{"id":56889,"date":"2023-08-06T00:13:56","date_gmt":"2023-08-06T06:13:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=56889"},"modified":"2023-12-28T01:21:32","modified_gmt":"2023-12-28T07:21:32","slug":"tio-coyote-y-tio-conejo-las-estrellas-del-cuento-nicaraguense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/periscopio\/tio-coyote-y-tio-conejo-las-estrellas-del-cuento-nicaraguense\/","title":{"rendered":"T\u00edo Coyote y T\u00edo Conejo"},"content":{"rendered":"\n<p>T\u00edo Conejo, marrullero, bandido, vivi\u00e1n, y T\u00edo Coyote, dundo, ingenuo, confiado, de buena fe, son los principales personajes de los cuentos nicarag\u00fcenses que han embelesado a la ni\u00f1ez durante generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Son cuentos que se han conservado a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n oral, aunque ahora ya se encuentran escritos, y cuyo principal escenario son las haciendas ganaderas, donde abundan las frutas maduras y tambi\u00e9n las celeques, pero, para comerlas, T\u00edo Conejo y T\u00edo Coyote tienen que robarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo en que viven estos dos personajes, explic\u00f3 el escritor Sergio Ram\u00edrez Mercado, la sobrevivencia no est\u00e1 determinada por la fuerza bruta, sino por la inteligencia, la astucia, en la que T\u00edo Conejo le lleva la delantera a T\u00edo Coyote.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ser tan ingenuo, T\u00edo Coyote muere reventado y T\u00edo Conejo, queriendo siempre llevar ventaja, se mete a problemas cuando va donde Dios a pedirle para que lo haga m\u00e1s fuerte para no depender tanto de sus artima\u00f1as, por lo que es sometido a prueba y debe luchar con enemigos m\u00e1s feroces que el pobre T\u00edo Coyote, como lagartos y tigres.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/periscopio\/el-origen-de-los-osos-de-peluche\/\"><strong>El origen de los osos de peluche<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Entre los cuentos m\u00e1s conocidos est\u00e1 El rey de hojarasca, en el que T\u00edo Conejo se unta el cuerpo de miel y se revuelca entre hojas secas para disfrazarse y poder tomar agua del r\u00edo, sin ser capturado por haber matado a T\u00edo Coyote.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 el relato en que ambos personajes se le comen las sand\u00edas a una anciana que las quer\u00eda para regalarlas al sacerdote. La viejita captur\u00f3 a T\u00edo Conejo, lo encerr\u00f3 y encendi\u00f3 fuego para quemarlo. Pero, pas\u00f3 T\u00edo Coyote y T\u00edo Conejo lo llam\u00f3 para enga\u00f1arlo diciendo que lo ten\u00edan encerrado porque le estaban asando una gallina. Lo invit\u00f3 a entrar, pero T\u00edo Conejo lo dej\u00f3 encerrado y el quemado result\u00f3 ser T\u00edo Coyote.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/T%C3%ADo-Coyote-y-T%C3%ADo-Conejo-sand%C3%ADa-e1691204046708.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/T%C3%ADo-Coyote-y-T%C3%ADo-Conejo-sand%C3%ADa-e1691204046708.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56890\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>ARTE\/ LUIS GONZ\u00c1LEZ<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Aunque muchos cuentistas consideran que estos relatos orales nacieron en la \u00e9poca colonial espa\u00f1ola, en 1957 el poeta y ensayista Pablo Antonio Cuadra public\u00f3 una colecci\u00f3n de cuentos del T\u00edo Coyote y el T\u00edo Conejo y explic\u00f3 que los mismos fueron tra\u00eddos a Nicaragua por las antiguas tribus de ind\u00edgenas que poblaron el Pac\u00edfico del pa\u00eds, muy probablemente por los chorotegas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed acept\u00f3 Cuadra es que estos cuentos, cuya antig\u00fcedad de origen no se puede calcular, sufrieron transformaciones durante la colonia espa\u00f1ola. Se acentu\u00f3 su realismo y adquirieron el que presentan en la actualidad, bastante espa\u00f1ol. Para ello, Cuadra se basa sobre que los personajes humanos de los cuentos son t\u00edpicamente coloniales y seguramente no exist\u00edan en las versiones primitivas. Adem\u00e1s, la cultura ind\u00edgena ten\u00eda muy presente a los animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/periscopio\/una-isla-noruega-sin-tiempo\/\"><strong>Una isla noruega sin tiempo<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los cuentos del T\u00edo Coyote y el T\u00edo Conejo se conocen desde M\u00e9xico hasta Am\u00e9rica del Sur, pasando por el Caribe. Existen en Am\u00e9rica del Norte, pero los dos personajes no son coprotagonistas de ninguna historia, sino que cada uno tiene las propias. Sin embargo, Cuadra considera que es en Nicaragua donde los cuentos de estos personajes tienen m\u00e1s arraigo y son m\u00e1s populares.<\/p>\n\n\n\n<p>Las historias de T\u00edo Coyote y T\u00edo Conejo forman parte de los llamados cuentos de camino nicarag\u00fcense, ya que eran frecuentes entre los viajeros de anta\u00f1o cuando no exist\u00edan medios de transporte como los de hoy y las personas deb\u00edan recorrer largos caminos a pie. Con esos cuentos se entreten\u00edan y los hay de dos tipos, los de animales y los de aparecidos o cuentos de miedo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00edo Conejo, marrullero, bandido, vivi\u00e1n, y T\u00edo Coyote, dundo, ingenuo, confiado, de buena fe, son los principales personajes de los cuentos nicarag\u00fcenses que han embelesado a la ni\u00f1ez durante generaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":56891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4841],"class_list":["post-56889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-periscopio","tag-tio-coyote-y-tio-conejo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56889"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58407,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56889\/revisions\/58407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}