{"id":55633,"date":"2022-07-03T08:27:24","date_gmt":"2022-07-03T14:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=55633"},"modified":"2023-12-24T19:08:06","modified_gmt":"2023-12-25T01:08:06","slug":"vi-a-mi-amigo-destrozado-en-los-rieles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vi-a-mi-amigo-destrozado-en-los-rieles\/","title":{"rendered":"\u201cVi a mi amigo destrozado en los rieles\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>En noviembre de 2016, dos amigos salieron del norte\u00f1o pueblo de Mozonte, a cinco kil\u00f3metros de Ocotal, rumbo a Estados Unidos en busca del llamado \u201csue\u00f1o americano\u201d. Dos meses mas tarde estar\u00edan regresando, uno sin sus dos piernas, con tres dedos de la mano menos y en los \u201cpuros huesos\u201d, y el otro decidido o no volver nunca a tomar ese camino despu\u00e9s del infierno que vivi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>A Dimas Figueroa un tren le cort\u00f3 las piernas cuando cruzaba M\u00e9xico. Miguel \u00c1ngel Landero, se tir\u00f3 de ese mismo tren en marcha, corri\u00f3 tres kil\u00f3metros y se qued\u00f3 acompa\u00f1ando a su amigo herido y renunci\u00f3 al sue\u00f1o americano.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a los personajes de esta historia. Dimas Figueroa bien podr\u00eda ser el protagonista de aquel popular corrido de los Tigres del Norte que dice en una de sus partes: \u201cLa Migra a m\u00ed me agarr\u00f3 trescientas veces digamos, pero jam\u00e1s me dom\u00f3, a m\u00ed me hizo los mandados\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Figueroa registra, no 300, pero si una decena de idas y venidas a Estados Unidos. Comenz\u00f3 en viajar de forma irregular en 2005. La primera vez lo abandon\u00f3 el coyote. Intent\u00f3 avanzar solo, pero Migraci\u00f3n mexicana lo oblig\u00f3 a regresar al pa\u00eds. A los seis meses se enrumb\u00f3 con un amigo y lleg\u00f3 hasta Georgia donde se estableci\u00f3 por seis a\u00f1os. Volvi\u00f3 a Nicaragua para construir su casa. Pas\u00f3 algunos meses en su pueblo y se devolvi\u00f3 a trabajar en campos agr\u00edcolas de Estados Unidos. Y as\u00ed iba y ven\u00eda, en por lo menos diez viajes en ocho a\u00f1os. \u201cTodas las l\u00edneas cruc\u00e9, de contrabando y mojado, pero jam\u00e1s me raj\u00e9, iba y ven\u00eda al otro lado\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas8.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"421\" height=\"765\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas8.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55652\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas8.jpeg 421w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas8.jpeg 165w\" sizes=\"(max-width: 421px) 100vw, 421px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Dimas Figueroa. FOTO\/ CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Todo mundo sab\u00eda de las andanzas de Dimas Figueroa en Mozonte. Y vamos al segundo personaje. Miguel \u00c1ngel Landero era un joven so\u00f1ador que viv\u00eda en Quisul\u00ed, una comunidad de Mozonte, y cada vez que Dimas estaba en el pueblo, Miguel \u00c1ngel aprovechaba para hacerle pregunta y o\u00edr sus historias. \u201cConozco todas las l\u00edneas, caminos, r\u00edos y canales, desde Tijuana a Reynosa, de Matamoros a Ju\u00e1rez, de Piedras Negras a El Paso y de Agua Prieta a Nogales\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 entre ambos una larga amistad. Dimas le cont\u00f3 que a veces con cien d\u00f3lares en la bolsa f\u00e1cilmente emprend\u00eda el viaje sin problema. Conoc\u00eda las rutas de cabo a rabo y no necesitaba contratar a ning\u00fan coyote. Oyendo esos relatos, Miguel \u00c1ngel se sent\u00eda animado de intentar migrar por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Miguel \u00c1ngel cumpli\u00f3 los 29 a\u00f1os supo que era momento de abandonar su comunidad. Ten\u00eda la ilusi\u00f3n de una mejor vida para \u00e9l y su peque\u00f1a familia. Era padre de un ni\u00f1o que para entonces ten\u00eda seis a\u00f1os. Se present\u00f3 ante Dimas quien le asegur\u00f3 que ya estaba listo para conquistar el sue\u00f1o americano.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos amigos pactaron salir del Nicaragua en noviembre de 2016, considerando que, para el 20 enero de 2017, Donald Trump tomar\u00eda posesi\u00f3n de la presidencia de Estados Unidos y conoc\u00edan su pol\u00edtica antinmigrante. Los planes de estos segovianos eran llegar antes del juramento del nuevo presidente para evitar ser afectados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros salimos un domingo 13 de noviembre. Salimos a eso de las once de la ma\u00f1ana, con direcci\u00f3n a Honduras, cruzamos Guatemala y despu\u00e9s llegamos a M\u00e9xico\u201d, dice Miguel \u00c1ngel v\u00eda telef\u00f3nica a la Revista MAGAZINE desde Quisul\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Para avanzar por el pa\u00eds azteca, Miguel \u00c1ngel y Dimas, como muchos otros migrantes, se apostaban en trechos donde los trenes cargueros con rumbo al norte tienen que marchar a baja velocidad, para, corriendo a la par, subirse a esas enormes m\u00e1quinas de hierro que bien merecido tienen el nombre de La Bestia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Migrantes-peligros.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"466\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Migrantes-peligros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55654\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Migrantes-peligros.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Migrantes-peligros.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Migrantes a la espera de abordar a La Bestia, en su esperanza de llegar a Estados Unidos. FOTO\/ TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Una de las t\u00e9cnicas usada por los migrantes antes de abordarlo es ocultarse para evitar que los maquinistas o conductores de la locomotora los vean. Asimismo, Miguel \u00c1ngel narra que dejaban pasar los primeros vagones y aprovechaban a subirse en los \u00faltimos. \u201cEllos cuando ven mucha gente lo que hacen es acelerar la m\u00e1quina, entonces a uno le toca correr y montarse escondido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Viajaron sin coyote. Todo march\u00f3 bien, los primeros diecinueve d\u00edas. Ninguno de los dos cargaba dinero solo el necesario para movilizarse. Ambos se las ingeniaban para dormir en casas de apoyo a migrantes centroamericanos. \u201cHay momentos que uno llega cansado y ya no quiere ni caminar y la verdad que esta gente brindan bastante apoyo\u201d, reconoce Miguel \u00c1ngel seis a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue el 1 de diciembre de 2016, a las 12:30 del mediod\u00eda. Los segovianos viajaban en recostados en el techo de los \u00faltimos vagones de La Bestia. Hab\u00edan viajado cuatro d\u00edas sin descanso. Estaban hambrientos, desvelados y exhaustos. Al pasar por una peque\u00f1a localidad de nombre Pozo Blanco del Capul\u00edn, en el estado de Guanajuato, justo en el centro de M\u00e9xico, el cansancio venci\u00f3 a Dimas. Se durmi\u00f3 y resbal\u00f3 del lomo de \u201cLa Bestia\u201d. Cay\u00f3 en las ruedas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl tren comenz\u00f3 a molerme un pie, despu\u00e9s me agarr\u00f3 la punta del otro zapato y, como que me enred\u00e9. Me dio vueltas y me empuj\u00f3 con fuerza hacia afuera\u201d, dijo Dimas a medios locales. Agreg\u00f3 que se encontraba so\u00f1ando que lo estaban metiendo a un molino cuando despert\u00f3, el tren lo ten\u00eda a pocos cent\u00edmetros.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel \u00c1ngel se lanz\u00f3 del tren sin pensarla dos veces. En ese momento la desesperaci\u00f3n y la angustia se apoder\u00f3 de su cuerpo en forma de adrenalina y volvi\u00f3 por su amigo. \u201cYo corr\u00ed como tres kil\u00f3metros hasta llegar donde estaba \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras, el tren continu\u00f3 su marcha. El cuerpo de Dimas yac\u00eda sobre las v\u00edas ferroviarias desangr\u00e1ndose. \u201cVi a mi amigo destrozado en los rieles, los maquinistas no se detienen, por nada del mundo y pase lo que pase. Creo que ni cuenta se dieron del accidente. Simplemente, yo no pod\u00eda dejarlo abandonado all\u00ed y seguir sin \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La imagen era de terror. Miguel \u00c1ngel se impresion\u00f3 tanto que se desmay\u00f3. Recuper\u00f3 el conocimiento y esperaron casi un par de horas para recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica. Dimas, en cambio permaneci\u00f3 consciente.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas-regresando-a-Nicaragua-e1656857182168.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas-regresando-a-Nicaragua-e1656857182168.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55655\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Dimas, cuando regres\u00f3 a Nicaragua tras sufrir el accidente en La Bestia. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Dimas fue movido a un lado de los rieles. Pidi\u00f3 a Miguel \u00c1ngel que le comunicara a su familia en Mozonte sobre el accidente. A seis a\u00f1os de la tragedia, Miguel \u00c1ngel Landero a\u00fan recuerda que marc\u00f3 el tel\u00e9fono con miedo. Estaba angustiado. Las manos le sudaban y la boca le temblaban. Tem\u00eda que al momento de hablar no le saliera la voz y busc\u00f3 ayuda porque \u00e9l no reuni\u00f3 valor. \u201cLo peor para m\u00ed, fue avisar a la familia de Dimas. Yo era el \u00fanico con Dimas y ten\u00eda pocas probabilidades de vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La ambulancia de protecci\u00f3n civil lleg\u00f3 una hora m\u00e1s tarde y fue trasladado unos 80 kil\u00f3metros al hospital San Luis de La Paz, en la ciudad de Guanajuato, donde a lo inmediato lo intervinieron quir\u00fargicamente. Los m\u00e9dicos le anestesiaron para amputar sus piernas y dos dedos de la mano izquierda. No le daban muchas esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, en Mozonte la noticia comenz\u00f3 a correr como p\u00f3lvora. \u201cEn el pueblo, todos sent\u00edan l\u00e1stima de decirnos sobre el accidente. Fuimos los \u00faltimos en saberlo\u201d, recuerda Elvia Guadalupe P\u00e9rez, esposa de Dimas. Se encontraba en una actividad escolar cuando una vecina lleg\u00f3 con el mensaje. La noticia la impresion\u00f3. Se desmay\u00f3 y llor\u00f3. \u201cNo lo cre\u00edamos hasta que nos mostraron una foto en la camilla del hospital y vimos que era Dimas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel \u00c1ngel cuenta que tuvo pesadillas de la tragedia por casi dos a\u00f1os. Sent\u00eda que no hab\u00eda superado los traumas del viaje. \u201cEs algo que uno nunca va a olvidar. Lo tengo claro como si fuera ayer, lo que uno tiene que hacer es vivir con el recuerdo, pero olvidar jam\u00e1s. Superarlo s\u00ed es necesario, para sobrevivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa vida le cambi\u00f3 de un momento a otro. Se vio sin sus piernas y sin dedos. Fue un golpe demasiado fuerte\u201d, recuerda Miguel \u00c1ngel que su amigo despert\u00f3 al siguiente d\u00eda del accidente y estaba desconcertado ni siquiera recordaba lo ocurrido. Fueron treinta y cinco d\u00edas que Dimas permaneci\u00f3 hospitalizado en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda su mente bloqueada. Recordaba el viaje, pero no entend\u00eda las operaciones en sus piernas. Miguel \u00c1ngel poco a poco le relat\u00f3 todo lo acontecido a Dimas. Lloraron con amargura en la camilla del hospital mexicano. En solo tres semanas de viaje, hab\u00edan pasado, del sue\u00f1o a la pesadilla. \u201cYo sinceramente prefiero ya no recordar el accidente porque siento lo mismo que sent\u00ed antes, una sensaci\u00f3n fea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En Mozonte, su familia impuls\u00f3 una campa\u00f1a para su repatriaci\u00f3n. Elvia cuenta que salieron a las calles a pedir dinero y realizaron distintas actividades para reunir los fondos. Buscaron apoyo con todas las autoridades del gobierno y con Migraci\u00f3n y Extranjer\u00eda. Vali\u00f3 la pena porque se logr\u00f3 gestionar el regreso de su esposo y su amigo. \u201cYo no recuerdo la cantidad exacta porque fue mi suegra quien estaba a cargo, pero nos cost\u00f3 much\u00edsimo esfuerzo reunir ese dinero para retornar a los muchachos\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas-Nicaragua-e1656857355667.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas-Nicaragua-e1656857355667.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55656\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>\u00abMe confi\u00e9. Me mont\u00e9 al tren y me dorm\u00ed\u00bb, relat\u00f3 Dimas cuando regres\u00f3 a Nicaragua. FOTO\/ ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El 5 de enero de 2017, Dimas volvi\u00f3 a Nicaragua. \u201cEstaba irreconocible. Solo era huesos. Yo lo cargaba para moverlo de un sitio a otro de la casa\u201d, lamenta Elvia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUno queda como traumado\u201d, asegura Miguel \u00c1ngel, aunque se qued\u00f3 unos d\u00edas m\u00e1s en M\u00e9xico, esperando su repatriaci\u00f3n a Nicaragua. Perdi\u00f3 el inter\u00e9s de continuar su viaje a Estados Unidos a ra\u00edz de la tragedia de su amigo. Se neg\u00f3 a volver a montar \u201cLa Bestia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradece a Dios que regres\u00f3 con sus dos manos y sus dos pies despu\u00e9s de la traves\u00eda. Reconoce que al momento de emigrar pens\u00f3 que iba preparado para todo lo que aconteciera en su trayecto, pero el accidente de Dimas le cambi\u00f3 su visi\u00f3n por completo y confirm\u00f3 que psicol\u00f3gicamente le afect\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el accidente de Dimas, cambi\u00f3 la econom\u00eda familiar en el hogar de Los Figueroa. Cuando volvi\u00f3 estuvo postrado en una cama dos a\u00f1os, luego permaneci\u00f3 en una silla rueda casi cuatro a\u00f1os y no hace mucho empez\u00f3 a dar los primeros pasos con pr\u00f3tesis en ambas piernas, gracias a una donaci\u00f3n. Ha tenido avances en el proceso de sanaci\u00f3n, sin embargo, su esposa dice que ya no es \u00e9l mismo. \u201cSin sus piernas no puede trabajar igual. No voy a decir que no me ayuda, pero aqu\u00ed en Nueva Segovia los trabajos son temporales\u201d, se lament\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Por a\u00f1os, la carga completa del hogar cay\u00f3 en los hombros de Elvia. Ella se ganaba el sustento familiar con empleos temporales como secado de caf\u00e9 en la zona que a duras penas le generaba ingresos de 2,500 c\u00f3rdobas al mes. Tiene 37 a\u00f1os de edad y recientemente fue operada de una histectoromia abdominal. Se encuentra en proceso de recuperaci\u00f3n y no puede trabajar. El matrimonio vive con su hijo Dimas. Tiene 16 a\u00f1os. Asegura que su hijo menor es el \u00fanico que por ahora est\u00e1 aportando econ\u00f3micamente al sustento del hogar. Mientras, que su hija Berenice de 18 a\u00f1os cursa sus estudios de medicina en la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Elvia el \u201csue\u00f1o americano\u201d es una ilusi\u00f3n que causa da\u00f1o en la familia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas12-e1656857398984.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1008\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Dimas12-e1656857398984.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55653\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Su familia ha sido un sost\u00e9n para Dimas. FOTO\/ CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Recuerda que en seis a\u00f1os que Dimas trabaj\u00f3 en Estados Unidos. Ella recib\u00eda cerca de cincuenta d\u00f3lares de remesa al mes que al cambio de ese momento eran casi novecientos c\u00f3rdobas. Con una media sonrisa de verg\u00fcenza confiesa que todo ese tiempo su esposo no hizo nada. \u201cSolo alcanz\u00f3 a comprar la casa donde vivimos y, al ser alba\u00f1il, la hizo m\u00e1s grande\u201d. Con las \u00faltimas noticias de tragedias de migrantes yendo a Estados Unidos, Elvia siente que ha revivido la propia y, casi siempre le solicita a su esposo que evite ver tanta informaci\u00f3n al respecto porque se va a traumatizar a lo que Dimas le responde que le gusta informarse de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel \u00c1ngel, vive con su esposa y su hijo de once a\u00f1os en una propiedad que hered\u00f3 de su padre quien falleci\u00f3 hace seis meses. Lo poco que gana a duras penas le ajusta para el diario vivir. Desde hace casi seis a\u00f1os que volvi\u00f3 de su intento fallido de conquistar el sue\u00f1o americano no ha podido levantar su casita. \u201cSolo me queda luchar y luchar\u201d, expres\u00f3 v\u00eda telef\u00f3nica antes de ingresar a la monta\u00f1a para trabajar en labores agr\u00edcolas donde se pierde toda comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 convencido que el sue\u00f1o americano existe, aunque \u00e9l no haya sido favorecido. \u201cYo s\u00ed creo en el sue\u00f1o americano y sigo creyendo que buscar c\u00f3mo salir adelante con la direcci\u00f3n de Dios, es posible\u201d. Algunas personas se le acercan a pedirle consejos porque tiene el inter\u00e9s de emigrar. Miguel \u00c1ngel se limita a responderles que esa decisi\u00f3n es muy personal. \u201cHay situaciones y personas que tenemos ese sue\u00f1o de sacar adelante a nuestra familia, y hasta yo me incluyo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia de dos amigos que buscaban llegar a Estados Unidos cuando se les cruz\u00f3 la tragedia. A uno de ellos el tren conocido como La Bestia le tritur\u00f3 las piernas y el otro salt\u00f3 y se qued\u00f3 socorri\u00e9ndolo a costa de su propio sue\u00f1o<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":55647,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[4880,4784],"class_list":["post-55633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-la-bestia","tag-migrantes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55633"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58039,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55633\/revisions\/58039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}