{"id":56341,"date":"2023-03-05T00:24:08","date_gmt":"2023-03-05T06:24:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=56341"},"modified":"2023-12-19T13:41:28","modified_gmt":"2023-12-19T19:41:28","slug":"la-matanza-de-los-excontras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-matanza-de-los-excontras\/","title":{"rendered":"La matanza de los excontras"},"content":{"rendered":"\n<p>Las \u201cbestias\u201d les llamaba el diario sandinista Barricada. Tambi\u00e9n \u201cmercenarios\u201d. Durante m\u00e1s de 10 a\u00f1os, las noticias que les llegaban a los nicarag\u00fcenses era que exguardias somocistas, financiados por Estados Unidos, mataban a ni\u00f1os y ancianos y violaban mujeres en las monta\u00f1as del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u201ccontras\u201d, a como se les conoci\u00f3 popularmente, s\u00ed estaban compuestos por exguardias de Somoza, pero en un porcentaje muy peque\u00f1o, explica un exjefe de ellos bajo anonimato a la Revista MAGAZINE.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mayor\u00eda, \u201cm\u00e1s del 90 por ciento\u201d, a\u00f1ade la fuente, eran campesinos que antes de 1980 labraban la tierra para comer, pero, a partir de ese a\u00f1o, tuvieron que tomar las armas para defenderse de una \u201crevoluci\u00f3n\u201d, la sandinista, \u201cque quer\u00eda imponerles c\u00f3mo iban a comercializar su cosecha y su ganado\u201d, adem\u00e1s de obligarlos a hacer rondas de vigilancia e implantar en ellos creencias contrarias a su fe religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra entre sandinistas y contras termin\u00f3 en 1990 y lleg\u00f3 la hora de la desmovilizaci\u00f3n para que iniciara un proceso de pacificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los contras ten\u00edan miedo, pero en las negociaciones de paz, explican diversos documentos, entre ellos un informe del entonces senador estadounidense Jesse Helms, se les prometi\u00f3 a los que se les garantizar\u00eda la vida y se les iba a ayudar econ\u00f3micamente, especialmente con tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro exjefe de la Contra, tambi\u00e9n bajo anonimato, comenta que la hora del desarme era una excelente oportunidad para que la gente de las ciudades, especialmente de Managua, conociera los rostros de las \u201cbestias\u201d, a como les llamaba Barricada, y se dieran cuenta que en realidad eran campesinos sencillos que se hab\u00edan alzado en armas empujados por los desmanes que cometieron los sandinistas apenas llegaron al poder en 1979.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/297-MAG-GALER%C3%8DA11-e1677967296519.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/297-MAG-GALER%C3%8DA11-e1677967296519.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56350\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>A medida que avanzaba la guerra de los ochenta, los campesinos nicarag\u00fcenses engrosaban las filas de la Contra. Esta imagen es de 1985. CORTES\u00cdA\/ BILL GENTILE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La idea era que el desarme se realizara en la plaza de la Rep\u00fablica, en la capital, sin embargo, el comandante Franklin, el \u00faltimo jefe del Estado Mayor que tuvo la Contra, junto a otros comandantes, decidi\u00f3 que los contras entregaran las armas en El Almendro, R\u00edo San Juan, en medio de un lodazal.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de 20 mil contras se desmovilizaron entre mayo y junio de 1990. Llegaban a una mesa, se quitaban el uniforme, entregaban el fusil, y a cambio recib\u00edan 20 d\u00f3lares y ropa usada, de paca. Pastor Palacios, comandante El Indio, contaba que le dieron un pantal\u00f3n al que ten\u00eda que darle varias vueltas y hacerle un nudo para que le quedara. Seguro era de un estadounidense de unas 400 libras de peso, mientras que El Indio era menudito.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, el 28 de junio de 1990, los altos jefes de la Contra se desmovilizaron en San Pedro de L\u00f3vago. El \u00faltimo en entregar su rifle fue el comandante Franklin. \u201cMisi\u00f3n cumplida\u201d, le dijo a la entonces presidenta Violeta Barrios de Chamorro.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de que entregaron las armas, la seguridad y protecci\u00f3n de los ahora excontras qued\u00f3 en manos de las fuerzas sandinistas. El Ej\u00e9rcito, la Polic\u00eda, los aparatos de inteligencia, el poder judicial, todo estaba controlado por los sandinistas en ese momento.<br>A pesar de que el gobierno les prometi\u00f3 que les garantizar\u00eda la vida, esa supuesta protecci\u00f3n iba a ser proporcionada \u201cpor las mismas personas que durante los \u00faltimos 12 a\u00f1os hab\u00edan buscado la eliminaci\u00f3n\u201d de los contras, expone el informe de Jesse Helms.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre junio de 1990 y agosto de 1992, los organismos de derechos humanos y el Senado de los Estados Unidos ten\u00edan recopilada una lista de 217 excontras asesinados y en ninguno de los casos hab\u00eda habido justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre esos se encontraba el asesinato del comandante 3-80, Enrique Berm\u00fadez Varela. Los encargados de garantizar la vida de los contras no hab\u00edan sido capaces ni de proteger al m\u00e1ximo l\u00edder de los contras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1988 la jefatura de la Contra sufri\u00f3 un cisma. Algunos comandantes, como To\u00f1o, Fernando, Rigoberto, Dimas, entre otros acusaban a Berm\u00fadez de no dirigir bien a las tropas y ped\u00edan su destituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La discordia se acentu\u00f3, cuenta un excomandante contra, luego de las negociaciones de Sapo\u00e1, porque se hablaba del desarme de la Contra, pero nadie explicaba c\u00f3mo se les iba a garantizar la vida a los contras y a sus familiares, la mayor\u00eda de los cuales viv\u00edan en territorio hondure\u00f1o, en campamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Estados Unidos decidieron darle el apoyo a Berm\u00fadez y mandaron al ej\u00e9rcito hondure\u00f1o a que capturaran a todos los comandantes que protestaban contra el 3-80 y los deportaron a Miami. Entre esos iba un civil, Orlando Montealegre, tesorero de la Contra en Honduras.<\/p>\n\n\n\n<p>A Montealegre le hab\u00edan ordenado que la caja chica, con m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, algunos dicen que eran cinco millones, se la entregara al comandante Renato (Francisco Ruiz Castell\u00f3n), quien pas\u00f3 a ser el tesorero, y era muy cercano con otros dos comandantes, Aureliano (Manuel Rugama) y Dimas Negro (Marcos Navarro).<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco tiempo, a Berm\u00fadez lo quitaron como jefe del Estado Mayor de la Contra y lo reemplazaron con el comandante Franklin.<br>El 9 de enero de 1989, cuando todav\u00eda se discut\u00eda el fin de la guerra en Nicaragua, el comandante Aureliano fue asesinado a balazos en una calle de Tegucigalpa. Inmediatamente, el directorio de la Contra acus\u00f3 a los sandinistas de haberlo mandado a matar.<\/p>\n\n\n\n<p>Un exjefe contra afirm\u00f3 a la Revista MAGAZINE que a Aureliano lo mataron otros contras, porque ya andaba buscando c\u00f3mo quedarse con parte del bot\u00edn que le hab\u00edan dado a manejar al comandante Renato. Sin embargo, el comandante Johnson (Luis Fley) asegura que los asesinos fueron guerrilleros izquierdistas de Honduras, los Cinchoneros, financiados y apertrechados por los sandinistas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Enrique-Bermudez5-e1677967456294.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"482\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Enrique-Bermudez5-e1677967456294.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56354\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Enrique Berm\u00fadez, comandante 3-80, en el centro, dando \u00e1nimos a las tropas de la Contra en 1986. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cuando se acercaban las elecciones presidenciales del 25 de febrero de 1990, todav\u00eda hab\u00eda combates entre contras y sandinistas, a pesar de que hab\u00eda un cese al fuego. Dos semanas antes, en Pantasma se produjo una refriega en la que muri\u00f3 Julio C\u00e9sar Sobalvarro Garc\u00eda, comandante Danilo, jefe del comando Regional Salvador P\u00e9rez.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya do\u00f1a Violeta hab\u00eda ganado, pero a\u00fan no hab\u00eda asumido el poder, el 23 de marzo de 1990, los contras firmaron un acuerdo que se le llam\u00f3 Toncont\u00edn, mediante el cual se comprometieron a desarmarse totalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>El 18 de abril se firm\u00f3 otro acuerdo y en el punto 11 dec\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Gobierno de Nicaragua se compromete a respetar la libertad, seguridad e integridad f\u00edsica y moral de los miembros de la Resistencia Nicarag\u00fcense (RN, nombre oficial de la Contra) y de sus familiares\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El 30 de mayo hubo un \u00faltimo acuerdo, ya con do\u00f1a Violeta en el poder, siempre para el desarme, en el que el gobierno volvi\u00f3 a comprometerse a proteger la seguridad de la antigua Resistencia Nicarag\u00fcense.<\/p>\n\n\n\n<p>Para esos d\u00edas, cuenta un exjefe contra, bajo anonimato, los jefes que negociaron el desarme ya se hab\u00edan \u201crepartido\u201d los bienes de la Contra, entre los que hab\u00eda hospitales, material y equipo quir\u00fargico de buena calidad, helic\u00f3pteros, aviones, camiones, tractores de oruga y muchas otras cosas valiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>La fuente se\u00f1ala que varios jefes de la Contra se preocuparon m\u00e1s por las cosas materiales que por asegurar el futuro de los contras, de los soldados de bajo rango.<\/p>\n\n\n\n<p>Un excontra cuenta que tras la desmovilizaci\u00f3n todos se fueron para sus lugares de origen. La guerra los ten\u00eda cansados. Sent\u00edan el cambio, porque ya no andaban arriesgando la vida y cargando una mochila, mal comiendo. Ahora dorm\u00edan en sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda se puso a sembrar, a como lo hac\u00edan antes de haberse involucrado en la guerra. Pero, los m\u00e1s j\u00f3venes se vieron en problemas porque ellos no hab\u00edan aprendido a trabajar la tierra porque se metieron a la Contra a temprana edad. Para estos \u00faltimos la situaci\u00f3n fue m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso pas\u00f3 con los contras que eran m\u00e1s sencillos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el exjefe contra asevera que otros fueron \u201cbandidos\u201d, algunos de los jefes, porque se acercaron al entonces ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, a la CIAV-OEA y, algunos, tambi\u00e9n al jefe del ej\u00e9rcito, Humberto Ortega, para \u201cagarrar algo\u201d y ocupar puestos en el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el escenario qued\u00f3 preparado para que los excontras quedaran a merced de la seguridad sandinista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el desarme de la Contra se consum\u00f3 el 28 de junio de 1990, menos de un mes despu\u00e9s, para el 18 de julio siguiente, ya hab\u00eda varios excontras asesinados de manera impune.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comandante Carro Rojo, Jes\u00fas Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez, un oficial del ej\u00e9rcito sandinista lo mat\u00f3 de un disparo en la nuca. En esos d\u00edas tambi\u00e9n fueron asesinados otro excontras: Juan Ram\u00f3n Ruiz Santos, alias Estel\u00ed; Jos\u00e9 Andr\u00e9s Zamora T\u00f3rrez, Grano de Oro; Arturo Medina Stony y Dionisio Bent.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar diciembre de 1990, ya se hab\u00edan registrado 39 casos de excontras asesinados, sin que hubiese habido justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mes ocurri\u00f3 una de las masacres m\u00e1s brutales de desmovilizados contras que se registraron inicialmente, seg\u00fan organismos como la Asociaci\u00f3n Nicarag\u00fcense Pro Derechos Humanos (ANPDH) y el informe de un comit\u00e9 del Senado de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en Jalapa, Nueva Segovia, donde, seg\u00fan testigos presenciales, el jefe policial de la zona, capit\u00e1n Luis Enrique Talavera, y el teniente Eddie Peralta, entregaron armas y municiones a integrantes de las brigadas de la Juventud Sandinista.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los siguientes dos d\u00edas, Talavera, Peralta y los j\u00f3venes fueron de casa en casa, capturando y asesinando a excontras y sus amigos. La masacre demor\u00f3 dos d\u00edas y provoc\u00f3 12 muertos, 19 heridos y 45 detenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los muertos estaban los excontras Mariano Valle, Jacinto P\u00e9rez, Franklin Mart\u00ednez, Emilio \u00c1vila, Marvin Centeno Zeled\u00f3n, Crescencio Soto y Anselmo Castell\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un juicio militar, pero el capit\u00e1n Talavera fue exonerado en su totalidad por el Tribunal Militar.<\/p>\n\n\n\n<p>La ANPDH tambi\u00e9n document\u00f3 que, el 12 de abril de 1991, una patrulla sandinista, compuesta por diez soldados bajo el mando del teniente Luis Urbina, lleg\u00f3 a la casa del excontra Rosario Mairena, en Matagalpa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/IHNCA-Desmovilizacion-004-e1677967673568.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"487\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/IHNCA-Desmovilizacion-004-e1677967673568.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56365\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Grupo de contras durante la desmovilizaci\u00f3n, en 1990. CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Luego de ingresar a la vivienda, arrastraron a Mairena 150 metros de su casa y, frente a su esposa e hijos, le dispararon, luego lo castraron y lo decapitaron.<\/p>\n\n\n\n<p>El teniente Urbina sigui\u00f3 laborando en la Polic\u00eda hasta mucho tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, el 23 de noviembre de 1991, el militar sandinista H\u00e9ctor Moreno asesin\u00f3 a Francisco Javier Herrera, alias Sol\u00edn, a quien, despu\u00e9s de torturarlo, le cort\u00f3 la garganta.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de violencia, m\u00e1s la falta de cumplimiento de acuerdos para que los excontras tuvieran oportunidades econ\u00f3micas, hizo que muchos de ellos volvieran a tomar las armas y, en octubre de 1990, se vio el primer caso, cuando 200 excontras se tomaron el poblado de Waslala. A mediados de 1991, ya se les conoc\u00eda como \u201crecontras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el surgimiento de los recontras, comenzaron tambi\u00e9n a rearmarse los desmovilizados del ej\u00e9rcito sandinista, a quienes se les conoci\u00f3 como \u201crecompas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El 20 de diciembre de 1991, un grupo de recompas se tom\u00f3 el poblado de Wambl\u00e1n, en Wiwil\u00ed. El jefe policial de Wiwil\u00ed era el excontra Heliodoro Splinger Varela, quien se dirigi\u00f3 a Wambl\u00e1n junto a un grupo de polic\u00edas. Antes, pasaron por la base del Ej\u00e9rcito pidiendo apoyo para ir a desalojar a los recompas, pero los militares le dijeron que no pod\u00edan porque no ten\u00edan gasolina para el cami\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a Wambl\u00e1n, los recompas desarmaron a Splinger y lo asesinaron mientras manten\u00edan como rehenes a los dem\u00e1s polic\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa forma, 217 excontras fueron asesinados entre junio de 1990 y agosto de 1992. Exjefes de la Contra explicaron a la Revista MAGAZINE que sus excompa\u00f1eros fueron aniquilados por diversas razones, entre ellas que algunos tomaban licor y ya ebrios les daba por disparar al aire y el ej\u00e9rcito los mataba.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos tambi\u00e9n murieron a manos de simpatizantes sandinistas, como el caso de un excontra que en Pantasma comenz\u00f3 a contar c\u00f3mo hac\u00eda emboscadas y mataba a los sandinistas. Fue asesinado en el momento por un simpatizante sandinista que lo estaba escuchando.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cosas se complicaron cuando empezaron los recontras y los recompas a operar. El ej\u00e9rcito, en vez de capturar a los recontras y enjuiciarlos, optaba por matarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocurri\u00f3 tambi\u00e9n que los excontras, ya convertidos en recontras, mataban a sus excompa\u00f1eros cuando estos \u00faltimos no quer\u00edan irse con ellos. Les dec\u00edan que estaban vendidos a los sandinistas porque no se quer\u00edan rearmar, explica un exjefe contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los organismos de derechos humanos y el Senado de los Estados Unidos presionaban para que se frenaran los hechos de violencia contra los excontras. El senador Jesse Helms lleg\u00f3 a bloquear 104 millones de d\u00f3lares de ayuda para Nicaragua, mientras el gobierno no aclarara los cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo cuando el gobierno mand\u00f3 a retiro al jefe de la Polic\u00eda, Ren\u00e9 Vivas, le desembols\u00f3 54 millones de d\u00f3lares de los fondos retenidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cre\u00f3 una comisi\u00f3n tripartita para resolver la matanza de excontras, compuesta por el gobierno, el cardenal Miguel Obando y la CIAV-OEA.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa comisi\u00f3n determin\u00f3 despu\u00e9s, en 1994, que, as\u00ed como ocurrieron asesinatos de excontras, tambi\u00e9n hubo cr\u00edmenes contras los sandinistas, pero, que \u201clas muertes de excontras son (eran) procesadas con menos vigor que las de los sandinistas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHubo una cacer\u00eda despu\u00e9s de la desmovilizaci\u00f3n\u201d, concluye el comandante Jonhson, Luis Fley, quien lamenta que en aquel momento los contras se hayan desmovilizados mientras el ej\u00e9rcito sandinista y las dem\u00e1s autoridades de justicia del sandinismo hayan quedado intactas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo pas\u00f3 nada\u201d, agrega, refiri\u00e9ndose a que no hubo justicia. \u201cTodo qued\u00f3 en el informe de la comisi\u00f3n tripartita\u201d, se quej\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el jefe del ej\u00e9rcito sandinista, Humberto Ortega, caminaban con una enorme escolta, en jeeps renegados, que hasta mataron a un joven que quiso aventajar la caravana del jefe militar, el exjefe m\u00e1ximo de la Contra, Enrique Berm\u00fadez, comandante 3-80, estaba solo el d\u00eda que lo mataron en el parqueo del hotel Internacontinental Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Berm\u00fadez hab\u00eda sido coronel de la Guardia Nacional de Somoza, pero nunca combati\u00f3 contra los guerrilleros sandinistas, porque su carrera la hizo como agregado militar de la embajada de Nicaragua en Washington, indican excontras que lo conocieron bien en Honduras en los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se form\u00f3 la Contra, que inicialmente se llam\u00f3 Frente Democr\u00e1tico Nicarag\u00fcense (FDN), los Estados Unidos escogieron como su jefe a Berm\u00fadez porque era un exguardia que no cargaba con fama de haber sido asesino y, adem\u00e1s, ten\u00eda contactos con funcionarios estadounidenses por haber estado en Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de los a\u00f1os ochenta, Berm\u00fadez fue separado de la jefatura de la Contra, se\u00f1alado de manejar mal la guerra por otros comandantes. Sin embargo, las tropas de bajo rango le ten\u00edan mucha estima y tambi\u00e9n, como manejaba el dinero, hac\u00eda muchos favores.<\/p>\n\n\n\n<p>Berm\u00fadez, quien no estuvo durante el desarme de la Contra, regres\u00f3 a Nicaragua poco despu\u00e9s de la desmovilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Enrique-Bermudez2-e1677967744419.jpeg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"462\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Enrique-Bermudez2-e1677967744419.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56353\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El cad\u00e1ver del 3-80 en la escena del crimen. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Un exjefe contra afirma que poco antes de ser asesinado, anduvo recogiendo firmas entre los excontras para que el gobierno y la CIAV-OEA lo reconocieran como el representante de los excontras. En una semana hab\u00eda recogido 500 mil firmas. Ten\u00eda mucha popularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se desconoce cu\u00e1les eran las pretensiones de Berm\u00fadez, porque lo mataron el 16 de febrero de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>Una persona hasta ahora desconocida le dispar\u00f3 cuando el exjefe contra iba a subir a su camioneta en el parqueo del hotel Intercontinental.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones policiales fueron deficientes y se tuvo que recurrir a investigadores de Estados Unidos e Inglaterra.<br>Nunca se supo qui\u00e9n lo mat\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros sospechosos son los sandinistas, pero tambi\u00e9n hay quienes mencionan a excompa\u00f1eros de armas de Berm\u00fadez en la Contra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El comandante Franklin, Israel Galeano Cornejo, era un s\u00edmbolo de la desmovilizaci\u00f3n. Como jefe de la Contra que relev\u00f3 a Berm\u00fadez, a \u00e9l le correspondi\u00f3 entregar el \u00faltimo fusil a la presidenta Violeta Barrios de Chamorro el \u00faltimo d\u00eda del desarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para mayo de 1992, hab\u00eda rumores de que se iba a volver a armar. Seg\u00fan algunos de sus excompa\u00f1eros de armas, se sent\u00eda mal porque ve\u00eda como los excontras estaban siendo v\u00edctimas de la violencia y tampoco se cumpl\u00edan cabalmente los acuerdos de desmovilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros explican que el gobierno y la CIAV-OEA ya no le estaba dando ayuda y Franklin estaba molesto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Violeta-Chamorro-y-Comandante-Franklin--scaled-e1677967855527.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"1191\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Violeta-Chamorro-y-Comandante-Franklin--scaled-e1677967855527.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56360\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La presidenta Violeta Barrios de Chamorro recibe el fusil del comandante Franklin, el 28 de junio de 1990. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Casi toda la familia del comandante Franklin hab\u00eda estado en la Contra. Su hermano, el comandante David, muri\u00f3 en combate. Y su hermana, Elida Mar\u00eda Galeano, comandante Chaparra, es hoy aliada de Daniel Ortega y es diputada en el Parlacen.<\/p>\n\n\n\n<p>En la madrugada del 4 de mayo de 1992, muri\u00f3 el comandante Franklin en un accidente de tr\u00e1nsito, en un camino rural a 28 kil\u00f3metros de Matagalpa.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dirig\u00eda de San Ram\u00f3n hacia una finca de su propiedad, en una camioneta en la que tambi\u00e9n iban su compa\u00f1era de vida, Sandra Mendoza Luquez y su chofer Ricardo Ord\u00f3\u00f1ez.<\/p>\n\n\n\n<p>Supuestamente, el exceso de velocidad hizo que la camioneta se volcara y cayera en un barranco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl veh\u00edculo qued\u00f3 prensado entre dos \u00e1rboles. El escolta hab\u00eda salido volando a trav\u00e9s del vidrio delantero y cay\u00f3 en el barranco. Yo estaba adolorida y cuando me repuse toqu\u00e9 a Franklin, quien no respondi\u00f3, estaba muerto. Su cara estaba incrustada en el \u00e1rbol\u201d, cont\u00f3 Mendoza a los periodistas en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Excompa\u00f1eros de Franklin nunca creyeron en el accidente de tr\u00e1nsito. Piensan que hubo algo tramado detr\u00e1s, porque si Franklin se rearmaba significaba que no se estaban cumpliendo los acuerdos de desmovilizaci\u00f3n y quedaba en entredicho la reputaci\u00f3n de todos los actores en los compromisos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo de Franklin s\u00ed creo yo que fue el Frente (Sandinista). Y lo que paso ah\u00ed es que \u00e9l se port\u00f3 pendejo y complaciente con los sandinistas durante la desmovilizaci\u00f3n y el Frente le hab\u00eda entregado a \u00e9l un mont\u00f3n de cosas y por eso estaba mal visto por todos nosotros. Creo que \u00e9l se arrepinti\u00f3 e intentaba rearmarse y eso no se lo iban a permitir\u201d, explic\u00f3 someramente a la Revista MAGAZINE el Doctor Henry, Enrique Zelaya Cruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fernando y Renato fueron dos comandantes muy destacados en la Contra. El primero era pastor evang\u00e9lico cuando se uni\u00f3 a la Contra y pertenec\u00eda a las tropas Jorge Salazar. El segundo hab\u00eda sido de la Guardia Nacional y fue jefe de la tropa San Jacinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la desmovilizaci\u00f3n, Renato se sent\u00eda inseguro en Nicaragua y decidi\u00f3 afincarse en Tegucigalpa, Honduras.<\/p>\n\n\n\n<p>El 27 de junio de 1991, a las 11:30 de la ma\u00f1ana, hombres desconocidos asesinaron a balazos a Renato, cuyo nombre real era Francisco Ruiz Castell\u00f3n. Le dispararon por la espalda cuando la v\u00edctima reci\u00e9n hab\u00eda salido de su casa en Cerro Grande, Tegucigalpa.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Fley cuenta que Renato hab\u00eda anunciado, en el peri\u00f3dico El Heraldo de Honduras, que en Nicaragua hab\u00eda que seguir la guerra, siempre debido a la violencia y a los acuerdos incumplidos, y por eso una c\u00e9lula de armados viaj\u00f3 desde Nicaragua al vecino pa\u00eds para quitarle la vida al exjefe contra.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Renato-1-e1677968400750.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"883\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Renato-1-e1677968400750.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56366\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El cad\u00e1ver del comandante Renato. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La muerte de Fernando, Di\u00f3genes Membre\u00f1o Hern\u00e1ndez, el 8 de junio de 1992, tuvo otras circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>El exjefe contra enamor\u00f3 a una joven de 14 a\u00f1os de edad y el padre de la adolescente, An\u00edbal Paiz, junto a su hijo, le fueron a reclamar el hecho mientras Fernando com\u00eda en un restaurante en Boaco.<\/p>\n\n\n\n<p>Paiz era un se\u00f1or que andaba en silla de ruedas, cuenta un excontra, y lleg\u00f3 en una camioneta al restaurante. Como se le dificultaba bajar, mand\u00f3 a su hijo a que hablara con Fernando.<\/p>\n\n\n\n<p>El exjefe contra no quiso discutir con el muchacho, despu\u00e9s que este \u00faltimo le golpe\u00f3 la mesa donde Fernando com\u00eda. El joven le hizo dos disparos a las botas de Fernando, pero este sali\u00f3 del restaurante.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando An\u00edbal Paiz escuch\u00f3 los disparos y vio que solo Fernando sali\u00f3 del local, pens\u00f3 que hab\u00edan matado a su hijo, por lo que, desde la camioneta, le descarg\u00f3 una pistola 9 mil\u00edmetros a Fernando.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los excontras dijeron en ese momento que el crimen tambi\u00e9n ten\u00eda ribetes pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El caso \u201cLa Mara\u00f1osa\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque ocurri\u00f3 hasta en 1995, el caso de La Mara\u00f1osa evidenci\u00f3 que el ej\u00e9rcito realizaba ejecuciones extrajudiciales en contra de los que una vez fueron contras.<\/p>\n\n\n\n<p>El 6 de enero de 1995, 11 excontras y dos civiles que les acompa\u00f1aban fueron muertos en un dudoso combate con miembros de ej\u00e9rcito, en el que tambi\u00e9n murieron dos soldados.<\/p>\n\n\n\n<p>La versi\u00f3n oficial fue que ese d\u00eda, aproximadamente a las 10:00 de la noche, una caravana militar transportaba a un grupo de delincuentes armados, que iban a desmovilizarse a la base militar de Apan\u00e1s, Jinotega, escoltados por 20 comandos, explica un informe del Centro Nicarag\u00fcense de Derechos Humanos (Cenidh).<\/p>\n\n\n\n<p>Al pasar por el empalme La Mara\u00f1osa se escuch\u00f3 una r\u00e1faga en el cami\u00f3n que trasladaba a los delincuentes, los que tambi\u00e9n atacaron con granadas el cami\u00f3n escolta, gener\u00e1ndose un combate que dur\u00f3 aproximadamente 30 minutos, dejando como resultado dos muertos y tres heridos del Ej\u00e9rcito y entre los delincuentes 13 muertos y tres que se dieron a la fuga.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones de organismos de derechos humanos y de diputados de la Asamblea Nacional contradijeron la versi\u00f3n militar, aclarando que los excontras, que se hab\u00edan rearmado, ya hab\u00edan negociado su desmovilizaci\u00f3n y, a la hora del supuesto combate, ya estaban desarmados.<\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito hab\u00eda dicho que los excontras dispararon contra el chofer del cami\u00f3n militar desde la parte trasera del mismo en que viajaban, pero las autopsias de los dos soldados fallecidos indicaron que les dispararon de frente.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esos elementos, se presumi\u00f3 que las muertes fueron producto de una emboscada del ej\u00e9rcito, porque los vecinos de la zona testificaron que ese d\u00eda, por la ma\u00f1ana, un cami\u00f3n militar hab\u00eda dejado a varios soldados, quienes se internaron entre el monte al lado de la carretera por donde despu\u00e9s pas\u00f3 el cami\u00f3n con los excontras.<\/p>\n\n\n\n<p>Organismos de derechos humanos y otros actores concluyeron que la masacre pudo ser una venganza del ej\u00e9rcito, porque las v\u00edctimas hab\u00eda matado, durante las pl\u00e1ticas para el desarme, al coronel Jos\u00e9 Antonio Estrada Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las v\u00edctimas est\u00e1n: C\u00e9sar Meza Rivera, alias Hugo; Mario Rivera Meza; Jos\u00e9 Rivera Meza; Jes\u00fas Meza, padre de los rearmados; David Montenegro Gonz\u00e1lez; Marlon Duarte Olivas; An\u00edbal Duarte Olivas; Edwin Rugama Mart\u00ednez; Bernardino Chavarr\u00eda Matey; Tilo Quintero Castro y la profesora Egdomilia Peralta Beflor\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los soldados Henry Vallecillo y Fausto Amador Zelaya.<\/p>\n\n\n\n<p>El 22 de mayo de 1995, cinco meses despu\u00e9s de la masacre de La Mara\u00f1osa, el juzgado de Jinotega, a cargo de la jueza Mar\u00eda Elia B\u00e1rcena, fall\u00f3 a favor de los militares acusados de acabar con la vida de los excontras y los dos civiles.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de tener las pruebas todos los involucrados fueron absueltos de los cargos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los absueltos est\u00e1n los militares Norlan Alberto Baca, Marco Antonio Espinoza P\u00e9rez, Bayardo Jos\u00e9 Carballo Guti\u00e9rrez, Carlos de la Cruz Cerna Matus, Pedro Marlon Mej\u00eda Barrera, Juan Carlos Castell\u00f3n Mairena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan un informe estadounidense, 217 excombatientes de la Contrarrevoluci\u00f3n fueron asesinados en los dos a\u00f1os siguientes a la entrega de sus armas. 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