{"id":57005,"date":"2023-09-03T01:45:53","date_gmt":"2023-09-03T07:45:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=57005"},"modified":"2023-12-18T23:29:28","modified_gmt":"2023-12-19T05:29:28","slug":"el-bravo-comandante-bravo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-bravo-comandante-bravo\/","title":{"rendered":"El bravo \u201cComandante Bravo\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>El r\u00edo Ostayo, en Rivas, se convirti\u00f3 en una l\u00ednea defensiva que los sandinistas jam\u00e1s pudieron cruzar durante su ofensiva final contra las tropas del dictador Anastasio Somoza Debayle, en 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xito de esa resistencia se le adjudic\u00f3 a un hombre que, durante una conferencia de prensa, se autodenomin\u00f3 el \u201cComandante Bravo\u201d. Se llamaba Pablo Emilio Salazar Paiz y Somoza lo hab\u00eda puesto al frente sus tropas en las frontera sur porque lo consideraba \u00abun soldado excepcional\u00edsimo, militar entre militares\u201d, seg\u00fan confes\u00f3 el dictador en su libro Nicaragua Traicionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde septiembre de 1978, los sandinistas se hab\u00edan instalado en la frontera sur, del lado de Costa Rica, y pretend\u00edan entrar a Rivas, para declararlo territorio liberado, a como dec\u00edan cada vez que se tomaban una ciudad tras expulsar a la Guardia Nacional de Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibieron el apoyo de extranjeros, brigadas de internacionalistas les llamaban, que se les unieron para combatir en lo que denominaron el Frente Sur, dirigido principalmente por Ed\u00e9n Pastora. Hab\u00eda paname\u00f1os, colombianos, costarricenses, argentinos, chilenos, cubanos y de otras nacionalidades.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/IHNCA_FB_Insurreccion_01-scaled-e1693616704810.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"433\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/IHNCA_FB_Insurreccion_01-scaled-e1693616704810.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57012\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Tropas sandinistas en el Frente Sur, en 1979. CORTES\u00cdA\/IHNCA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Para mediados de junio de 1979, hab\u00eda cinco mil hombres luchando del lado de los sandinistas en la frontera sur, denunci\u00f3 Anastasio Somoza Debayle en su libro. Mientras que, seg\u00fan el excapit\u00e1n de la Guardia, Justiniano P\u00e9rez, de la parte somocista solo estaban combatiendo unos 700 soldados en ese frente de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/pablo-emilio-salazar-comandante-bravo\/\"><strong>La muerte de un GN<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Las tropas de Somoza eran una combinaci\u00f3n de 350 soldados de la Escuela de Entrenamiento B\u00e1sico de Infanter\u00eda (EEBI), 60 de la Patrulla Presidencial y de otros guardias que fueron asignados para apoyar la defensa en esa zona, todos comandados por Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sandinistas no lograron derrotar a las tropas de Salazar, sino que entraron a Rivas hasta el 19 de julio de 1979, cuando ya la Guardia de Somoza se hab\u00eda rendido y las tropas de Salazar hab\u00edan huido hacia El Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la rivalidad no termin\u00f3 ese d\u00eda, sino que los sandinistas mataron a Salazar tres meses despu\u00e9s, tendi\u00e9ndole una trampa en Honduras, donde el exguardia, que manten\u00eda conversaciones con Somoza, trabajaba para reagrupar a sus compa\u00f1eros e iniciar una contraofensiva contra el nuevo r\u00e9gimen sandinista en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>El asesino material, el terrorista argentino Enrique Gorriar\u00e1n Merlo, hab\u00eda sido uno de los internacionalistas que luch\u00f3 del lado de los sandinistas contra las tropas de Salazar en al Frente Sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Lisandro El\u00edas Salazar era, a inicios de los a\u00f1os treinta del siglo pasado, un contador al que el gobierno del entonces presidente Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada hab\u00eda puesto al frente de la Aduana en Cabo Gracias a Dios, en la costa atl\u00e1ntica del pa\u00eds, en el departamento de Zelaya. Se conservan cartas suyas en las que denunciaba ante las autoridades de Managua que las tropas de Sandino llegaban a la zona a robar y a saquear y destruir negocios, por lo que solicitaba la presencia de la Guardia Nacional en la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Este Salazar no era pobre, sino que ten\u00eda sus recursos. Hab\u00eda nacido en San Juan del Norte, en 1893, hijo de Juan Fernando Salazar Moraga y de Pilar Goussen Padilla.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1936, Lisandro Salazar se cas\u00f3 con Aurora Paiz, una joven nacida en Bluefields, cuyo padre era el conservador Manuel Paiz Fonseca, director y propietario del peri\u00f3dico La Informaci\u00f3n, uno de los mejores de aquella \u00e9poca en la costa atl\u00e1ntica del pa\u00eds. La madre de Aurora era la granadina Guadalupe Hern\u00e1ndez Lacayo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-10-e1693616905771.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"653\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-10-e1693616905771.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57013\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El padre de Salazar, Lisandro Salazar, y sus hermanos mayores, cuando Salazar a\u00fan no hab\u00eda nacido. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El matrimonio procre\u00f3 11 hijos, pero uno de ellos, Luis Adolfo, muri\u00f3 a los tres a\u00f1os de edad, cuando contrajo neumon\u00eda, porque un m\u00e9dico le aplic\u00f3 como tratamiento una dosis para adulto.<\/p>\n\n\n\n<p>El menor de los hijos result\u00f3 ser Pablo Emilio, nacido el 19 de abril de 1941, en Cabo Gracias a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los recursos de la familia eran amplios, tanto que permit\u00edan que los hijos mayores estudiaran en Granada, internos. Los varones en el colegio Salesiano y las mujeres en el colegio Franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/somoza-no-durmio-en-la-ultima-noche-que-estuvo-en-nicaragua\/\"><strong>Somoza no durmi\u00f3 en la \u00faltima noche que estuvo en Nicaragua<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 1942, los huracanes hicieron desastres en la costa atl\u00e1ntica nicarag\u00fcense. Y, justo en esos d\u00edas, como parte de su trabajo en la Aduana, Lisandro Salazar tuvo que viajar a Granada para unas reuniones. Aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para visitar a sus hijos mayores, que estudiaban en los internados. Fue la \u00faltima vez que se vieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando regres\u00f3 a Puerto Cabezas, casi todo estaba destruido por los huracanes. Lisandro Salazar tom\u00f3, sin saber, agua infestada de Salmonella Typhi, lo que le produjo fiebre tifoidea, a causa de la cual falleci\u00f3 en enero de 1943. Su hijo Pablo Emilio solo ten\u00eda un a\u00f1o y medio de edad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-9.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"362\" height=\"260\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57014\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-9.jpg 362w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-9.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-9.jpg 360w\" sizes=\"(max-width: 362px) 100vw, 362px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Cuando estaba en la Academia Militar, junto a su madre Aurora Paiz. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La madre, Aurora Paiz, qued\u00f3 viuda a los 30 a\u00f1os de edad, despu\u00e9s que meses atr\u00e1s tambi\u00e9n hab\u00eda perdido a su padre, el periodista Manuel Paiz.<\/p>\n\n\n\n<p>Un seguro de vida que su esposo le hab\u00eda dejado mitig\u00f3 un poco la situaci\u00f3n, pero, a pesar de que era suficiente, ese dinero se le acab\u00f3 pronto porque eran 10 hijos a los que deb\u00eda sustentar, explica a la Revista MAGAZINE su nieta Erika Salazar Rivas, la hija mayor de Pablo Emilio.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los huracanes de esos meses da\u00f1aron muchas casas y la infraestructura de Cabo Gracias a Dios, por lo que mucha gente migr\u00f3. Pronto, seis meses despu\u00e9s de la muerte de su esposo, Aurora Paiz y sus diez hijos, el peque\u00f1o Pablo Emilio incluido, tambi\u00e9n abandonaron el hogar y se trasladaron a Granada, a vivir donde la madre de Aurora, en la primera calle sur de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pablo Emilio Salazar lleg\u00f3 a Granada cuando ten\u00eda dos a\u00f1os de edad y, al tiempo de ir a la escuela, fue internado en el colegio Salesiano de esa ciudad, igual que sus hermanos mayores, relata su viuda, Martha Ligia del Socorro Rivas Espinoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre hab\u00eda sido el \u00fanico sost\u00e9n de la familia hasta su muerte, por lo que, a su madre, Aurora Paiz, le correspondi\u00f3 buscar trabajo cuando muy pronto se acab\u00f3 el dinero de la p\u00f3liza de seguro que hab\u00eda dejado su esposo.<\/p>\n\n\n\n<p>En busca de empleo, Aurora se traslad\u00f3 a la antigua Managua y se hosped\u00f3 en el ahora desaparecido hotel Lido Palace, donde, adem\u00e1s de habitaciones por d\u00eda, tambi\u00e9n se rentaba apartamentos por mes.<\/p>\n\n\n\n<p>El gerente del hotel, Miguel Dimitriv Nickiford, se hizo muy amigo de Aurora y en una ocasi\u00f3n le present\u00f3 al general Anastasio Somoza Garc\u00eda. Aurora le relat\u00f3 a Somoza c\u00f3mo su fallecido esposo hab\u00eda sido jefe de Aduanas en Cabo Gracias a Dios y poco despu\u00e9s el dictador le facilit\u00f3 a ella un empleo en la Aduana de Managua.}<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-19-e1693617370431.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"667\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-19-e1693617370431.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57015\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La madre de Salazar, Aurora Paiz, con uno de sus bisnietos, nieto de Salazar. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cuando Pablo Emilio sal\u00eda de vacaciones del colegio Salesiano, se iba a pasar esos d\u00edas junto a su mam\u00e1 en el Lido Palace, que estaba ubicado frente al parque Frixione, en una zona residencial, muy elegante.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, en 1959, cuando Pablo Emilio Salazar se bachiller\u00f3, Nickiford habl\u00f3 con el general Anastasio Somoza Debayle para que le permitiera al joven ingresar a la Academia Militar de Nicaragua (AMN).<\/p>\n\n\n\n<p>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/reportaje\/el-fin-de-la-guardia-nacional\/\"><strong>El fin de la Guardia Nacional<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, la estrecha amistad de Nickiford y su primera esposa, Flor, con la familia de Salazar, se extendi\u00f3 cuando ambos hombres se hicieron socios de algunos negocios, explica su hija Erika Salazar. \u201cEl doctor Nickiford le tom\u00f3 mucho cari\u00f1o y lo consideraba como un hijo\u201d, dice por su parte, su viuda, Martha Ligia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nickiford falleci\u00f3 hace ya varios a\u00f1os, pero, cuando el terremoto de 1972 destruy\u00f3 el hotel Lido Palace, construy\u00f3 su propio hotel, el D\u00b4Lido, el cual a\u00fan funciona en el barrio Altagracia, por la Fosforera.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar se gradu\u00f3 en la promoci\u00f3n 18 de la Academia Militar, en 1963, con el n\u00famero 764. Su hija Erika Salazar dice que ella solo ten\u00eda seis a\u00f1os de edad cuando mataron a su padre, pero logr\u00f3 hablar muchas veces con su abuela Aurora y por esas pl\u00e1ticas est\u00e1 segura que su padre nunca fue inducido a la vida militar, sino que fue su propia decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA mi pap\u00e1 le encantaba la vida militar y por esa decisi\u00f3n, de ser militar, fue que nosotras nos criamos sin \u00e9l\u201d, manifiesta su hija Erika Salazar, refiri\u00e9ndose tambi\u00e9n a sus dos hermanas menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre sus compa\u00f1eros m\u00e1s connotados de graduaci\u00f3n estaba David Tejada Peralta, asesinado cinco a\u00f1os despu\u00e9s por el mayor \u00d3scar Morales, porque Tejada se hab\u00eda unido al reci\u00e9n creado grupo guerrillero Frente Sandinista (FSLN).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de sus compa\u00f1eros de graduaci\u00f3n fue Enrique Mungu\u00eda Berr\u00edos, fallecido hace cuatro a\u00f1os. Mungu\u00eda Berr\u00edos pas\u00f3 10 a\u00f1os preso en los a\u00f1os ochenta, acusado por los sandinistas de haber dirigido las patrullas de la Guardia que mataron a los l\u00edderes de la guerrilla sandinista Carlos Fonseca en 1976, en Z\u00ednica, y a Pedro Arauz Palacios en 1977, en una carretera a Tipitapa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El excapit\u00e1n Justiniano P\u00e9rez, el \u00faltimo jefe que tuvo la EEBI, conoci\u00f3 muy bien a Pablo Emilio Salazar. Aunque se gradu\u00f3 en la Academia Militar cuatro a\u00f1os despu\u00e9s que Salazar, no solo fue su compa\u00f1ero de armas, sino que tambi\u00e9n se emparentaron como concu\u00f1os. P\u00e9rez estuvo casado con Celia Mar\u00eda Rivas, hermana menor de la esposa de Salazar, Martha Ligia.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez cuenta que Salazar era un oficial muy bien entrenado, muy sociable y se labr\u00f3 desde un comienzo la fama de dandi en el c\u00edrculo de oficiales j\u00f3venes. Vest\u00eda con elegancia y ten\u00eda buenos modales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros meses de servicio de Salazar fueron como enlace de la Guardia Nacional ante la Misi\u00f3n Militar de Estados Unidos y, en 1966, se convirti\u00f3 en el segundo oficial nicarag\u00fcense en completar el curso de Ranger del ej\u00e9rcito norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>De 1967 a 1970 estuvo en Italia, donde asisti\u00f3 a la Escuela de Aplicaci\u00f3n de Guerra en Tur\u00edn y a la Escuela de Infanter\u00eda y Caballer\u00eda en Cezano.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1972 tom\u00f3 el Curso Avanzado de Infanter\u00eda en Fort Benning, Georgia. Salazar fue ascendiendo tanto que, cuando la Guardia Nacional fue desarticulada en 1979, ya ten\u00eda todos los m\u00e9ritos y grados para ser parte del Estado Mayor, el \u00faltimo escalaf\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Justiniano P\u00e9rez recuerda que, en 1967, cuando \u00e9l se gradu\u00f3, fue enviado junto a sus compa\u00f1eros de graduaci\u00f3n a Pancas\u00e1n, una zona monta\u00f1osa de Matagalpa, donde merodeaban guerrilleros sandinistas armados. Ah\u00ed se encontr\u00f3 con Pablo Emilio Salazar.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-3-e1693617433616.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"400\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-3-e1693617433616.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57016\" style=\"aspect-ratio:1;width:700px;height:auto\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Pablo Emilio Salazar, el comandante Bravo. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La experiencia, que fue fuerte, le sirvi\u00f3 a P\u00e9rez y a sus compa\u00f1eros como entrenamiento, pero, tambi\u00e9n como verdadera \u201cgraduaci\u00f3n\u201d porque se trataron de combates reales.<\/p>\n\n\n\n<p>La Guardia, bajo el mando de Salazar, arras\u00f3 con los guerrilleros en esa ocasi\u00f3n y ahora los sandinistas conmemoran ese hecho como la gesta heroica de Pancas\u00e1n, porque murieron varios de sus mejores hombres, como Silvio Mayorga, Rigoberto Cruz (tambi\u00e9n conocido como Pablo \u00dabeda) y \u00d3scar Danilo Rosales, hermano del recientemente fallecido magistrado judicial Francisco Rosales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ese tiempo, Salazar ya hab\u00eda sido asignado al Primer Batall\u00f3n Blindado, en el que Salazar realiz\u00f3 casi todo su servicio regular.<\/p>\n\n\n\n<p>El comandante de ese batall\u00f3n era Jos\u00e9 Somoza, conocido como Pap\u00e1 Chepe. Era hermano del presidente Anastasio Somoza Debayle y fue el creador de la Patrulla Presidencial con oficiales escogidos para que cuidaran a Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>Pap\u00e1 Chepe estimaba mucho a Salazar, confiaba en \u00e9l, afirma Justiniano P\u00e9rez, y por eso le pidi\u00f3 a su hermano presidente que nombrara a Salazar como el jefe de la Patrulla Presidencial, cargo en el que se mantuvo hasta el final de la guerra, cuando fue enviado con esa tropa a la frontera sur, donde permaneci\u00f3 durante las \u00faltimas semanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese cargo, en la Patrulla Presidencial, Salazar tuvo la oportunidad de estrechar su relaci\u00f3n con Somoza Debayle. Su hija Erika Salazar recuerda que, era tanta la confianza que hab\u00eda entre ellos, que ella le llamaba \u201cabuelo\u201d a Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>En una de las primeras crisis que tuvo Somoza Debayle en su enfrentamiento con los sandinistas, durante la toma de la casa de Chema Castillo, en diciembre de 1974, Salazar era capit\u00e1n, pero todav\u00eda no era el jefe de la Patrulla Presidencial, sino que ese cargo lo ocupaba el mayor Vicente Z\u00faniga. Salazar era el segundo al mando y dirig\u00eda los preparativos t\u00e1cticos para rescatar a los personajes que los sandinistas ten\u00edan como rehenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, nunca lleg\u00f3 la orden de que la Patrulla Presidencial actuara y Somoza Debayle termin\u00f3 negociando con los guerrilleros. Salazar y su tropa quedaron decepcionados, porque quer\u00edan entrar en combate en esa ocasi\u00f3n, indica Justiniano P\u00e9rez.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza Debayle termin\u00f3 de afianzar su confianza en Salazar en marzo de 1975, cuando los sandinistas se tomaron R\u00edo Blanco, Matagalpa, y asesinaron a varias decenas de jueces de mesta, los cuales eran considerados los representantes locales de la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo mand\u00e9 a Bravo, Salazar, para esa regi\u00f3n y \u00e9l con sus hombres pusieron fin a la actividad guerrillera en la misma\u201d, escribi\u00f3 el dictador en Nicaragua Traicionada.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, cuando en septiembre de 1978 los sandinistas intentaron realizar una ofensiva final, previa a la de 1979, Somoza Debayle volvi\u00f3 a echar mano de Salazar.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-5-e1693617564277.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"433\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-5-e1693617564277.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57017\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Anastasio Somoza Debayle y Salazar, hablando sobre la situaci\u00f3n de la guerra en la frontera sur, en 1979. DIARIO NOVEDADES<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u201cLa situaci\u00f3n en Chinandega hab\u00eda empeorado y el comandante necesitaba ayuda. Pues bien, no ten\u00edamos m\u00e1s reclutas disponibles para el combate, as\u00ed que solo faltaba por mandar la Guardia Presidencial. Por tanto, mand\u00e9 al comandante Bravo\u2026 El comandante Bravo, con su excelente compa\u00f1\u00eda de hombres, junto con la compa\u00f1\u00eda de la escuela de entrenamiento, limpi\u00f3 a Chinandega de revolucionarios\u201d, revel\u00f3 Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>Envalentonados por ese ensayo de ofensiva final en septiembre de 1978, los sandinistas ya no dejaron de hostigar a la Guardia. Salazar y la Patrulla Presidencial descuidaron a Somoza Debayle porque fueron enviados a diferentes departamentos a limpiarlos de sandinistas, quienes se tomaban las ciudades, pero eran desalojados a los pocos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, Salazar y la Patrulla Presidencial fueron enviados a la frontera sur, para darle apoyo a los guardias dirigidos por Franklin Montenegro que luchaban contra las tropas de Ed\u00e9n Pastora y los internacionalistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la vida privada, Salazar perd\u00eda lo \u201cbravo\u201d. \u201cEn la familia somos muy cat\u00f3licos, devotos de la Virgen. Mi pap\u00e1 rezaba el rosario todos los d\u00edas\u201d, asevera su hija Erika Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p>Erika recuerda que, cuando iba creciendo, pero su pap\u00e1 ya hab\u00eda sido asesinado, en Miami mucha gente le dec\u00eda: \u201cTu pap\u00e1 era mi mejor amigo\u201d. Eso la dejaba confundida, porque se preguntaba si era posible que su pap\u00e1 tuviera tantos \u201cmejores amigos\u201d.<br>Su mam\u00e1 le aclaraba que Salazar era hombre de amigos y le encantaba reunirse con ellos a conversar o tomar tragos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEra fiestero, alegre, le gustaba mucho ser el centro de la fiesta, estar en la pachanga, los tragos, los amigos\u201d, indica Erika.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hija mayor aun lo extra\u00f1a. Lo ama. Lo recuerda siempre y le muestra fotograf\u00edas de \u00e9l a sus hijos, explic\u00e1ndole qui\u00e9n era. A su pap\u00e1 lo mataron cuando ella ten\u00eda solo cinco a\u00f1os de edad y sus hermanas menores eran de tres y uno.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el asesinato de su padre, Erika pas\u00f3 mucho tiempo enojada con \u00e9l. No pod\u00eda comprender algunas \u201cestupideces\u201d que cometi\u00f3, especialmente con mujeres. Ella no sabe qu\u00e9 pas\u00f3 exactamente en su muerte, pero s\u00ed conoci\u00f3 que los sandinistas usaron a una examante de \u00e9l para tenderle una trampa en Honduras y matarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>A Erika se le entrecorta la voz cuando recuerda el d\u00eda en que lo mataron. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3. Pas\u00e9 mucho tiempo brava con \u00e9l. Solo puedo decirle que me crie sin \u00e9l, pero era buen hijo, buen amigo, excelente padre, buen soldado\u201d, expresa la mujer.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-4-e1693617699724.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"720\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-4-e1693617699724.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57018\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Las tres hijas de Salazar con su esposa Martha Ligia: Martha Paola, Erika Alessandra y Geraldine Marie. CORTES\u00cdA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Erika no obvia que, as\u00ed como muchos quisieron a su padre, hubo muchos otros que lo odiaron. Los sandinistas los primeros, pero tambi\u00e9n gente que era de la Guardia. \u201cMucha gente no lo quer\u00eda\u201d, dice, alegando que creci\u00f3 escuchando y leyendo todo tipo de mentiras sobre su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras su asesinato, los sandinistas emprendieron una campa\u00f1a contra Salazar, alegando que se trataba de un criminal, arrogante, excesivamente confiado en sus capacidades, inclusive, dijeron que en un momento el hijo del dictador, el \u201cChig\u00fc\u00edn\u201d, Anastasio Somoza Portocarrero, jefe de la EEBI, lleg\u00f3 a sentir celos de la notoriedad que cobr\u00f3 Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, Justiniano P\u00e9rez asegura que Somoza Debayle nunca perdi\u00f3 la confianza en \u00e9l. La \u00fanica vez que el dictador se molest\u00f3 con Salazar fue cuando orden\u00f3 el ataque de la Guardia en un territorio costarricense llamado Las Crucitas y no le pidi\u00f3 permiso. El caso no pas\u00f3 de un rega\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza escribi\u00f3 sobre Salazar: \u201cNadie puede encontrar ni pedir un dirigente combatiente mejor que Bravo. Era intr\u00e9pido, pero sab\u00eda muy bien cu\u00e1ndo ten\u00eda que ejercitar cuidado. Para \u00e9l sus hombres ven\u00edan primero y sus tropas de combate lo hubieran seguido hasta el fin del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 15 de julio de 1979, Anastasio Somoza Debayle se reuni\u00f3 con su Estado Mayor para anunciarles que renunciaba a la presidencia, pero que era necesario que la Guardia Nacional se mantuviera firme. Al salir de la reuni\u00f3n se top\u00f3 con Salazar, cont\u00f3 el propio dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfEs verdad que usted tiene que irse? \u2013pregunt\u00f3 Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Es verdad \u2013dijo Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfEs definitivo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar rompi\u00f3 a llorar y abraz\u00f3 a Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>Justiniano P\u00e9rez cuenta que \u00e9l y Salazar ten\u00edan un plan B para cuando se fuera Somoza y salvar a las tropas de la Guardia que estaban en el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar cumpli\u00f3 con ese plan y el 19 de julio de 1979, mientras los sandinistas asaltaban el poder en Managua, Salazar escap\u00f3 con sus hombres por San Juan del Sur, en una embarcaci\u00f3n hacia El Salvador. Algunos de sus hombres no pudieron huir y fueron encarcelados o asesinados por los sandinistas, como fue el caso de su segundo al mando, Franklin Montenegro, hermano de la periodista Sof\u00eda Montenegro, hoy en el exilio debido a la persecuci\u00f3n de la actual dictadura de Daniel Ortega.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras asegurarse de que los guardias que escaparon se salvaguardaron en Guatemala, El Salvador y Honduras, Salazar se fue a Miami para reunirse con su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Erika Salazar cuenta que, desde antes de julio de 1979, su mam\u00e1, su abuelita materna y sus dos hermanas menores salieron de Managua para Miami, para que le realizaran chequeos m\u00e9dicos a su hermana m\u00e1s peque\u00f1a, porque naci\u00f3 con problemas en el coraz\u00f3n. Como ella estudiaba k\u00ednder en el colegio Americano, lleg\u00f3 a Miami hasta en mayo de ese 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar estuvo unos d\u00edas con su familia, pero luego les anunci\u00f3 que deb\u00eda regresar a Honduras porque les llevar\u00eda dos camiones con ayuda para los exguardias que estaban exiliados en los dem\u00e1s pa\u00edses centroamericanos, porque estaban devastados tras la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>La suegra de Salazar, Celia Mar\u00eda Espinoza, tras enterarse de su decisi\u00f3n de regresar, \u201csinti\u00f3 escalofr\u00edos que le bajaban y le sub\u00edan por la espalda\u201d, cuenta su nieta Erika Salazar. Entonces Celia se le acerc\u00f3 y le orden\u00f3, como si tambi\u00e9n ella hubiese sido militar, que obtuviera una p\u00f3liza de seguro de vida porque \u201cla vida pasa y nunca se sabe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar comenz\u00f3 a investigar y obtuvo una p\u00f3liza justo antes de su viaje de regreso a Centroam\u00e9rica. De esa forma, al igual que lo hizo su padre antes de morir de fiebre tifoidea, le dej\u00f3 un seguro de vida a su esposa y sus hijas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-7-e1693617807549.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"318\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Pablo-Emilio-7-e1693617807549.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57019\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Somoza Debayle y Salazar. DIARIO NOVEDADES<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El 10 de octubre de 1979, Salazar lleg\u00f3 a Honduras para entregar la ayuda a los exguardias. Del aeropuerto pas\u00f3 a verse con su examante, Miriam Barberena, con quien hab\u00eda mantenido contacto telef\u00f3nico. Pero, Barberena, que se hab\u00eda quedado en Nicaragua, fue capturada por los sandinistas y, para no caer presa acusada de ser informante de la Guardia, acord\u00f3 entregar a Salazar.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar lleg\u00f3 al hotel Itsmania de Tegucigalpa, capital hondure\u00f1a, y, sin decirle a nadie, sali\u00f3 para reunirse con Barberena. Al llegar donde esta \u00faltima, detr\u00e1s de la puerta estaba el argentino Enrique Gorriar\u00e1n Merlo, quien le propin\u00f3 un balazo en la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, fue torturado con sa\u00f1a. Su cad\u00e1ver fue encontrado d\u00edas despu\u00e9s castrado y con alfileres en los ojos, escribi\u00f3 un directivo de la Contra, Bosco Matamoros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo argentino, Gorriar\u00e1n Merlo, particip\u00f3 en el comando que, en septiembre de 1980, asesin\u00f3 a Anastasio Somoza Debayle, en Paraguay, enterrando as\u00ed cualquier posibilidad de que la Guardia Nacional se reorganizara desde el exilio y contratacara al nuevo gobierno sandinista en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Salazar qued\u00f3 enterrado en Honduras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Emilio Salazar se convirti\u00f3 en leyenda entre las filas de la Guardia somocista. 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