{"id":55455,"date":"2022-04-03T12:01:35","date_gmt":"2022-04-03T18:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=55455"},"modified":"2023-12-24T19:48:04","modified_gmt":"2023-12-25T01:48:04","slug":"el-asesinato-que-se-fraguo-en-la-casa-del-hombre-que-odiaba-a-las-moscas-y-a-los-somoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-asesinato-que-se-fraguo-en-la-casa-del-hombre-que-odiaba-a-las-moscas-y-a-los-somoza\/","title":{"rendered":"El asesinato que se fragu\u00f3 en la casa del hombre que \u201codiaba a las moscas y a los Somoza\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda odiaba a las moscas y a los Somoza. Y esa fue la raz\u00f3n por la que a su casa lleg\u00f3 a inicios de septiembre del 1956 un joven bien presentado, vestido con camisa manga larga blanca y corbata negra. Lleg\u00f3 recomendado por su viejo amigo y socio de negocios capit\u00e1n Adolfo Alfaro. Cede\u00f1o Garc\u00eda lo hizo pasar a la casa, lo llev\u00f3 a la mesita del patio y luego lo present\u00f3 a la familia como un amigo. Su nombre era Pascual Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Tu pap\u00e1 nos est\u00e1 enredando en las patas de los caballos \u2013le dijo do\u00f1a Francisca Montenegro a su hijo Julio Cede\u00f1o Montenegro desde un a\u00f1o antes\u2013. Ser\u00eda bueno que hablaras con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Julio ten\u00eda 21 a\u00f1os aquel noviembre de 1955 que regres\u00f3 de Costa Rica, donde estudiaba Farmacia, a pasar vacaciones con su familia en Managua, en una vieja casa que se ubicaba cerca del antiguo Mercado Central de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>La advertencia que do\u00f1a Francisca le hizo a su hijo mayor era porque su esposo, Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda, andaba \u201cen movimientos raros\u201d, recuerda Julio, quien hoy tiene 88 a\u00f1os y cuenta con claridad lo que vivi\u00f3 en aquellos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel joven Julio se dar\u00eda cuenta despu\u00e9s que los \u201cmovimientos raros\u201d en los que andaba su padre eran para asesinar al dictador Anastasio Somoza Garc\u00eda, misi\u00f3n para la cual ya ten\u00eda unos dos a\u00f1os planeando y reuni\u00e9ndose junto a otros opositores y exguardias nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reuniones y los pormenores del plan se llevaban a cabo en tres escenarios: en la casa del capit\u00e1n en retiro de la Guardia Nacional Adolfo Alfaro, en El Salvador, en unos camiones en los que viajaba Cede\u00f1o Garc\u00eda por Centroam\u00e9rica, y en la casa de Cede\u00f1o Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A esa casa llegaban Ausberto Narv\u00e1ez, Cornelio Silva, Edwin Castro Rodr\u00edguez y hasta Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez, quien mat\u00f3 a Somoza Garc\u00eda el 21 de septiembre de 1956. Todos ellos eran part\u00edcipes del plan.<\/p>\n\n\n\n<p>En la familia de Cede\u00f1o Garc\u00eda \u201cnadie sab\u00eda en qu\u00e9 andaba. Sab\u00edamos que hablaban de pol\u00edtica porque mi padre era conservador y todos ellos tambi\u00e9n, pero no ten\u00edamos idea de la magnitud del plan\u201d, relata su hijo 65 a\u00f1os despu\u00e9s del magnicidio en el que particip\u00f3 su padre y en cuya casa se planific\u00f3.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/ONA_Julio-Cede%C3%B1o7-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/ONA_Julio-Cede%C3%B1o7-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55457\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La casa de la familia Cede\u00f1o Montenegro fue uno de los lugares en donde se plane\u00f3 el asesinato de Anastasio Somoza Garc\u00eda. En la foto de izquierda a derecha, Agust\u00edn Cede\u00f1o, Francisca Montenegro, Miguel Cede\u00f1o, Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda y Julio Cede\u00f1o Montenegro. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda, y el capit\u00e1n Adolfo Alfaro Carnevalini eran viejos amigos. El hijo del primero no recuerda con certeza c\u00f3mo fue que se conocieron, pero dice que ten\u00edan a\u00f1os de ser cercanos<\/p>\n\n\n\n<p>Juntos, Cede\u00f1o y Alfaro ten\u00edan un negocio de exportaci\u00f3n de granos, principalmente arroz y frijoles que llevaban en viejos camiones para El Salvador y Guatemala, adem\u00e1s de viajes de encomienda hacia Le\u00f3n, Chinandega y otros departamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1954, el excapit\u00e1n Alfaro se qued\u00f3 exiliado en El Salvador, pero Cede\u00f1o sigui\u00f3 con el negocio de transporte y venta de granos. En todo ese tiempo, los socios mantuvieron contacto y hartos de la dictadura, poco a poco fueron planeando el asesinato de Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En la casa de Cede\u00f1o Garc\u00eda funcionaba una pulper\u00eda, recuerda su hijo. Era una casa grande. En la parte frontal se encontraba la pulper\u00eda que normalmente la atend\u00edan unos trabajadores que hab\u00eda contratado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la parte izquierda, hab\u00eda una puerta que daba acceso al resto de la casa. Lo primero era una sala amplia adornada con retratos familiares y unos viejos sillones de madera. Despu\u00e9s el comedor y al lado derecho un pasillo que llevaba a los tres cuartos de la casa. A la derecha, la cocina y un patio donde hab\u00eda una bodega para la mercader\u00eda. La casa fue destruida por el terremoto de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p>En el patio, describe Cede\u00f1o Montenegro, hab\u00eda una mesita con sillas y ah\u00ed es donde se reun\u00eda su padre con los conspiradores para planear la muerte de Somoza. Llevaban dinero, papeles, mapas y otros documentos que luego quemaban para no dejar evidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre no sabe desde qu\u00e9 fecha se reun\u00edan ah\u00ed, pero s\u00ed cree que el plan se termin\u00f3 de afinar en esa mesita y en el cuarto de un hotel que su padre le pag\u00f3 a Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez en Managua antes de irse a Le\u00f3n para cumplir con la misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia de Cede\u00f1o Garc\u00eda empez\u00f3 a preocuparse porque el hombre a veces llegaba muy tarde a la casa, y cuando alguien se acercaba a la mesita mientras estaba hablando con sus compinches, todos se callaban o cambiaban la pl\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCon esa incertidumbre mantuvo a la familia hasta que habl\u00e9 con \u00e9l y directamente le pregunt\u00e9 que en qu\u00e9 se andaba y ah\u00ed me dijo\u201d, recuerda Cede\u00f1o hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Queremos matar a Somoza<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Pap\u00e1, vos est\u00e1s loco.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya era finales de agosto de 1956. En esa ocasi\u00f3n, Cede\u00f1o Garc\u00eda tambi\u00e9n le mostr\u00f3 a su hijo una carta que hab\u00eda recibido. \u201cEra de Alfaro y le daba una descripci\u00f3n del hombre que iba a llegar para que le ayudara y lo recibiera porque \u00e9l llevaba una misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea de Cede\u00f1o Garc\u00eda era recibir a aquel hombre mientras Edwin Castro llegaba a recogerlo e irse juntos para Le\u00f3n a esperar el momento oportuno para ajusticiar a Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>En privado, do\u00f1a Francisca y su hijo Julio encararon a Cede\u00f1o Garc\u00eda. Le dijeron que no estaban de acuerdo con tener a aquel hombre en su casa y que mejor dejara de participar en ese plan. \u201cTen\u00edamos el temor de que le pasara algo. Lo pod\u00edan matar a como hab\u00edan matado ya a mucha gente\u201d, explica Cede\u00f1o Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre no tuvo m\u00e1s remedio que aceptar la petici\u00f3n de la familia, o al menos eso les hizo creer.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, la familia not\u00f3 que quien se estaba encargando de llevar mercanc\u00eda a Le\u00f3n era uno de los que llegaba a las reuniones en la casa, Edwin Castro Rodr\u00edguez, un joven estudiante de derecho. \u201c\u00c9l se va a encargar de los camiones ahora\u201d, fue lo que inform\u00f3 el hombre, pero no era m\u00e1s que un pretexto para seguir planeando el atentado, sospecha su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cede\u00f1o Montenegro dice que desde que las reuniones secretas dejaron de hacerse en el patio de su casa, su padre aparentaba haber desistido de participar en el plan, pero el 21 de septiembre del 1956, cuando Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez dispar\u00f3 cuatro balazos al dictador en la Casa del Obrero, en Le\u00f3n, \u201cmi padre coincidentemente se encuentra en Le\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>El exteniente de la Guardia Nacional, Guillermo Marenco fue quien le present\u00f3 a Adolfo Alfaro, al hombre que estaba dispuesto a dar su vida para liberar a Nicaragua de la opresi\u00f3n de Somoza Garc\u00eda. Fue en enero del mismo 1956, seg\u00fan dijo Alfaro a La Prensa en una entrevista en 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Cede\u00f1o Montenegro relata que a\u00f1os m\u00e1s tarde su padre le cont\u00f3 que si bien el plan se ven\u00eda preparando \u201cm\u00e1s o menos desde finales del 54\u201d, todav\u00eda no ten\u00edan claro qui\u00e9n iba a ser el que matara a Somoza y tampoco la fecha ni el momento exacto.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, L\u00f3pez P\u00e9rez iba a cumplir su misi\u00f3n d\u00edas antes, en un acto en la hacienda San Jacinto el 14 de septiembre, pero los conspiradores valoraron que era muy riesgoso porque ese d\u00eda iban a desfilar estudiantes y la vida de inocentes pod\u00eda estar en riesgo, cuenta el hombre.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/255-MAG-TESTAMENTOS-4.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"888\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/255-MAG-TESTAMENTOS-4.jpg\" alt=\"FOTO: ARCHIVO IHNCA\" class=\"wp-image-32775\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151222\/255-MAG-TESTAMENTOS-4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151222\/255-MAG-TESTAMENTOS-4.jpg 236w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151222\/255-MAG-TESTAMENTOS-4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez fue declarado H\u00e9roe Nacional en 1981\/ARCHIVO IHNCA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tras el reclamo de su familia, Cede\u00f1o Garc\u00eda le tuvo que pagar un hotel a L\u00f3pez P\u00e9rez en donde estuvo por una semana, hasta que Edwin Castro Rodr\u00edguez lo lleg\u00f3 a traer y se fue con \u00e9l para Le\u00f3n, a esperar el momento oportuno.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez P\u00e9rez acababa de llegar de El Salvador en donde se entrevist\u00f3 con Alfaro y de quien aprendi\u00f3 a manejar armas cortas. En la entrevista, Alfaro asegura que \u00e9l le ense\u00f1\u00f3 que deb\u00eda dispararle a Somoza del pecho para abajo porque el dictador utilizaba chaleco antibalas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLe hice ver que los \u00e1ngulos de tiro efectivo eran viables por los costados y la parte baja\u201d, mencion\u00f3 Alfaro. A inicios de septiembre de 1956, L\u00f3pez P\u00e9rez ten\u00eda 27 a\u00f1os. Los exiliados fueron a despedirlo al aeropuerto de San Salvador y Alfaro le dijo: \u201cSi por cualquier circunstancia, no lo va a ejecutar, si pierde el \u00e1nimo o se pone nervioso, mejor se regresa a El Salvador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de L\u00f3pez P\u00e9rez fue: \u201cVoy a hacer todo lo posible por actuar. No voy a regresar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no regres\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarde del 20 de septiembre de 1956, Cede\u00f1o Garc\u00eda sali\u00f3 de su casa con rumbo a occidente cuenta su hijo, porque de \u00faltima hora, los conspiradores armaron un plan para crearle una oportunidad de escape a L\u00f3pez P\u00e9rez.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan consist\u00eda en que Cornelio Silva con un grupo de gente iba a lanzar cohetes en la calle para distraer del ruido de los disparos y acto seguido, Ausberto Narv\u00e1ez, quien deb\u00eda esperar en una esquina en un veh\u00edculo, iba a hacer una se\u00f1al con las luces para que Cede\u00f1o Garc\u00eda y Edwin Castro Rodr\u00edguez se tomaran una planta el\u00e9ctrica y dejaran a oscuras el sector y que en la oscuridad pudiese escapar L\u00f3pez P\u00e9rez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo funcion\u00f3. Quien sabe qu\u00e9 pas\u00f3, pero no funcion\u00f3. Mataron a Rigoberto y al resto los echaron presos\u201d, comenta Cede\u00f1o Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p>El asesinato de Somoza Garc\u00eda se dio a eso de las 11 de la noche mientras estaba distra\u00eddo leyendo un peri\u00f3dico durante una celebraci\u00f3n de su nueva candidatura para presidente, en la Casa del Obrero. L\u00f3pez P\u00e9rez dispar\u00f3 cinco balazos de un rev\u00f3lver 38, de los cuales cuatro quedaron en la humanidad del dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, L\u00f3pez P\u00e9rez recibi\u00f3 m\u00e1s de 50 balazos por parte de los escoltas de Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza Garc\u00eda fue llevado primero al hospital San Vicente de Le\u00f3n, en la madrugada lo trasladaron a Managua, y parti\u00f3 en un avi\u00f3n hacia el hospital Gorgas en Panam\u00e1, en donde falleci\u00f3 la madrugada del 29 de septiembre de 1956.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, el cad\u00e1ver de Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez qued\u00f3 tirado en el piso de la Casa del Obrero. Su cuerpo fue llevado a una estaci\u00f3n de la Guardia, pero nunca se supo d\u00f3nde fue sepultado. Tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n Sandinista, L\u00f3pez P\u00e9rez fue declarado H\u00e9roe Nacional de Nicaragua en 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche en que el joven poeta mat\u00f3 a Somoza, la Guardia Nacional realiz\u00f3 una redada en todo el pa\u00eds que empez\u00f3 en Le\u00f3n, capturando a Cede\u00f1o Garc\u00eda, Ausberto Narv\u00e1ez, Cornelio Silva y muchos otros opositores que no tuvieron nada que ver con el atentado. Edwin Castro logr\u00f3 ponerse a salvo con unos vecinos y fue hasta el mediados de octubre que la Guardia lo ubic\u00f3 en la isla Juan Venado.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda siguiente del asesinato de Somoza Garc\u00eda, la Guardia tambi\u00e9n lleg\u00f3 a la casa de los Cede\u00f1o en Managua y detuvo a Julio Cede\u00f1o Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando don Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda se dio cuenta que su hijo tambi\u00e9n estaba detenido, le dio una gran fiebre y una gran diarrea por los nervios. \u201cCrey\u00f3 que si me torturaban pod\u00edan sacarme algo que lo incriminara a \u00e9l\u201d, cuenta Cede\u00f1o Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre fue llevado con los dem\u00e1s opositores a la c\u00e1rcel La Aviaci\u00f3n en Managua en donde estuvo siete meses detenido, mientras que \u00e9l permaneci\u00f3 por ocho d\u00edas en una delegaci\u00f3n de la Guardia, cuyo capit\u00e1n era Laureano Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo materno de Julio, Jacinto Montenegro, result\u00f3 ser el t\u00edo de la esposa del capit\u00e1n Laureano Garc\u00eda, quien a su vez era sobrino de Somoza Garc\u00eda. Seg\u00fan el hombre, su abuelo le suplic\u00f3 al capit\u00e1n para que lo entrevistara y que se diera cuenta que \u00e9l no hab\u00eda tenido nada que ver con el asesinato del dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>Relata que en esos d\u00edas no fue maltratado, pero s\u00ed lo obligaron a limpiar toda la delegaci\u00f3n todos los d\u00edas. Estuvo en una celda peque\u00f1a con capacidad para 10 personas, pero que hab\u00edan 21 y solamente \u00e9l y otro hab\u00edan sido detenidos por razones pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue hasta el quinto d\u00eda que el capit\u00e1n Garc\u00eda lo entrevist\u00f3. Le pregunt\u00f3 a qu\u00e9 se dedicaba y que si sab\u00eda algo sobre la muerte de Somoza. \u201cYo le dije que no sab\u00eda nada obviamente\u201d, detalla. Al octavo d\u00eda lo dejaron ir.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su padre fue distinto. Los siete meses en que estuvo detenido fue golpeado, torturado, no le daban de comer y lo interrogaban por las noches. \u201cLe preguntaban que cu\u00e1l era su relaci\u00f3n con Edwin Castro. Mi pap\u00e1 les dec\u00eda que era una relaci\u00f3n comercial y de eso ten\u00eda prueba por el negocio de los camiones\u201d, cuenta Cede\u00f1o Montenegro.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre relata que durante el juicio que empez\u00f3 en enero de 1957, Edwin Castro no delat\u00f3 a su padre y gracias a ello fue que lo dejaron en libertad en junio de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/ONA_Julio-Cede%C3%B1o10-1-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/ONA_Julio-Cede%C3%B1o10-1-1024x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55458\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">A sus 88 a\u00f1os, don Julio Cede\u00f1o Montenegro todav\u00eda recuerda los hechos que se dieron en su casa previo al asesinato de Somoza. CORTES\u00cdA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Sin embargo, Edwin Castro, Ausberto Narv\u00e1ez y Cornelio Silva fueron condenados a 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n por estar involucrados en el asesinato del fundador de la dinast\u00eda. El 18 de mayo de 1960, murieron acribillados bajo el argumento de que intentaron darse a la fuga<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto sali\u00f3 de la c\u00e1rcel, Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda se fue a El Salvador y a\u00f1os m\u00e1s tarde regres\u00f3 a Nicaragua. Falleci\u00f3 en marzo de 1969 a la edad de 59 a\u00f1os. \u201cNo pudo ver el triunfo (de la Revoluci\u00f3n) mi pap\u00e1. \u00c9l dec\u00eda que odiaba dos cosas: a las moscas y a los Somoza\u201d, cuenta su hijo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Cede\u00f1o Garc\u00eda le hizo creer a su familia que no estaba involucrado en el plan para asesinar a Anastasio Somoza Garc\u00eda, pero lo cierto es que puso a disposici\u00f3n su casa y sus camiones para acabar con la vida del dictador.<\/p>\n","protected":false},"author":5306,"featured_media":32136,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1555,675,4889,81],"class_list":["post-55455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-anastasio-somoza-garcia","tag-guardia-nacional","tag-julio-cedeno","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5306"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55455"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58076,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55455\/revisions\/58076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}