{"id":56407,"date":"2023-04-02T00:11:47","date_gmt":"2023-04-02T06:11:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=56407"},"modified":"2023-12-19T13:33:34","modified_gmt":"2023-12-19T19:33:34","slug":"la-gloria-y-el-ocaso-del-gran-hotel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-gloria-y-el-ocaso-del-gran-hotel\/","title":{"rendered":"La gloria y el ocaso del Gran Hotel"},"content":{"rendered":"\n<p>El Gran Hotel es, porque a\u00fan est\u00e1 en pie, un edificio plano ubicado en la Avenida Roosevelt de la vieja Managua, que ten\u00eda unos pilares en el frente y adonde los carros entraban a dejar las maletas de los hu\u00e9spedes.<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros anuncios en los peri\u00f3dicos, al final de los a\u00f1os treinta, se dec\u00eda que la direcci\u00f3n era del Palacio Nacional, una cuadra al sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Al entrar, estaba el lobby o sal\u00f3n principal, donde hab\u00eda sillas, un juego de sof\u00e1s muy c\u00f3modo, un piano y a la derecha estaba un peque\u00f1o bar. Atr\u00e1s se encontraba una piscina, de tama\u00f1o ol\u00edmpico, con muchas mesas alrededor y balcones con toldos contra la lluvia, que miraban hacia la piscina por dentro y tambi\u00e9n hacia la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fondo, estaba el comedor principal y a mano derecha hab\u00eda un comedor especial para ni\u00f1os que se llamaba El Carrusel, pintado en rosado, que ten\u00eda un juego de caballitos con m\u00fasica y daba vueltas. Al lado izquierdo estaba la barber\u00eda y despu\u00e9s segu\u00edan varias tiendas de regalos, una cl\u00ednica dental, la oficina del abogado Leonte Valle L\u00f3pez, la escuela de danza de Ad\u00e1n Castillo y otras agencias, explic\u00f3 en septiembre de 2005, a la Revista MAGAZINE, un descendiente de los due\u00f1os, Cedrick Watson Becklyn.<\/p>\n\n\n\n<p>Por dentro, ten\u00eda un ambiente tropical, record\u00f3 la escritora Mercedes Gordillo en una entrevista para Canal 2. \u201cHab\u00eda jaulas con lapas, p\u00e1jaros, palmeras y ten\u00eda piscina. Hab\u00eda tertulias. Hay gente que viv\u00eda ah\u00ed\u201d, manifest\u00f3 la cuentista.<\/p>\n\n\n\n<p>En el extremo sur, cerca de la intersecci\u00f3n con la calle Momotombo, hab\u00eda una barber\u00eda que era la m\u00e1s lujosa de Managua y donde se hac\u00edan los cortes m\u00e1s caros. El propietario, Benjam\u00edn Garc\u00eda, era el barbero de Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel8.jpeg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"448\" height=\"342\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel8.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56415\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel8.jpeg 448w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel8.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Parte interior del Gran Hotel. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El ya fallecido promotor cultural, Bayardo Mart\u00ednez, explicaba que, a mediados de los a\u00f1os treinta, el Gran Hotel se inici\u00f3 con una forma de herradura y la piscina en el centro, adem\u00e1s de una estructura de dos pisos con 50 habitaciones y unas peque\u00f1as terrazas. Poco despu\u00e9s se le agreg\u00f3, en la parte de atr\u00e1s, una edificaci\u00f3n de cinco pisos donde hab\u00eda m\u00e1s habitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel fue uno de los primeros edificios que embelleci\u00f3 a Managua inmediatamente despu\u00e9s que la ciudad qued\u00f3 destruida con el terremoto de 1931. El arquitecto suizo Pablo Dambach fue el encargado de supervisar la construcci\u00f3n y fue realizada al opulento estilo art d\u00e9co, el primero de ese tipo en la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>El due\u00f1o del hotel, el m\u00e9dico y cafetalero diriambino, Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Parrales, considerado en esa \u00e9poca el hombre m\u00e1s rico de Nicaragua, y su esposa Teodelinda Montiel, ordenaron la construcci\u00f3n de otros edificios importantes en Nicaragua, como el Teatro Gonz\u00e1lez y la Mansi\u00f3n Teodelinda, y siempre pidieron a los ingenieros y arquitectos que se inspiraran en construcciones europeas, cuenta en un libro el nieto de ambos, Alfredo Gonz\u00e1lez Holmann.<\/p>\n\n\n\n<p>Se desconoce si fue la intenci\u00f3n de Gonz\u00e1lez, pero el hotel que mand\u00f3 a construir se convirti\u00f3 muy pronto en el \u201cs\u00edmbolo hotelero\u201d de la capital nicarag\u00fcense. Era de primera clase y, en los primeros a\u00f1os, mucho de lo que ocurr\u00eda en Nicaragua pasaba por el Gran Hotel, ya que el edificio prestaba las condiciones para todo tipo de evento y, sobre todo, estaba ubicado en el coraz\u00f3n del viejo centro de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los m\u00e1s importantes personajes que visitaban Managua se hospedaban ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes del Gran Hotel hab\u00eda otro Gran Hotel, construidos ambos en el mismo lugar. Se llamaban igual, pero el segundo ten\u00eda un apellido: Gran Hotel Lupone.<\/p>\n\n\n\n<p>Los anuncios de peri\u00f3dicos de finales del siglo XIX indican que ese primer Gran Hotel fue construido por el italiano Jos\u00e9 Lupone, o Giuseppe, en el a\u00f1o de 1889. Era peque\u00f1o y de madera. Por eso, la estructura sucumbi\u00f3 ante las llamas de los incendios que se produjeron durante el terremoto de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel Lupone ten\u00eda lujosos salones con comedores p\u00fablicos y privados. Los anuncios dec\u00edan que el servicio era \u201ca la europea\u201d, con comida a la carta y salones de billares franceses e ingleses. Adem\u00e1s, ten\u00eda un sal\u00f3n \u201cpara 300 cubiertos\u201d y una gran cantina.<\/p>\n\n\n\n<p>El hotel estaba dise\u00f1ado para recibir a hu\u00e9spedes extranjeros, principalmente. \u201cSe habla ingl\u00e9s, franc\u00e9s, alem\u00e1n e italiano\u201d, dec\u00eda una propaganda. Y la cocina era \u201ca la francesa\u201d y \u201ca la italiana\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel161-e1680326118137.jpeg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"456\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel161-e1680326118137.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56429\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El primer Gran Hotel, propiedad del italiano Jos\u00e9 Lupone. Estaba ubicado exactamente donde hoy son las ruinas del Gran Hotel. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ten\u00eda apartamentos especiales para diplom\u00e1ticos. Grandes salones para bailes, recepciones y banquetes. Para 1906, Jos\u00e9 Lupone le instal\u00f3 cuatro abanicos el\u00e9ctricos en el comedor y uno grande en la cantina.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que su sucesor, el Gran Hotel Lupone era el centro de la actividad pol\u00edtica y cultural de Managua. Ah\u00ed hac\u00edan sus recepciones los presidentes Jos\u00e9 Santos Zelaya, primero, y luego Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los m\u00e1s ilustres hu\u00e9spedes que tuvo fue Rub\u00e9n Dar\u00edo, en 1907, cuando el poeta regres\u00f3 a Nicaragua despu\u00e9s de 14 a\u00f1os sin visitar su tierra natal. Lleg\u00f3 en tren a Managua, procedente de Corinto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cBaj\u00f3 del tren, pero no toc\u00f3 tierra: fue conducido en hombros desde la plazuela de la estaci\u00f3n hasta el Gran Hotel, entre aclamaciones indescriptibles y un entusiasmo rayano en la locura\u201d, narra un escrito de Fidel Coloma.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un balc\u00f3n del hotel, el poeta Manuel Maldonado le ofreci\u00f3 un discurso de bienvenida, el cual Dar\u00edo respondi\u00f3 con aplausos.<\/p>\n\n\n\n<p>El 30 de agosto de 1927, falleci\u00f3 el italiano Jos\u00e9 Lupone, de diabetes, a la edad de 72 a\u00f1os. El hotel que construy\u00f3 en 1889, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s fue devorado por las llamas del terremoto de 1931. En Corinto estaba el Hotel Continental Lupone, muy lujoso tambi\u00e9n, pero no era de Jos\u00e9, sino de su hermano.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel14-e1680326195491.jpeg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"446\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel14-e1680326195491.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56418\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Publicidad del Gran Hotel Lupone. La persona que aparece en la imagen es el italiano Jos\u00e9 Lupone. TOMADA DE INTERNET<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Parrales naci\u00f3 en 1866, en Diriamba, hijo de agricultores. Entre 1888 y 1891 estudi\u00f3 medicina en Nueva York. Hizo mucho dinero, no tanto a trav\u00e9s de una cl\u00ednica que instal\u00f3 en su ciudad natal, sino, especialmente, porque era due\u00f1o de cuatro fincas cafetaleras y vend\u00eda cada a\u00f1o 6,000 quintales de caf\u00e9 a Europa y a Estados Unidos, cuenta su nieto Alfredo Gonz\u00e1lez Holmann.<\/p>\n\n\n\n<p>El 20 de mayo de 1911 se cas\u00f3 con Teodelinda Montiel, tambi\u00e9n diriambina y 19 a\u00f1os menor que \u00e9l. Eran un matrimonio muy rico y fueron los primeros due\u00f1os de un autom\u00f3vil en Diriamba, adem\u00e1s de ser tambi\u00e9n los primeros poseedores de otros aparatos como el gram\u00f3fono.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1920, el matrimonio instal\u00f3 el Teatro Gonz\u00e1lez en una casa antigua tipo colonial en Diriamba. Como vieron que tuvo \u00e9xito, en 1928 construyeron un verdadero Teatro en esa misma ciudad, tambi\u00e9n llamado Gonz\u00e1lez, inspirados en teatros neocl\u00e1sicos europeos, escribi\u00f3 la especialista en cine, Karly Gait\u00e1n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Jos%C3%A9-Ignacio-Gonz%C3%A1lez-Parrales1-e1680327376509.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Jos%C3%A9-Ignacio-Gonz%C3%A1lez-Parrales1-206x300.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56432\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Parrales, m\u00e9dico y cafetalero diriambino que mand\u00f3 a construir el Gran Hotel en 1934. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tras el terremoto que destruy\u00f3 Managua en 1931, los Gonz\u00e1lez Montiel llegaron a la capital y en 1933 realizaron una fuerte inversi\u00f3n de 50 mil d\u00f3lares, que, seg\u00fan Alfredo Gonz\u00e1lez Holmann, equivale a unos 3.4 millones de d\u00f3lares de la \u00e9poca actualEsa inversi\u00f3n fue para apoyar la reconstrucci\u00f3n de Managua y tambi\u00e9n para construir edificios propios. As\u00ed naci\u00f3 la Mansi\u00f3n Teodelinda, en la Loma de Tiscapa, terminada en 1934.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Gonz\u00e1lez Montiel pensaron en poner una cadena de teatros en Nicaragua, o cines, y por ello compraron unos terrenos que inclu\u00edan al que donde una vez estuvo el Gran Hotel Lupone.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan una publicaci\u00f3n de La Prensa, de diciembre de 1933, los Gonz\u00e1lez Montiel iban a construir el Teatro Gonz\u00e1lez de Managua en el lugar donde estuvo el Gran Hotel Lupone, sobre la Avenida Roosevelt, sin embargo, el teatro lo construyeron en un terreno contiguo, sobre la Avenida Bol\u00edvar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, donde estuvo el Gran Hotel Lupone, decidieron construir otro hotel cuya construcci\u00f3n la encargaron al arquitecto suizo Pablo Dambach, quien la edific\u00f3 al estilo art d\u00e9co, la primera obra de ese tipo en Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ese a\u00f1o, el concreto era un material novedoso en la construcci\u00f3n, y de eso fue hecho el Gran Hotel, lo cual le ayud\u00f3 despu\u00e9s a resistir el terremoto de 1972, explic\u00f3 en 2005 el descendiente de los due\u00f1os, Cedrick Watson Becklyn.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n del hotel iba a tener tres fases, seg\u00fan public\u00f3 en un reportaje el escritor Edwin Yllescas Salinas. La primera fase fue la fachada, el patio central, la piscina y las primeras cincuenta habitaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSu gigantesco balc\u00f3n sure\u00f1o, al cual se ascend\u00eda por una escalera interior situada a izquierda o derecha de la puerta principal, seg\u00fan se entrara o saliera del edificio, se abr\u00eda como observatorio desde el cual los extranjeros y nacionales podr\u00edan asomarse a la historia nacional que correr\u00eda por la Avenida Roosevelt, antes Avenida Central, durante los pr\u00f3ximos 34 a\u00f1os\u201d, escribi\u00f3 Yllescas Salinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el escritor, durante los primeros ocho a\u00f1os del hotel no hubo evento social, mediano o grande, reuni\u00f3n pol\u00edtica, transacci\u00f3n comercial, conspiraci\u00f3n, o cuentos de falsas, que no pasara por los salones del Gran Hotel.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Teodelinda-Montiel1-e1680327312644.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"235\" height=\"300\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Teodelinda-Montiel1-235x300.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56433\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Teodelinda Montiel, esposa de Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez Parrales, quien dio continuidad con \u00e9xito a la administraci\u00f3n del Gran Hotel. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Durante la \u00e9poca de Anastasio Somoza Garc\u00eda, los tres principales hoteles eran La Estrella, de Jes\u00fas S\u00e1ndigo; El Col\u00f3n, de Plutarco Pasos y el Gran Hotel, de los Gonz\u00e1lez Montiel.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda fase de la construcci\u00f3n estuvo a cargo del ingeniero John Dentz, quien construy\u00f3 la parte trasera del hotel, contiguo al Cine Gonz\u00e1lez. Illescas Salinas afirma que detr\u00e1s de la piscina le agreg\u00f3 un comedor casi campestre, un bar de 365 d\u00edas y una pista de baile. En total fueron cinco pisos.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera fase ya no fue posible. El Gran Hotel se trat\u00f3 de un edificio inconcluso.<\/p>\n\n\n\n<p>A los 75 a\u00f1os de edad, falleci\u00f3 Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez, dejando como heredera \u00fanica de todos sus bienes a su esposa Teodelinda Montiel, quien sac\u00f3 muy bien adelante los negocios de la familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Celia Cruz, Daniel Santos, Tongolele, Cantinflas, Mar\u00eda F\u00e9lix, Agust\u00edn Lara, la Sonora Matancera, Pedro Infante, el multimillonario Howard Hughes y Roc\u00edo Durcal son solo algunos de los grandes artistas que se hospedaron en el Gran Hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda en diciembre de 1972, pocos d\u00edas antes de quedar inutilizado por el terremoto, el hotel alberg\u00f3 a la Selecci\u00f3n Nacional de Cuba que particip\u00f3 en el Mundial de B\u00e9isbol de ese a\u00f1o, esa de la que tanto se habla que Nicaragua le gan\u00f3 2 a 0, con el p\u00edcher Julio Ju\u00e1rez lanzando por los nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Edwin Yllescas Salinas habla de que, en la d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta, tambi\u00e9n se hosped\u00f3 en el Gran Hotel el actor norteamericano Humphrey Bogart, posiblemente en 1948.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1965, lleg\u00f3 Mario Moreno, Cantinflas, a Nicaragua. En ese momento ya exist\u00eda la famosa Carne Asada del Gran Hotel, que en realidad se trataba del negocio de comida que por las noches pon\u00eda Juana Mart\u00ednez en el espacio que se ocupaba como parqueo del hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos de la \u00e9poca cuentan que Cantinflas invit\u00f3 a comer a esa carne asada a todos los vende peri\u00f3dicos, vende caramelos y lustradores que deambulaban por el Gran Hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Howard Hughes lleg\u00f3 tambi\u00e9n poco antes del terremoto de 1972 y estuvo tres d\u00edas en el Gran Hotel, pero se fue porque no le gust\u00f3 ser detectado por periodistas. Hughes se cambi\u00f3 al reci\u00e9n construido Hotel Intercontinental, el de la pir\u00e1mide, y estaba ah\u00ed cuando se produjo el terremoto. El multimillonario sali\u00f3 corriendo de Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Gran Hotel se hosped\u00f3 tambi\u00e9n, seg\u00fan Yllescas Salinas, el aviador Jimmy \u00c1ngel, quien en 1937 fue el descubridor de las cataratas m\u00e1s grandes del mundo, en Venezuela, a las que se llam\u00f3 El Salto del \u00c1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos los grandes artistas que visitaron el Gran Hotel, del \u00fanico que se tiene una nota negativa es el cantante espa\u00f1ol Raphael. Seg\u00fan el bloguero Orlando Ortega, en esa visita a Nicaragua, el espa\u00f1ol comenz\u00f3 a mostrar poses de divo y descalific\u00f3 al Gran Hotel de Managua, que en esa \u00e9poca era pr\u00e1cticamente el \u00fanico hotel de categor\u00eda en el pa\u00eds y exigi\u00f3 un lugar m\u00e1s discreto. El empresario Manuel Jir\u00f3n le ofreci\u00f3 su casa de habitaci\u00f3n en Los Robles y ah\u00ed fue donde se aloj\u00f3 el cantante.<\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00e1bados, el Gran Hotel se convert\u00eda en uno de los principales puntos de diversi\u00f3n y entretenimiento de los managuas. Ese d\u00eda amenizaba el ambiente el grupo Los Solistas del Terraza, con las voces de C\u00e9sar Andrade, Adilia M\u00e9ndez y una brasile\u00f1a de nombre Sadia Sil\u00fa, muy conocida por interpretar la canci\u00f3n Corn Island Tropical.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00fasico Tr\u00e1nsito Guti\u00e9rrez, junto al maestro Mojica, deleitaban tambi\u00e9n a los visitantes del Gran Hotel, cuyos hu\u00e9spedes, por lo general, eran extranjeros.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Gran-Hotel-%C3%BAltima-e1680329647683.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Gran-Hotel-%C3%BAltima-e1680329647683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56435\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El Gran Hotel, en la Avenida Roosevelt. TOMADA DE REDES SOCIALES<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u201cRecuerdo mi infancia, que me llevaban al Gran Hotel por las tardes de los fines de semana, a disfrutar un poco y comer hamburguesas con leche malteada a la orilla de la piscina\u201d, afirma el poblador Ronaldo Jos\u00e9 Barquero.<\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00e1bados era d\u00eda de tertulia. Seg\u00fan Edwin Yllescas Salinas, a esa tertulia llegaba \u201cel que pudiera pagarse un trago cuyo valor no exced\u00eda los 15 c\u00f3rdobas\u201d, unos dos d\u00f3lares aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo llegaba a beber guaro y a bailar a la tertulia de los s\u00e1bados. Eso era como ley. Ir a la tertulia del Gran Hotel, posiblemente la tertulia de m\u00e1s duraci\u00f3n que hab\u00eda en la vieja Managua y despu\u00e9s de eso iba a curiosear a las chavalas en vestidos de ba\u00f1o a la orilla de la piscina, porque all\u00ed llegaban mujeres lindas. De all\u00ed sal\u00edamos bolos todos los s\u00e1bados\u201d, contaba el ya fallecido historiador Roberto S\u00e1nchez Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p>Gladys Barberena Oc\u00f3n, una mujer que trabaj\u00f3 en la lavander\u00eda del Gran Hotel durante 10 a\u00f1os, relat\u00f3 al Canal 2 que el hotel era muy alegre, muy visitado, el mejor que hab\u00eda en Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo visitaban las mejores personalidades, los mejores artistas. Todos los d\u00edas llegaban artistas. Esa es la gran cabanga que uno siente\u201d, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eran cerca de las 11:00 de la noche del 22 de enero de 1967, cuando varios ca\u00f1onazos pasaron encima del Gran Hotel de Managua. En el costado norte del edificio, el que en ese entonces miraba de frente al lago, las balas penetraron por las paredes de cemento armado como si fueran de cart\u00f3n, dejando unos boquetes de casi dos pies de di\u00e1metro.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel fue atacado esa noche, desde la Casa Presidencial en la Loma de Tiscapa, por tanques blindados de la Guardia Nacional, comandados por el mayor Iv\u00e1n Alegrett.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, domingo, la oposici\u00f3n, liderada en ese momento por Fernando Ag\u00fcero y Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, convoc\u00f3 a una marcha en v\u00edsperas del 5 de febrero, cuando se iban a realizar las elecciones presidenciales con Ag\u00fcero como candidato de la Uni\u00f3n Nacional Opositora (UNO) y en la acera de enfrente estaba Anastasio Somoza Debayle con su Partido Liberal Nacionalista (PLN).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no se tienen cifras exactas se considera que m\u00e1s de 50 mil personas se concentraron en la Plaza de la Rep\u00fablica y se dirig\u00edan hacia el cuartel policial de El Hormiguero. En la manifestaci\u00f3n el discurso de Ag\u00fcero fue breve e hizo un llamado a los miembros del Estado Mayor de la Guardia Nacional a que bajaran a dialogar con los l\u00edderes de la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/22-ENERO-1967-GRAN-HOTEL-e1680329996160.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"461\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/22-ENERO-1967-GRAN-HOTEL-e1680329996160.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56436\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Opositores al somocismo en 1967, enfrent\u00e1ndose a la Guardia Nacional, cerca del Gran Hotel, el domingo 22 de enero de 1967. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>No hubo respuesta de la Guardia, sino que como a las 5:00 de la tarde una bala perdida impact\u00f3 mortalmente al teniente somocista Sixto Pineda, quien desde una cisterna repel\u00eda a los manifestantes con fuertes chorros de agua, cerca de donde es hoy la Asamblea Nacional. Lo que sigui\u00f3 es algo que muchos ponen en duda y no le dan cr\u00e9dito a que se habr\u00eda producido una masacre de civiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca se supo cifras de cu\u00e1ntas personas murieron en esa ocasi\u00f3n y, salvo el nombre de Pineda, tampoco se conocieron nombres de las v\u00edctimas. Inicialmente se hab\u00eda informado de 300 personas muertas, pero luego se dijo que las v\u00edctimas pod\u00edan ser un millar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ag\u00fcero y Pedro Joaqu\u00edn Chamorro se refugiaron junto con centenares de manifestantes en el Gran Hotel, el cual estaba atestado de hu\u00e9spedes extranjeros, especialmente estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor Alegrett puso en estado de sitio al lugar a punta de ca\u00f1onazos durante toda la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1n Arostegui, entonces secretario de la Presidencia, cont\u00f3 despu\u00e9s en un libro que, a las 2:00 de la madrugada del d\u00eda siguiente, subi\u00f3 a la Casa Presidencial el mayor Alegrett para rendir su informe.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevaba puesto un casco de acero. De pie, y despu\u00e9s de un saludo militar, dijo que la situaci\u00f3n estaba m\u00e1s o menos bajo control. Que no se pod\u00eda hacer mucho hasta que amaneciera. Explic\u00f3 que el Gran Hotel se encontraba rodeado, y se\u00f1al\u00f3 los puestos militares que se hab\u00edan colocado en los alrededores. Dijo que hab\u00eda lanzado unos cuantos ca\u00f1onazos contra las paredes del Gran Hotel porque hab\u00edan disparado en contra de su gente, y que las trazadoras se ve\u00edan preciosas de noche.<\/p>\n\n\n\n<p>El general Anastasio Somoza Debayle lo felicit\u00f3 y le pregunt\u00f3 que si se le ofrec\u00eda algo. Alegrett contest\u00f3 que se le mandara a su gente caf\u00e9 y s\u00e1ndwiches, pues ni agua ten\u00edan. Inmediatamente se orden\u00f3 a un coronel, de apellido P\u00e9rez, que cumpliera con la petici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del Gran Hotel se vivieron horas angustiosas y los extranjeros que estaban como hu\u00e9spedes insist\u00edan en ofrecerse como mediadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Anastasio Somoza Debayle buscaba como cortarle el servicio de agua potable al hotel, pero le informaron que de nada servir\u00eda, porque el Gran Hotel contaba con tanques de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, y ante los tanques apuntando hacia el Gran Hotel, Ag\u00fcero y los dem\u00e1s l\u00edderes opositores negociaron la rendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Guardia oblig\u00f3 a todos a salir directamente a sus casas y, a los que no eran de Managua, a ir a montarse a un bus para salir de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para los a\u00f1os cuarenta, exist\u00edan en Managua buenas barber\u00edas, como las de Jos\u00e9 Zepeda, Jos\u00e9 Norori, C\u00e1stulo Hern\u00e1ndez, Joaqu\u00edn B\u00e1ez Luna, la de don Daniel Saballos y tambi\u00e9n la del Gran Hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>El barbero de la vieja Managua, Donald Porras Barquero, cont\u00f3 al diario La Prensa, en el a\u00f1o 2001, que su gran ilusi\u00f3n era trabajar en la barber\u00eda del Gran Hotel, la de mayor categor\u00eda en Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo logr\u00f3, porque comenz\u00f3 a trabajar en ella el 11 de agosto de 1956, y para el 6 de noviembre de ese mismo a\u00f1o ya estaba reponiendo, gracias a la recomendaci\u00f3n de su colega Ram\u00f3n Castro, a un barbero que hab\u00eda renunciado al trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Porras Barquero, la barber\u00eda del Gran Hotel ten\u00eda diez sillas y una mesa de manicurista. El corte de pelo costaba siete c\u00f3rdobas, y el masaje seis. El due\u00f1o era Benjam\u00edn Gonz\u00e1lez, un se\u00f1or peque\u00f1ito, algo ralo de pelo, pero muy llevadero. Era tranquilo pero exigente en cuanto a disciplina.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel3-e1680331383664.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"457\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel3-e1680331383664.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56412\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La barber\u00eda del Gran Hotel. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cada barbero ten\u00eda una silla asignada. La n\u00famero uno era de Ram\u00f3n Castro; la dos, de Cipriano Morales; la tres, de Manuel Salazar; la cuatro, de Eduardo Zepeda; la cinco, de Rigo Hern\u00e1ndez; la seis, de Luis Moreno; la siete, de V\u00edctor Contreras; la ocho, de Benjam\u00edn; la nueve, de R\u00f3mulo Mart\u00ednez. La n\u00famero 10 era de Porras Barquero.<\/p>\n\n\n\n<p>El due\u00f1o de la barber\u00eda impon\u00eda requisitos a sus empleados: no fumar, no bromear, respeto mutuo, cortes\u00eda para los clientes, no platicar a menos que el cliente lo solicitara, y sobre todo ser puntual con el horario que era corrido, desde las 7:00 de la ma\u00f1ana a las 8:00 de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Porras Barquero cont\u00f3 que el due\u00f1o, Benjam\u00edn, era el barbero de Anastasio Somoza Garc\u00eda. Luis Somoza era un cliente ocasional, y m\u00e1s asiduos eran los ministros Julio Quintana, Enrique Mar\u00edn Abaunza, Manuel Zurita, el \u201cDiablo\u201d Zelaya, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, Aurelio Montenegro y Rafael C\u00f3rdoba Rivas, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de 1958, no les pagaban Seguro Social todav\u00eda, pero cuando alguno de los compa\u00f1eros se enfermaba, todos los barberos ten\u00edan el compromiso de aportar dos c\u00f3rdobas diarios para el ausente. Se trataba de unos 24 c\u00f3rdobas, que era una suma buena.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Barber%C3%ADa-Gran-Hotel-e1680331471557.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Barber%C3%ADa-Gran-Hotel-e1680331471557.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56445\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El interior de la barber\u00eda del Gran Hotel. TOMADA DE REDES SOCIALES<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Teodelinda Montiel, la viuda heredera de Jos\u00e9 Ignacio Gonz\u00e1lez, falleci\u00f3 el 5 de mayo de 1959, en una cl\u00ednica en Estados Unidos, cuando se estaba atendiendo. Le hicieron una extracci\u00f3n de l\u00edquido de la columna vertebral, para examinarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Se fue a descansar a un hotel y se sinti\u00f3 mal. La llevaron a un hospital, pero falleci\u00f3 a las pocas horas. El cad\u00e1ver lleg\u00f3 a Nicaragua el s\u00e1bado 9 de mayo y fue sepultada en Diriamba.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hijos heredaron todos los bienes: fincas, acciones en la Compa\u00f1\u00eda Cervecera de Nicaragua, el Gran Hotel, los teatros del Circuito Gonz\u00e1lez, la Mansi\u00f3n Teodelinda, compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas, acciones en la Pepsi, edificios, entre otros bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>El Gran Hotel le qued\u00f3 a su hija Teodelinda Gonz\u00e1lez Montiel, quien en febrero de 1938 se hab\u00eda casado con el estadounidense Harold M. Becklyn, un hombre que es descrito por Edwin Yllescas Salinas como \u201calto, delgado, de pocas palabras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ambos regentaron con \u00e9xito el Gran Hotel, aunque Teodelinda Gonz\u00e1lez qued\u00f3 viuda en los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n\n\n\n<p>El terremoto de 1972 bot\u00f3 la parte trasera del Gran Hotel, la estructura de cinco pisos, pero el resto de la edificaci\u00f3n qued\u00f3 en pie, aunque con algunos da\u00f1os severos.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda del terremoto, 22 de diciembre de 1972, Gladys Barberena Oc\u00f3n termin\u00f3 sus labores y sali\u00f3 del hotel a las 6:00 de la tarde con rumbo a su casa. A la medianoche fue el terremoto y ni Barberena Oc\u00f3n ni sus dem\u00e1s compa\u00f1eros pudieron regresar a su centro de trabajo, porque estaba muy da\u00f1ado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel10-e1680331700138.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"569\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-Gran-Hotel10-e1680331700138.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56417\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El Gran Hotel tras el terremoto. La parte trasera fue la destruida totalmente. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Los due\u00f1os del hotel les dijeron a los trabajadores que tuvieran paciencia, que iban a estar un tiempo sin trabajo. \u201cVamos a ver qu\u00e9 se hace\u201d, les dijeron, d\u00e1ndoles esperanzas de que el Gran Hotel reabrir\u00eda tras la tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>El hotel nunca reabri\u00f3 y, en marzo de 1994, el gobierno de do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro utiliz\u00f3 sus ruinas para trasladar a ese local el Centro Cultural Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Teodelinda Gonz\u00e1lez viuda de Becklyn falleci\u00f3 en marzo de 1999, pero sus herederos fueron indemnizados, asegura su sobrino Alfredo Gonz\u00e1lez Holmann, porque el Estado de Nicaragua se qued\u00f3 con algunos de sus edificios, entre ellos el Gran Hotel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El considerado hombre m\u00e1s rico de Nicaragua, a principios del siglo XX, lo mand\u00f3 a construir y fue el primer edificio art d\u00e9co del pa\u00eds. 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