{"id":56551,"date":"2023-05-06T23:54:23","date_gmt":"2023-05-07T05:54:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=56551"},"modified":"2023-12-19T02:08:22","modified_gmt":"2023-12-19T08:08:22","slug":"asi-se-hizo-la-managua-que-actualmente-conocemos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/asi-se-hizo-la-managua-que-actualmente-conocemos\/","title":{"rendered":"As\u00ed se hizo la Managua que actualmente conocemos"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando a Managua la declararon capital, en 1852, todo quedaba cerca del lago. No hab\u00eda que recorrer grandes distancias para ir de un lugar a otro dentro de la ciudad. Todav\u00eda era un poblado que se extend\u00eda unos dos kil\u00f3metros a la orilla del lago.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad creci\u00f3 gracias al desarrollo econ\u00f3mico generado por el cultivo de caf\u00e9, pero fue destruida por el terremoto de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras un proceso de reconstrucci\u00f3n, Managua volvi\u00f3 a crecer debido a que, para los a\u00f1os cuarenta del siglo pasado, el cultivo de algod\u00f3n reemplaz\u00f3 en importancia al del caf\u00e9 y muchos campesinos llegaron a la capital en busca de oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda el centro de la ciudad eran barrios como Cristo Rey, San Antonio, San Sebasti\u00e1n, San Jos\u00e9 Oriental, los Pescadores, la Quinta Nina, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finales de los a\u00f1os cuarenta ese centro segu\u00eda siendo el mismo, con la loma de Tiscapa como frontera hacia el sur, monse\u00f1or Lezcano hacia el oeste y la zona del aeropuerto hacia el este, pero se fueron creando barrios nuevos a los reconocidos como \u201chist\u00f3ricos\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Managua37-e1683352739964.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"441\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Managua37-e1683352739964.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56485\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La vieja Managua. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Sin embargo, la mayor\u00eda se trataba de asentamientos, muchos de los cuales no prestaban las condiciones. Fue hasta finales de los a\u00f1os cincuenta, cuando se comenzaron a construir urbanizaciones que prestaban mejores condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaron a surgir urbanizaciones como las colonias Maestro Gabriel, la Nicarao, la 14 de Septiembre, Ciudad Jard\u00edn, Bello Horizonte, la Salvadorita, la Unidad de Prop\u00f3sitos, la Moraz\u00e1n, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/periscopio\/asi-era-managua-en-el-tiempo-de-los-acahualinca\/\"><strong>As\u00ed era Managua en el tiempo de los acahualinca<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el historiador Eddy K\u00fchl, a partir de esos a\u00f1os se vio que entre la poblaci\u00f3n managuense hab\u00eda capacidad econ\u00f3mica para comprar casas y as\u00ed fueron surgiendo las primeras urbanizaciones fuera del casco hist\u00f3rico de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>En este reportaje, a trav\u00e9s de las historias de c\u00f3mo se construyeron esos nuevos complejos habitacionales, la Revista MAGAZINE cuenta c\u00f3mo fue el nacimiento de esa Managua tal como se conoce en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ante el crecimiento poblacional de Managua, la colonia Nicarao fue un proyecto del Instituto Nicarag\u00fcense de la Vivienda (INVI) y se comenz\u00f3 a poblar en 1960, a pesar de que a\u00fan no hab\u00eda energ\u00eda el\u00e9ctrica en las primeras 69 viviendas, por las cuales se pagaba una mensualidad de 75 c\u00f3rdobas. Aunque, hab\u00eda unas m\u00e1s caras, 87 c\u00f3rdobas mensuales, porque ten\u00edan cielo raso. Por el agua se pagaban siete c\u00f3rdobas mensuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, se construyeron 100 casas m\u00e1s, con dos dormitorios cada una. Para ese momento, todav\u00eda no hab\u00eda luz el\u00e9ctrica, pero s\u00ed, adem\u00e1s de agua, tambi\u00e9n hab\u00eda servicio de aguas negras. Luego, cuando se gestion\u00f3 el servicio de electricidad, por cada casa se pagaron 45 c\u00f3rdobas por el tendido de postes.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/ColoniaNicarao-002-e1683384133716.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"480\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/ColoniaNicarao-002-e1683384133716.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56586\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Una calle de la colonia Nicarao en los a\u00f1os ochenta. CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En ese momento, se consideraba a la colonia Nicarao como que estaba fuera de Managua y una ruta de buses trasladaba a los habitantes hasta la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas de la colonia Nicaragua, explic\u00f3 en una carta el ingeniero Humberto Urroz Escobar, ten\u00edan un \u00e1rea m\u00ednima de 300 metros cuadrados, con dos dormitorios de 40 metros cuadrados o tres de 60 metros cuadrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Con iguales especificaciones se construyeron, en esa misma \u00e9poca, otras colonias como la Salvadorita y la Maestro Gabriel, inclusive, la Centroam\u00e9rica. Se construyeron sobre la base de bloques de concreto, estructura de concreto reforzado y madera.<\/p>\n\n\n\n<p>En este mismo periodo se construyeron las colonias Managua, Tender\u00ed y Unidad de Prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En donde antes estaban haciendas ganaderas y agr\u00edcolas, se construy\u00f3 la colonia Centroam\u00e9rica. La compra de los terrenos y la construcci\u00f3n de las viviendas inici\u00f3 entre 1958 y 1960, cuando era presidente Luis Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros habitantes compraron las viviendas a 29 mil c\u00f3rdobas, en 1962, y fueron construidas por el Instituto Nicarag\u00fcense de la Vivienda (INVI), el cual pensaba beneficiar a 5,880 personas mediante un total de 984 casas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vivienda contaba con sala, comedor, cocina, lavadero, ba\u00f1o, sanitario y dos o tres y hasta cuatro dormitorios, seg\u00fan pidiera el comprador de la casa. Para acceder a una casa de dos dormitorios, la persona deb\u00eda de tener ingresos mensuales de 1,300 c\u00f3rdobas de la \u00e9poca; para tres dormitorios, 1,600 c\u00f3rdobas mensuales y, para cuatro dormitorios, 1,750 c\u00f3rdobas mensuales.<\/p>\n\n\n\n<p>La facilidad era que pagaban en cuotas que iban de 169 a 200 c\u00f3rdobas mensuales, lo cual era inclusive m\u00e1s barato que rentar una casa en aquel momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea m\u00e1s: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/la-gloria-y-el-ocaso-del-gran-hotel\/\"><strong>La gloria y el ocaso del Gran Hotel<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cada lote de terreno era de 300 varas cuadradas. Se le consideraba una colonia moderna porque sus calles principales estaban pavimentadas desde el inicio y las viviendas contaban con servicios de agua potable, luz el\u00e9ctrica, alcantarillado para aguas negras y pluviales.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se previ\u00f3 desde un inicio un terreno donde se construir\u00eda un centro c\u00edvico, en el cual estar\u00edan localizados, a como efectivamente ocurri\u00f3 despu\u00e9s, un centro comercial, una escuela, una iglesia y un parque, entre otras edificaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ubicada en el kil\u00f3metro cinco de la Carretera a Masaya, una v\u00eda que para entonces no estaba construida como se conoce hoy, la colonia Centroam\u00e9rica fue habitada por personas j\u00f3venes que proven\u00edan de los barrios de la vieja Managua. Para 1964 hab\u00eda cuatro mil habitantes y, para 1968, eran siete mil, seg\u00fan escribi\u00f3 Francisco Bautista Lara.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/ColoniaCentroAmerica-001-e1683384233283.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"499\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/ColoniaCentroAmerica-001-e1683384233283.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56584\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Un parque de la colonia Centroam\u00e9rica. CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Al igual que la colonia Nicarao, en esos primeros a\u00f1os se consideraba que la colonia Centroam\u00e9rica estaba fuera de Managua, pues estaba ubicada a siete kil\u00f3metros de lo que se consideraba en ese momento el centro de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca en que los managuas no sol\u00edan viajar en bus, pues las distancias dentro de la ciudad eran cercanas, los habitantes de la colonia Centroam\u00e9rica lamentaban tener que tomar un microb\u00fas que los transportaba hasta el parque central, y viceversa, explica un libro de la Alcald\u00eda de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente en aquellos a\u00f1os iniciales era rural en la colonia Centroam\u00e9rica, pues estaba rodeada de potreros. La gente sal\u00eda con piedras en las manos, para evitar mordeduras de los perros que hab\u00eda en el sector La Morita, casas ubicadas contiguo a la colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros habitantes se consolaban diciendo: \u201cAlg\u00fan d\u00eda aqu\u00ed va a ser el centro de Managua\u201d, cuenta en un libro Ricardo Avil\u00e9s Salmer\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia-Centroam%C3%A9rica-12.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia-Centroam%C3%A9rica-12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56589\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Viviendas de la colonia Centroam\u00e9rica. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El 4 de enero de 1968, un terremoto asust\u00f3 a los habitantes de la colonia y m\u00e1s de 800 casas resultaron da\u00f1adas, de las cuales 256 quedaron inhabitables. El epicentro del sismo se produjo a unos cinco kil\u00f3metros de la colonia, provocado por la conocida como falla de la colonia Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/la-escabrosa-historia-de-la-nueva-radio-ya\/\"><strong>La escabrosa historia de la Nueva Radio Ya<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del terremoto de 1968, y los da\u00f1os causados, la colonia sigui\u00f3 creciendo. Todav\u00eda se hac\u00edan reparaciones en las casas cuando ocurri\u00f3 el terremoto de 1972 y la gente tuvo que abandonar las casas da\u00f1adas por este nuevo sismo, y por un tiempo habitaron en casas de campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy existen hasta casas de dos pisos en esa colonia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 1969, llovi\u00f3 fuerte en Managua. Las aguas del lago Xolotl\u00e1n se desbordaron e inundaron varios barrios que estaban en la costa: Miralagos, la Tejera, Quinta Nina, Acahualinca. Sus habitantes quedaron sin casas.<\/p>\n\n\n\n<p>El entonces presidente Anastasio Somoza Debayle puso en marcha un operativo para reubicar a todas las familias damnificadas y para ello se cre\u00f3 la Oficina de Planeamiento de Emergencia Nacional (OPEN), en octubre de 1969.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta oficina cre\u00f3 varios proyectos habitacionales, aunque los tres m\u00e1s conocidos fueron la urbanizaci\u00f3n OPEN I, que, seg\u00fan La Gaceta del 29 de agosto de 1974, estaba ubicada \u201cal oeste del camino viejo a Masaya\u201d, por donde hoy est\u00e1 el Reparto Shick, en tierras que eran de Juana L\u00f3pez viuda de Meza; el OPEN II, que, seg\u00fan diversas publicaciones quedaba por donde hoy est\u00e1 la Villa Jos\u00e9 Benito Escobar. Por \u00faltimo, el OPEN III.<\/p>\n\n\n\n<p>El OPEN III lo ubicaron en el kil\u00f3metro 12.5 de la Carretera Nueva a Le\u00f3n, en unas tierras que eran de unos hermanos Bland\u00f3n Garc\u00eda, quienes cultivaban algod\u00f3n y ajonjol\u00ed. Los \u201cBlandones\u201d, a como se les conoc\u00eda, vendieron, a los damnificados que llegaron de las costas del lago, lotes de 30 varas cuadradas a tres mil c\u00f3rdobas de aquella \u00e9poca, en abonos de 10 o 30 c\u00f3rdobas mensuales, explica la escritora Luvy Pichardo, en un folleto de la Alcald\u00eda de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros recibos dec\u00edan Reparto Santa Mar\u00eda, porque en esas tierras ya viv\u00eda gente, que eran los peones de la familia Bland\u00f3n Garc\u00eda en una hacienda que se llamaba Santa Mar\u00eda. Luego, los recibos comenzaron a llevar el membrete de OPEN III.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran unos terrenos pedregosos, con zonas \u00e1ridas debido a que fueron utilizados para la siembra de algod\u00f3n. Muchos de los primeros pobladores se decepcionaron con estos terrenos, porque eran bastante hostiles, especialmente por la falta de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLes invad\u00eda un sentimiento de incertidumbre, ante las carencias de una m\u00ednima infraestructura de servicios b\u00e1sicos: agua potable, energ\u00eda el\u00e9ctrica, transporte p\u00fablico, escuelas, fuentes de empleo cercanas y seguridad ciudadana, porque no se contaba con un puesto policial permanente, ni un puesto de salud para atender emergencias m\u00ednimas\u201d, escribi\u00f3 la acad\u00e9mica Ver\u00f3nica Mej\u00eda Flores, en un ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas personas optaron por regresar a sus barrios de procedencia, en las costas del lago, porque ya estaban habitables de nuevo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Ciudad-Sandino.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"474\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Ciudad-Sandino.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56590\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Ciudad-Sandino.jpg 720w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Ciudad-Sandino.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Ciudad Sandino en sus inicios. TOMADA DE FACEBOOK<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tras el terremoto de 1972, el OPEN III recibi\u00f3 a una gran cantidad de personas que hab\u00edan perdido sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>El agua sigui\u00f3 siendo un gran problema. Los Blandones ten\u00edan pozos, pero la gente ten\u00eda que hacer fila desde la madrugada para poder tomar agua. Luego, llegaron piperos y carretones de caballo a vender agua, pero era cara, entre 15 y 25 c\u00f3rdobas el barril.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n mejor\u00f3 cuando en 1976 se perfor\u00f3 un nuevo pozo y una empresa don\u00f3 un tanque de diez mil galones. El barril de agua lo empezaron a comprar a solo 25 centavos de c\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los fundadores del OPEN III, Alberto Aguilar Garc\u00eda, conocido como el Gato Aguilar, ya fallecido, le cont\u00f3 a Luvy Pichardo que el 17 de julio de 1979, cuando se enteraron que Anastasio Somoza Debayle hab\u00eda huido de Nicaragua, se fue en la noche de ese d\u00eda, junto a Roberto Zapata, a colocar una manta en la entrada del barrio en la que se le\u00eda \u201cCiudad Sandino\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso lo hizo cuando todav\u00eda estaba la Guardia Nacional de Somoza presente en el barrio. Desde entonces, asegur\u00f3 Aguilar Garc\u00eda, el OPEN III pas\u00f3 a llamarse Ciudad Sandino. En la actualidad, ya no es un barrio. Ahora es un municipio del departamento de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes del terremoto de 1972, cuando todav\u00eda era presidente, Anastasio Somoza Debayle orden\u00f3 que el gobierno comprar casi 200 manzanas de terreno cerca de la Carretera Norte, pensando en una urbanizaci\u00f3n, afirm\u00f3 en su libro Nicaragua Traicionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se produjo el terremoto, los Estados Unidos entregaron 11 millones de c\u00f3rdobas a Nicaragua para que se construyeran 11 mil casas peque\u00f1as para los damnificados, gratuitamente. Somoza destin\u00f3 los terrenos que se hab\u00edan comprado para que se construyeran las viviendas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se construyeron \u201c11 mil casas de madera en solo 90 d\u00edas. Cuando llegaron las lluvias, ten\u00edamos ya a 80 mil personas viviendo bajo techo en peque\u00f1as casas de madera de pino\u2026 No se repartieron ni por influencias pol\u00edticas ni por afiliaciones partidistas. Preparamos un censo de todos los trabajadores cuyos centros de trabajo en Managua a\u00fan funcionaban, los llevamos a esas casas y los alojamos. Ese proyecto de vivienda se llam\u00f3 Las Am\u00e9ricas\u201d, escribi\u00f3 Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de las viviendas inici\u00f3 el primero de febrero de 1973 y concluy\u00f3 el 11 de abril de ese mismo a\u00f1o. Al principio no hab\u00eda ni luz ni agua en esas casas y para lavar hab\u00eda lavanderos comunales. Algunos se burlaban diciendo que esa era \u201cResidencial Las Tablas\u201d, comenta Luisa Rocha, una de las fundadoras de ese barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza se quej\u00f3 escribiendo: La gente \u201cno se daba cuenta que no hab\u00eda piedra, cemento, arena, ni acero suficiente para construir la cantidad de casas que se necesitaban desesperadamente en tan poco tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Las-Am%C3%A9ricas1-e1683384632400.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Las-Am%C3%A9ricas1-e1683384632400.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56587\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La construcci\u00f3n del barrio Las Am\u00e9ricas Uno. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Como las casas eran todas iguales, y eran muchas, al principio los habitantes se perd\u00edan o se met\u00edan en casas ajenas creyendo que era la de ellos. Todas las calles eran de tierra y, cuando llov\u00eda, la gente caminaba entre el lodo. \u201cA mucha gente le daba verg\u00fcenza decir que viv\u00edan aqu\u00ed\u201d, afirma Luisa Rocha.<\/p>\n\n\n\n<p>De ese proyecto habitacional se construyeron cuatro etapas: las Am\u00e9ricas Uno, Dos, Tres y Cuatro. A\u00f1os despu\u00e9s, en 1978, el diputado Alberto Sabor\u00edo Morales denunci\u00f3 en el Congreso que las casas de madera de Las Am\u00e9ricas, donadas por el pueblo estadounidense, se les estaban vendiendo a las familias damnificadas del terremoto de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso del tiempo, los habitantes mejoraron sus casas. En Las Am\u00e9ricas ya no quedan viviendas de madera, sino que fueron reemplazadas por modernas, de concreto, perlines y otros buenos materiales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsto era como unos potreros, por decirlo as\u00ed, y mire que bonita es mi colonia ahora. Yo me siento orgullosa de vivir en las Am\u00e9ricas Uno. Los avances est\u00e1n a la vista: centros de salud, bonitos parques, la carretera pavimentada, CDI\u201d, coment\u00f3 una de las fundadoras del barrio, Luc\u00eda L\u00f3pez, al canal 8 de televisi\u00f3n en 2017.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Casas-de-la-colonia-Las-Am%C3%A9ricas1-e1683384747685.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Casas-de-la-colonia-Las-Am%C3%A9ricas1-e1683384747685.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56581\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>As\u00ed era vivir en Las Am\u00e9ricas Uno al principio. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia la parte oeste de Managua, buscando hacia la cuesta El Plomo y el parque Las Piedrecitas, tambi\u00e9n se comenzaron a construir urbanizaciones a finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 50 del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sector se construyeron residenciales como Las Brisas y colonias como Linda Vista y la Francisco Moraz\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el reparto Las Brisas hubo cuatro modelos de viviendas y se entregaron a los compradores ya instalados los muros, verjas, l\u00e1mparas, agua potable y servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica, escribi\u00f3 Jaime Caldera Fuentes en su libro Reviviendo la Managua de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas de Las Brisas eran para personas con muchos recursos econ\u00f3micos y se lograron vender bien gracias a que estaban bien equipadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1959, se inici\u00f3 la construcci\u00f3n de la colonia Moraz\u00e1n, a como se le conoce hasta hoy, en unos terrenos cercanos a Acahualinca que el INVI le compr\u00f3 a Alcib\u00edades Fuentes hijo. Inicialmente, se construyeron 525 casas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia-Moraz%C3%A1n.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia-Moraz%C3%A1n.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56591\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>As\u00ed eran las casas originales de la colonia Moraz\u00e1n. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Las personas que quer\u00edan comprar casa en la Moraz\u00e1n deb\u00edan de presentar, como requisitos, certificado de matrimonio, ex\u00e1menes de pulm\u00f3n y sangre, certificado de que no eran due\u00f1os de otra propiedad, certificados de nacimiento de los hijos menores de 18 a\u00f1os que vivir\u00edan en el inmueble, y recibo de alquiler de donde hab\u00edan estado alquilando \u00faltimamente, especifica un libro de la Alcald\u00eda de Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras casas se entregaron en diciembre de 1966, que estaban construidas en un terreno de 166.5 metros cuadrados e inclu\u00edan sala, comedor, cocina, lavadero de trastos, dos cuartos, ba\u00f1o y los servicios b\u00e1sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El precio de las casas era de 16,152 c\u00f3rdobas a pagarse en un plazo de 20 a\u00f1os, con una cuota mensual de 119 c\u00f3rdobas. Quien utilizara la casa para negocio, aunque fuera para una pulper\u00eda, pod\u00eda perderla.<\/p>\n\n\n\n<p>La colonia Moraz\u00e1n, en sus inicios era un punto lejano del centro hist\u00f3rico de la capital. Para viajar a la ciudad deb\u00edan de tomar un bus que sal\u00edan de la Aviaci\u00f3n, recorr\u00edan Carretera Norte y llegaban hasta el Gadala Mar\u00eda. Desde ah\u00ed, los habitantes de la colonia deb\u00edan recorrer a pie el camino a sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, los habitantes fueron gestionando la construcci\u00f3n de una iglesia cat\u00f3lica, de la cual fue p\u00e1rroco el actual cardenal Leopoldo Brenes, as\u00ed como una escuela y el muy conocido centro de salud de la Moraz\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, no quedan rastros de las casas originales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1968, la compa\u00f1\u00eda Vivisa vendi\u00f3 un proyecto habitacional muy ambicioso en el que construir\u00eda 18 mil viviendas modernas. Estaba destinado a convertirse en el m\u00e1s grande de Centroam\u00e9rica, con un costo de 100 millones de c\u00f3rdobas de la \u00e9poca, cuando el d\u00f3lar equival\u00eda a siete c\u00f3rdobas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas estaban destinadas a personas de la clase media, que tuvieran ingresos mayores a 1,500 c\u00f3rdobas mensuales. El complejo habitacional ser\u00eda construido en el kil\u00f3metro 4.5 de la Carretera Norte y se llamar\u00eda: Residencial Bello Horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el proyecto se hizo realidad, entre 1969 que se entregaron las primeras casas y 1972 cuando se terminaron las obras, fueron 120 manzanas de terrenos en las que se edificaron 2,200 viviendas de dos y tres dormitorios. Cada casa es de concreto reforzado, ventanas de aluminio y vidrio, con garaje, tres dormitorios, uno o dos ba\u00f1os, sala, comedor, cocina, lavandero e inicialmente el techo fue tambi\u00e9n de concreto, algo que pes\u00f3 cuando despu\u00e9s ocurri\u00f3 el terremoto de 1972.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Bello-Horizonte21-e1683385190605.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"391\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Bello-Horizonte21-e1683385190605.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56580\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Residencial Bello Horizonte, reci\u00e9n construido. TOMADA DE FACEBOOK<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por cada cuatro manzanas, se construy\u00f3 un parque. Adem\u00e1s, se erigi\u00f3 un centro comercial de una manzana de extensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas eran costosas. Solo de prima la empresa Vivisa ped\u00eda de cuatro a cinco mil c\u00f3rdobas, con cuotas mensuales de 450 c\u00f3rdobas.<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto habitacional inclu\u00eda algo novedoso para los managuas, ya que por primera vez se construy\u00f3 en la capital una rotonda de veh\u00edculos como un elemento arquitect\u00f3nico atractivo, escribi\u00f3 R\u00f3ger Norori Guti\u00e9rrez, en su libro Managua.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el terremoto de 1972, el sector de Bello Horizonte sufri\u00f3 una superpoblaci\u00f3n de personas y vehicular que obligaron a la rotonda a cumplir con la funci\u00f3n espec\u00edfica de agilizar el tr\u00e1fico, afirm\u00f3 Norori.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Carri\u00f3n Darce naci\u00f3 en Le\u00f3n en 1930, pero emigr\u00f3 a Managua en 1954. Con su esposa, Gladys Mej\u00eda, anduvo alquilando, pero en 1965, con tres hijos, se vieron en la necesidad de adquirir una casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El matrimonio se dirigi\u00f3 a las oficinas del INVI y ah\u00ed los remitieron a la colonia 14 de Septiembre, donde hasta la fecha habitan en el grupo F.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa colonia fue inaugurada por el presidente Ren\u00e9 Shick precisamente en 1965, le cont\u00f3 a Carri\u00f3n el habitante fundador Rafael Vald\u00e9s, quien recuerda que el entonces mandatario dej\u00f3 sembrado un \u00e1rbol de acacia, el que sobrevivi\u00f3 hasta finales de los a\u00f1os noventa del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los fundadores de esta colonia eran obreros de la construcci\u00f3n, empleados de instituciones estatales, oficinistas, trabajadores por cuenta propia de los mercados San Miguel, Central y Oriental, indica Carri\u00f3n en un libro que lleva el nombre de la colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aracelly Meynard le cont\u00f3 a Carri\u00f3n que con su familia llegaron a la colonia en abril de 1965. Su padre, Carlos Meynard Barea, era mec\u00e1nico de aviaci\u00f3n y trabajaba en la Fuerza A\u00e9rea de Nicaragua (FAN). Como militar ten\u00eda derecho a alquilar en la colonia Militar n\u00famero 3, frente a donde fue la Pepsi, pero se dio cuenta de la nueva colonia y le gustaron las casas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia14DeSeptiembre-001-e1683385279420.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"471\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Colonia14DeSeptiembre-001-e1683385279420.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56583\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La colonia 14 de Septiembre en los a\u00f1os ochenta. CORTES\u00cdA\/ IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En enero de 1965 pagaron la prima y debieron esperar tres meses para ocupar la vivienda. Desde entonces, hasta hoy, la familia habita en la colonia 14 de Septiembre, en el grupo I. Durante esos tres meses de espera, falleci\u00f3 el pap\u00e1 de Meynard, en un accidente con motocicleta.<\/p>\n\n\n\n<p>Meynard recuerda que, a su mam\u00e1, que hab\u00eda quedado viuda con siete hijos, le dec\u00edan que se iba a ir a vivir al \u201cc\u2026 del diablo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las viviendas las iban construyendo por parte y, como pasaban vendedores de planta, el que iba ocupando su casa iba cultivando un jard\u00edn. A la colonia se le consideraba la m\u00e1s enflorada de Managua con \u201cpatitas de paloma\u201d, gladiolas, albahaca, orqu\u00eddeas, girasol, enredaderas y \u201cgotitas de espelman\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron los primeros habitantes, las calles a\u00fan no estaban pavimentadas, aunque s\u00ed lo estaba la calle principal.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas se estaban construyendo las cunetas. No hab\u00eda alumbrado p\u00fablico y las noches eran oscuras. Tampoco entraban buses, pues estos llegaban hasta la colonia Nicarao.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bello Horizonte, la Centroam\u00e9rica, la 14 de Septiembre, Ciudad Sandino, la Moraz\u00e1n, las Am\u00e9ricas\u2026, \u00bfqu\u00e9 origen tienen? 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