edan casado en 1894, no se hab\u00eda producido otro matrimonio en la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Chucito finalmente se cas\u00f3 con Angela D\u00edaz el 27 de noviembre de 1958.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de los Saballos D\u00edaz fue tranquila, aunque interrumpida en ocasiones por el alcoholismo de Chucito.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa Esmeralda Saballos, nieta de Chucito, explica que su pap\u00e1 Gustavo le contaba que \u00e9l se levantaba a las 3:00 de la ma\u00f1ana para ir a vender peri\u00f3dicos. En ocasiones tambi\u00e9n vend\u00eda tiste. Muchas veces la familia se iba de pesca o a cazar.<\/p>\n\n\n\n<p>La tragedia tambi\u00e9n toc\u00f3 las puertas de esta familia, cuando en 1970 falleci\u00f3 Mario Jes\u00fas en un accidente de tr\u00e1nsito.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente fallecieron Gustavo y Marvin.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad solo est\u00e1n vivos Xiomara; Mar\u00eda Lourdes, quien reside fuera de Nicaragua y Gerardo, quien es el \u00fanico que vive en el barrio Cristo del Rosario, en la misma casa que Mar\u00eda Jes\u00fas Campos compr\u00f3 siendo ya viuda y donde muri\u00f3 en 1955.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos, \u201cChucito\u201d, logr\u00f3 conocer a su padre, Fernando Corea, un hombre que ten\u00eda ciertos recursos pero que no lo hab\u00eda reconocido como hijo y por tanto no llevaba el apellido paterno, cuenta Gerardo Saballos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que Fernando Corea falleciera, y sabiendo que iba a heredar, Chucito se cambi\u00f3 el nombre para ver si pod\u00eda obtener algo del pap\u00e1. Comenz\u00f3 a llamarse Jes\u00fas Mar\u00eda Saballos Corea. Con ese nombre se cas\u00f3 con Angela D\u00edaz en 1958, seg\u00fan el registro civil de Managua.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos1-e1644173025934.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"646\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Familia-Saballos1-1024x646.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55350\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Xiomara (de sombrero), Nubia y Marvin, hijos de Chucito y su esposa Angela D\u00edaz. FOTO\/ CORTES\u00cdA\/ REPRODUCCI\u00d3N\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Sin embargo, fue in\u00fatil. El padre no le dej\u00f3 nada. \u201cMi pap\u00e1 era bien blanco y sus hermanos (paternos) eran morenos\u201d, recuerda Gerardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Chucito manten\u00eda dentro de un peri\u00f3dico viejo, amarillo, en el que aparec\u00eda un reportaje sobre sus abuelos, Chacate y Mar\u00eda Jes\u00fas Campos, en homenaje a que fueron la primera pareja casada por el matrimonio civil impuesto por Zelaya y no por el religioso, como era la costumbre en Nicaragua. Pero sus descendientes no saben qu\u00e9 fin tuvo ese recorte de peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de ellos no conocen la historia de sus tatarabuelos. Ese conocimiento muri\u00f3 con Chucito, quien falleci\u00f3 en el a\u00f1o 2004, con problemas de diabetes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Gerardo-Saballos3-scaled-e1644173908652.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"684\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/ONA_Gerardo-Saballos3-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55353\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Gerardo Saballos D\u00edaz, nieto del primer matrimonio civil en Nicaragua. FOTO\/ \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9l era bajito y ella bien alta. \u00c9l se llamaba Jes\u00fas Mar\u00eda y ella Mar\u00eda Jes\u00fas. Son los protagonistas del primer matrimonio que desafi\u00f3 a la iglesia cat\u00f3lica. 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En el mes del amor, la revista Magazine cuenta su historia<\/p>\n","protected":false},"author":5124,"featured_media":55345,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4902,4903,4901],"class_list":["post-55343","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-jesus-maria-saballos","tag-maria-jesus-campos","tag-matrimonio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5124"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55343"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58108,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55343\/revisions\/58108"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}