{"id":57189,"date":"2023-11-05T08:32:28","date_gmt":"2023-11-05T14:32:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/?p=57189"},"modified":"2023-12-21T02:18:33","modified_gmt":"2023-12-21T08:18:33","slug":"familia-somoza-propiedades-confiscadas-reclamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/familia-somoza-propiedades-confiscadas-reclamos\/","title":{"rendered":"Los reclamos de los Somoza y su carta bajo la manga"},"content":{"rendered":"\n<p>El dictador Anastasio Somoza Debayle ten\u00eda 100 millones de d\u00f3lares en sus \u00faltimos a\u00f1os en el poder en Nicaragua, seg\u00fan asegur\u00f3 en 1980 a la revista Blanco y Negro del diario espa\u00f1ol ABC, mientras estaba exiliado en Asunci\u00f3n, Paraguay. Era su fortuna personal, sin contar con la de sus familiares, como su hermana Lilian, sus hijos, sus sobrinos y dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras salir de Nicaragua, esa fortuna se le redujo a solo 20 millones de d\u00f3lares, dijo, producto de las confiscaciones que los sandinistas le realizaron el 20 de julio de 1979, un d\u00eda despu\u00e9s que asumieron el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese mismo d\u00eda en que fue confiscado, Somoza Debayle albergaba la esperanza de recobrar sus bienes. \u201cLo voy a recuperar, porque nadie tiene derecho a quitarle a uno lo que ha trabajado honradamente, y los nicarag\u00fcenses son testigos de c\u00f3mo trabajamos en Nicaragua. Actualmente tengo haciendas que vienen de mis tatarabuelos confiscadas. Hace quince a\u00f1os me compr\u00e9 una finca en Costa Rica y ahora me la expropiaron, bajo la presi\u00f3n de los comunistas que est\u00e1n en ese pa\u00eds\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sandinistas, dirigidos por nueve comandantes, entre ellos el actual dictador Daniel Ortega, lo primero que hicieron al llegar al poder fue acabar con la familia Somoza y sus bienes, ya que los acusaron de enriquecimiento il\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros tres decretos que firm\u00f3 la Junta de Gobierno se enfilaron con ese rumbo. El primero, ordenaba solicitar la extradici\u00f3n de toda la familia Somoza; el segundo, prohib\u00eda cualquier forma de homenajear a los Somoza, ya fuera a trav\u00e9s de estatuas, nombres de calles o edificios, los cuales deb\u00edan ser sustituidos con nombres de h\u00e9roes o m\u00e1rtires sandinistas muertos en la lucha contra la dictadura somocista.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero, promulgado ese 20 de julio de 1979, era el que m\u00e1s incomod\u00f3 a Somoza. Ordenaba la inmediata confiscaci\u00f3n de todos los bienes de la familia Somoza y sus funcionarios que hubieran abandonado el pa\u00eds a partir de diciembre de 1977.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi un mes despu\u00e9s, el 24 de agosto de 1979, los sandinistas informaron que hasta ese momento hab\u00edan expropiado a la familia Somoza 168 empresas industriales, comerciales, de servicio y medios de comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s de casas, veh\u00edculos, cuentas bancarias, y otros 13 diferentes tipos de bienes que no especificaron.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/BLANCO-Y-NEGRO-4-430-A-scaled-e1641132518597.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"480\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/BLANCO-Y-NEGRO-4-430-A-scaled-e1641132518597.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-55286\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Anastasio Somoza Debayle, poco antes de abandonar el poder. CORTES\u00cdA\/ H\u00c9CTOR ATILIO CARBALLO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Seg\u00fan se comprob\u00f3 despu\u00e9s, fueron los sandinistas quienes mandaron a matar a Somoza Debayle hasta la capital de Paraguay, en septiembre de 1980, y el dictador no pudo cumplir su deseo de recuperar sus bienes. Pero, quedaron vivos sus hijos, su hermana, sus sobrinos, y hasta su madre, Salvadora Debayle Sacasa, aunque esta \u00faltima falleci\u00f3 en 1984.<\/p>\n\n\n\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 1990, los sandinistas tuvieron que entregar el poder, mediante elecciones, a do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro, quien, en mayo de ese a\u00f1o, cre\u00f3 mediante decreto una comisi\u00f3n para revisar los casos de confiscaciones consideradas \u201cinjustas\u201d que hab\u00edan realizado los sandinistas desde 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el amparo de ese decreto, los familiares de Somoza llegaron a Nicaragua a partir de julio de 1990 para reclamar sus propiedades. Durante toda esa d\u00e9cada realizaron varios intentos. \u201cSomozas reclaman media Nicaragua\u201d, titul\u00f3 el extinto El Nuevo Diario, en marzo de 1995, luego que Lillian Somoza y sus hijos reclamaran los terrenos donde est\u00e1 la nueva catedral de Managua, Metrocentro, la Escuela de Danza, entre otros, as\u00ed como la Cementera Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Los reclamos inclu\u00edan todas las 168 empresas que los sandinistas hab\u00edan dado como confiscadas en agosto de 1979, muchas de ellas grandes haciendas en diferentes partes del pa\u00eds. Eran 340 propiedades en total.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta este a\u00f1o 2023, miembros de la familia Somoza aseguran que el Estado de Nicaragua no les ha regresado una sola propiedad de las que les confiscaron en 1979. Lo que han hecho es obtener dinero de aquellas personas o empresas que compran propiedades que una pertenecieron a los Somoza, pero ha sido a trav\u00e9s de arreglos directos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1lvaro Somoza Urcuyo, sobrino de Somoza Debayle, hijo de su hermano Luis, afirma: \u201cVamos a seguir reclamando. Tenemos todo en orden. Mis tataranietos pueden reclamar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>La idea que los sandinistas vendieron, para confiscar a los Somoza, fue que esa familia se hab\u00eda enriquecido de manera ilegal y abusiva, a trav\u00e9s de la represi\u00f3n de las armas, y que era \u201cuna de las principales reivindicaciones del pueblo nicarag\u00fcense y uno de los logros m\u00e1s inmediatos de la revoluci\u00f3n sandinista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia Somoza la iniciaron Anastasio Somoza Reyes y Julia Garc\u00eda Chavarr\u00eda, el primero un rico hacendado caficultor y la segunda tambi\u00e9n era hacendada. Somoza Reyes muri\u00f3 en enero de 1926, pero dej\u00f3 en herencia a su esposa cuatro fincas de caf\u00e9: El Porvenir, de 124 manzanas; El Llano, de 40 manzanas; La Pita, de 121 manzanas y El Bosque, de 92 manzanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran unas fincas tan modestas que entre las cuatro no sobrepasaban el valor de los dos mil c\u00f3rdobas de aquella \u00e9poca, afirm\u00f3 la historiadora espa\u00f1ola Mar\u00eda Dolores Ferrero Blanco, en su libro La Nicaragua de los Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1929, junto a sus hijos y unas hermanas de su difunto esposo, Julia Garc\u00eda cre\u00f3 la Sociedad Agr\u00edcola Somoza, que se disolvi\u00f3 pasados los 10 a\u00f1os en que se hab\u00eda pactado. Para ese momento, su hijo, Anastasio Somoza Garc\u00eda ya era presidente de Nicaragua, cargo que asumi\u00f3 en enero de 1937, y se hab\u00eda convertido en un hombre muy rico, aunque todav\u00eda no era el m\u00e1s acaudalado de Nicaragua. Diferentes historiadores, citados por Ferrero Blanco, calculaban la fortuna de Somoza Garc\u00eda en ese momento entre tres y cinco millones de c\u00f3rdobas de la \u00e9poca, cuando el c\u00f3rdoba estaba a la par del d\u00f3lar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese capital, se cre\u00f3 lo que se llam\u00f3 la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, un conglomerado de bienes, propiedades y empresas de la familia de Somoza que despu\u00e9s de la muerte del fundador de la dinast\u00eda ser\u00edan repartidas entre su esposa Salvadora Debayle y sus hijos Lillian, Luis y Anastasio Somoza Debayle.<\/p>\n\n\n\n<p>Al morir Luis Somoza, en 1967, su parte la heredaron su esposa Isabel Urcuyo y los siete hijos que engendraron.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza Garc\u00eda ten\u00eda un cuarto hijo, que no era de su esposa Salvadora, Jos\u00e9 Somoza Reyes, a quien se le conoci\u00f3 en las filas de la Guardia Nacional como \u201cPap\u00e1 Chepe\u201d. \u00c1lvaro Somoza Urcuyo, el hijo de Luis Somoza, afirma que su t\u00edo Jos\u00e9 qued\u00f3 fuera de la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, pero s\u00ed le dieron dinero, fincas y otros bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la fortuna de Somoza Garc\u00eda fue mal vista por el pueblo nicarag\u00fcense, porque la obtuvo por medios no l\u00edcitos. Por ejemplo, se le acusa de haberle declarado la guerra a Alemania, durante la Segunda Guerra Mundial, para quedar bien con Estados Unidos, pero, adem\u00e1s, para expropiar a los ciudadanos alemanes que viv\u00edan en Nicaragua y que eran muy pr\u00f3speros y as\u00ed quedarse con sus bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, los terrenos que ahora la familia Somoza reclama como suyos en Metrocentro, la Universidad Nacional de Ingenier\u00eda (UNI), y toda esa zona, pertenecieron en su momento a una familia alemana que fue confiscada durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Julia-Garcia4-e1683347273937.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"502\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Julia-Garcia4-e1683347273937.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56544\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Julia Garc\u00eda es abrazada por su hijo Anastasio Somoza Garc\u00eda. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Seg\u00fan la historiadora Ferrero Blanco, para 1944 Somoza Garc\u00eda ya era due\u00f1o de un complejo azucarero con varios centros de refinado, entre los que destaca Montelimar, una playa en las cosas del Pac\u00edfico nicarag\u00fcense. Y, seg\u00fan W. Khrem, ten\u00eda 51 haciendas de ganado y 46 haciendas cafetaleras, que lo convert\u00edan en el mayor propietario de caf\u00e9 del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le se\u00f1alan haber adquirido muchas propiedades a trav\u00e9s de \u201cventas forzadas\u201d. O de que la mayor\u00eda de quienes le vend\u00edan eran mujeres, viudas o solteras que no pod\u00edan mantener sus propiedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Para 1940, la familia Somoza a\u00fan no se encontraba entre las m\u00e1s acaudaladas de Nicaragua, pero fue aumentando su poder\u00edo econ\u00f3mico, tanto que para 1974 se le calculaban 400 millones de d\u00f3lares de patrimonio, afirma en un ensayo el historiador colombiano Roberto Gonz\u00e1lez Arana.<\/p>\n\n\n\n<p>Ferrero Blanco afirma que, para 1951, el inventario de la familia Somoza inclu\u00eda entre 140 y 150 propiedades, seg\u00fan un documento que hasta hace poco estaba en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroam\u00e9rica (IHNCA), en la reci\u00e9n confiscada Universidad Centroamericana (UCA), a manos de Daniel Ortega.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la muerte de Anastasio Somoza Garc\u00eda, en 1957, sus cuatro herederos (su esposa Salvadora y sus hijos Lillian, Luis y Anastasio) constituyeron cuatro sociedades an\u00f3nimas: la Compa\u00f1\u00eda Agropecuaria Santa Julia, que administraba cuatro fincas cafetaleras; para administrar fincas en la isla Ometepe y donde pr\u00e1cticamente eran due\u00f1os del volc\u00e1n Maderas; la Sociedad An\u00f3nima Agropecuaria Ometepe, la Sociedad An\u00f3nima Compa\u00f1\u00eda Pecuaria El Tamarindo, que administraba varias haciendas ganaderas y la Sociedad Agropecuaria El Porvenir, con la que administraban fincas cafetaleras en San Marcos, Jinotepe y Santa Teresa, seg\u00fan indica un reportaje del periodista Eduardo Marenco.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien administr\u00f3 los bienes de la familia, tras la muerte de su padre, fue Luis Somoza Debayle, quien fue presidente de Nicaragua entre el final de 1956 y 1963. Un cablegrama de la embajada de Estados Unidos en ese entonces, revel\u00f3 que los Somoza ten\u00edan control o participaci\u00f3n en una amplia variedad de bienes econ\u00f3micos en el pa\u00eds, por un valor aproximad, de 38.8 millones de d\u00f3lares, as\u00ed como bienes en el exterior por 20 millones de d\u00f3lares m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los norteamericanos supon\u00edan que para ese a\u00f1o 1963, los Somoza eran due\u00f1os del 10 por ciento de la riqueza total de Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa fortuna aument\u00f3 despu\u00e9s de 1972, porque el tercero de los Somoza, Anastasio Somoza Debayle, cuenta la historiadora Ferrero Blanco, tambi\u00e9n se torn\u00f3 codicioso y aprovech\u00f3 el terremoto en Managua de 1972, que le brind\u00f3 posibilidades de enriquecerse. A este Somoza lo acusaron de malversar la ayuda que lleg\u00f3 y tambi\u00e9n apropiarse de terrenos durante la reconfiguraci\u00f3n de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Luis Somoza Debayle asumi\u00f3 la administraci\u00f3n de la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, ya estaba casado con Isabel Urcuyo y ya hab\u00eda adquirido otras propiedades por su propia cuenta, asegura su hijo \u00c1lvaro Somoza Urcuyo, que acept\u00f3 hablar con la Revista MAGAZINE para este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, menciona Somoza Urcuyo, hab\u00edan comprado el Ingenio Dolores, en Rivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Somoza falleci\u00f3 en 1967, tres a\u00f1os despu\u00e9s de haber abandonado la presidencia de la Rep\u00fablica y su viuda hered\u00f3 sus bienes. Sin embargo, aproximadamente poco antes del terremoto de 1972, a ella no le gustaban algunas cosas que estaban ocurriendo en el pa\u00eds y quiso vender su parte de la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, afirma su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento que les daba a sus familiares pol\u00edticos es que necesitaba dinero para asegurar la educaci\u00f3n de sus siete hijos. Finalmente, Anastasio Somoza Debayle le compr\u00f3 a su cu\u00f1ada porque fue advertido de que si no lo hac\u00eda iba a quedar como accionista minoritario frente a su madre Salvadora y su hermana Lillian en la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr53827254620167567.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"555\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr53827254620167567.jpg\" alt=\"Los Somoza Urcuyo\" class=\"wp-image-32635\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151350\/Acr53827254620167567.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151350\/Acr53827254620167567.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La familia de Luis Somoza e Isabel Urcuyo.<\/em> <em>ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ese es uno de los principales argumentos de los hijos de Luis Somoza para reclamar que no debieron ser confiscados por los sandinistas en 1979. Que sus bienes no ten\u00edan nada que ver con la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, que su padre muri\u00f3 12 a\u00f1os antes que los sandinistas llegaran el poder y que su madre en realidad no era miembro de la familia Somoza. Adem\u00e1s, Isabel Urcuyo se fue del pa\u00eds poco despu\u00e9s del terremoto. Muri\u00f3 en agosto de 2014, en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras propiedades que, seg\u00fan Somoza Urcuyo, le fueron confiscadas a su mam\u00e1, pero no eran de la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda, son la finca arrocera Altamira, en Granada, comprada por Isabel a su hermano Vicente Urcuyo; una camaronera de nombre Alimentos Interamericanos SA (Alinsa); y la finca Nahualapa, de 200 manzanas en las costas del lago de Granada, que Urcuyo le compr\u00f3 a su t\u00edo Francisco Urcuyo Malia\u00f1os, el \u00faltimo presidente de la era somocista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras confiscar a los Somoza, los sandinistas dijeron que todas las propiedades estaban en una especie de abandono, con tractores y veh\u00edculos en mal estado y, adem\u00e1s, ten\u00edan empleados a varios trabajadores, pero las arcas de las mismas estaban vac\u00edas de dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de estas propiedades, muy famosas, fueron: la Cementera Nacional, la Central de Ingenios, la Marina Mercante Nicarag\u00fcense S. A. (Mamenic), Pescanica, Televisi\u00f3n de Nicaragua (Canales 6 y 8), la aerol\u00ednea La Nica, Carnic, la Nicalit, la Plywood, Corporaci\u00f3n Plaza Espa\u00f1a, Plastinic, La Hielera, la radio Estaci\u00f3n X y la Mayco, entre muchas otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas esas propiedades fueron confiscadas con el Decreto 3, con el que eran confiscables la familia Somoza y sus allegados. Luego, los sandinistas emitieron otros decretos, para confiscar tambi\u00e9n a quienes hab\u00edan abandonado el pa\u00eds y no hab\u00edan regresado, una norma que fue llamada ley de los ausentes. Al final, los sandinistas confiscaron a todos los Somoza, a sus allegados y a los que fueron miembros de la Guardia Nacional y sus familiares. Todav\u00eda en 1989, un a\u00f1o antes de perder el poder, estaban realizando confiscaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Al asumir el poder en abril de 1990, tras derrotar a los sandinistas en febrero de ese a\u00f1o, do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro se comprometi\u00f3 a revisar todas las confiscaciones que los sandinistas hab\u00edan realizado injustamente, para devolver esas propiedades, pagarlas mediante bonos por indemnizaci\u00f3n (BPI) o realizar una permuta, es decir, entregar otra a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>El entonces ministro de la Presidencia y tambi\u00e9n yerno de do\u00f1a Violeta, Antonio Lacayo Oyanguren, escribi\u00f3 en su libro La dif\u00edcil transici\u00f3n nicarag\u00fcense que la presidenta cumpli\u00f3 esa promesa emitiendo el decreto 11-90, que ordenaba la revisi\u00f3n de las confiscaciones, pero, desde el principio, hubo protestas de los sandinistas, que no quer\u00edan entregar las propiedades que se hab\u00edan adjudicado entre febrero de 1990, cuando perdieron el poder en las urnas, y abril, cuando les toc\u00f3 entregarlo a do\u00f1a Violeta, en un proceso que se denomin\u00f3 La Pi\u00f1ata, porque fue un fest\u00edn de los sandinistas apropi\u00e1ndose de todo lo confiscado.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Lacayo, la idea del decreto 11-90 era la recuperaci\u00f3n del agro a trav\u00e9s de arrendar fincas aptas para la agricultura y el ganado, que al momento de la emisi\u00f3n del decreto estuvieran en poder del Estado, a personas que pudieran trabajarlas con sus propios recursos, principalmente antiguos due\u00f1os que estaban presionando para su devoluci\u00f3n pero que no iban a tener una resoluci\u00f3n inmediata<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, Lacayo escribi\u00f3 que el compromiso del gobierno de do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro era con los due\u00f1os originales que hubiesen sido injustamente expropiados o confiscados, y que los iba a compensar debidamente, de acuerdo con las posibilidades del Estado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Catedral-Nueva021-scaled-e1699190511789.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"457\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Catedral-Nueva021-scaled-e1699190511789.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57193\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Abril de 1992. Construcci\u00f3n de la nueva catedral de Managua, en terrenos que son reclamados por la familia Somoza. ARCHIVO PERSONAL DE \u00d3SCAR NAVARRETE<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Con las propiedades de la familia Somoza, especialmente las afectadas por el Decreto 3, Lacayo indic\u00f3 que servir\u00edan para entregarlas a la Asociaci\u00f3n de Trabajadores del Campo (ATC), a los excontras y a los desmovilizados del ej\u00e9rcito sandinista.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo devolver\u00edan tierras a terceras personas, no de la familia Somoza, que hubiesen sido ileg\u00edtimamente confiscados.<\/p>\n\n\n\n<p>El exprocurador Alberto Novoa, quien fungi\u00f3 durante el gobierno de Enrique Bola\u00f1os, cuenta que muchos confiscados, a los que se les hizo dif\u00edcil recuperar sus propiedades, entre ellos miembros de la familia Somoza, se nacionalizaron estadounidenses, lo que llev\u00f3 a los Estados Unidos a imponer una sanci\u00f3n a Nicaragua mientras no devolvieran las propiedades de esos nicarag\u00fcenses nacionalizados como estadounidenses, a los que en Nicaragua se les llam\u00f3 \u201cgringos caitudos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sanci\u00f3n se llam\u00f3 waiver y cada a\u00f1o el gobierno de Estados Unidos la revisaba, para ver si el gobierno de Nicaragua cumpl\u00eda con la devoluci\u00f3n de propiedades a sus ciudadanos. Novoa afirma que todav\u00eda hace poco se segu\u00edan pagando esas propiedades y el Estado de Nicaragua termin\u00f3 desembolsando m\u00e1s de 1,600 millones de d\u00f3lares por esos pagos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era claro, seg\u00fan lo que escribi\u00f3 Antonio Lacayo Oyanguren, que el decreto 11-90 no fue pensado para devolver las propiedades de los Somoza. Sin embargo, las tres familias herederas (los hijos de Lillian, Luis y Anastasio) de la Sucesi\u00f3n Anastasio Somoza Garc\u00eda comenzaron a reclamar todo en 1990, amparados en el mencionado decreto, con el que do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional de Revisi\u00f3n de Confiscaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo en septiembre de 1997, los Sevilla Somoza, hijos de Lillian, reclamaron 340 propiedades, entre urbanas y rurales. En julio de 1999, Lillian Somoza tambi\u00e9n reclam\u00f3 los terrenos donde est\u00e1n la Escuela de Danza, la UNI, la nueva Catedral de Managua, Metrocentro y la Avenida Universitaria, todo con una extensi\u00f3n de 75 hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde noviembre de 1990, \u00c1lvaro Somoza Urcuyo y sus hermanos reclamaron las propiedades de su madre Isabel Urcuyo, pero todo sin \u00e9xito. Existe como una orden, explica Somoza Urcuyo, de que a los Somoza no se les devuelve nada. A todos los dem\u00e1s confiscados s\u00ed, pero a los Somoza no, reitera, todav\u00eda molesto con Antonio Lacayo Oyanguren.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no solo fue el gobierno de do\u00f1a Violeta el que se neg\u00f3 a devolver propiedades a los Somoza, sino tambi\u00e9n el de Arnoldo Alem\u00e1n Lacayo y el de Enrique Bola\u00f1os. Y ni pensar que lo iba a hacer Daniel Ortega, quien regres\u00f3 al poder en enero de 2007 y no se ha bajado del mismo desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnoldo Alem\u00e1n prometi\u00f3 desde su campa\u00f1a electoral que no iba a regresar nada a los Somoza y Bola\u00f1os se neg\u00f3 incluso a acatar un fallo judicial que ordenaba desconfiscar las acciones que la viuda de Luis Somoza, Isabel Urcuyo, ten\u00eda en la Cementera Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hijo, \u00c1lvaro Somoza Urcuyo, explica que su madre hab\u00eda vendido su parte de la Sucesi\u00f3n Somoza Garc\u00eda a su cu\u00f1ado Anastasio Somoza Debayle, pero conserv\u00f3 las acciones en la Cementera.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales del gobierno de Arnoldo Alem\u00e1n, la Comisi\u00f3n Nacional de Revisi\u00f3n de Confiscaciones \u201cdesconfisc\u00f3\u201d las acciones de Isabel Urcuyo en la Cementera e instruy\u00f3 que deb\u00edan ser devueltas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en el gobierno de Enrique Bola\u00f1os, Isabel Urcuyo acudi\u00f3 ante un juez de Managua, que valid\u00f3 la resoluci\u00f3n de la Comisi\u00f3n, pero el gobierno no entreg\u00f3 la Cementera, que para entonces fue arrendada por la empresa mexicana Cemex.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cementera2-e1699190794324.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"409\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cementera2-e1699190794324.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57194\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La Cementera Nacional. TOMADA DE PRESIDENCIA<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Seg\u00fan Somoza Urcuyo, cada a\u00f1o los mexicanos le pagan dos millones de d\u00f3lares al Estado de Nicaragua por el arriendo y esa ser\u00eda la raz\u00f3n por la que el gobierno de Bola\u00f1os no quiso cumplir la sentencia judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>El exprocurador en tiempos de Bola\u00f1os, Alberto Novoa, recuerda que hubo varios intentos de los Somoza por recuperar su fortuna en el tiempo en que \u00e9l dirigi\u00f3 la Procuradur\u00eda General de la Rep\u00fablica, pero \u00e9l no pod\u00eda hacer algo, porque todo estaba en manos del presidente Bola\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La Corte Suprema de Justicia (CSJ) dijo que era nulo todo lo actuado en el reclamo de Isabel Urcuyo por sus acciones en la Cementera Nacional, pero los entonces magistrados Rafael Sol\u00eds y Francisco Rosales explicaron que solo se hab\u00edan referido al proceso de reclamo, no a si la Cementera deb\u00eda ser devuelta o no. Lo que pas\u00f3 es que ni el gobierno de Alem\u00e1n se person\u00f3 en el proceso en la Comisi\u00f3n Nacional de Revisi\u00f3n de Confiscaci\u00f3n ni el de Bola\u00f1os en el proceso judicial posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el momento, la Cementera sigue arrendada por el Estado a favor de la mexicana Cemex.<\/p>\n\n\n\n<p>La negativa del Estado de Nicaragua a devolver los bienes de Somoza llev\u00f3, en agosto de 1994, a Lillian Somoza a recurrir ante la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alegando que se le hab\u00edan violentado sus derechos. Sin embargo, la causa no prosper\u00f3 y la CIDH archiv\u00f3 la denuncia porque Lillian Somoza no volvi\u00f3 a impulsarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda en 2020, sin resultado positivo, los herederos de los Somoza han impulsado juicios en los tribunales nicarag\u00fcenses para que se les devuelvan sus bienes, seg\u00fan consta en el sistema en l\u00ednea de los juzgados de Managua.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lillian-Somoza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"604\" height=\"469\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lillian-Somoza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-56511\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lillian-Somoza.jpg 604w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Lillian-Somoza.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Lillian Somoza Debayle con su esposo Guillermo Sevilla Sacasa y dos de sus hijos, en la embajada de Nicaragua en Estados Unidos. TOMADA DE INTERNET<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>***<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Solo ha habido una manera para que la familia Somoza recupere algo de lo que le confiscaron en 1979, afirma \u00c1lvaro Somoza Urcuyo: mediar con las personas o empresas que compran propiedades que fueron confiscadas a los Somoza y que fueron adquiridas por \u201cpi\u00f1ateros\u201d, dice el hijo de Luis Somoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese fue el caso de los terrenos que hoy ocupa la Casa Pellas, cerca de Plaza Espa\u00f1a, indica Somoza Urcuyo, quien cuenta que la Casa Pellas les pag\u00f3 por sus derechos, para que en un futuro los Somoza no reclamen los terrenos comprados por esa empresa y que estaban en manos de un \u201cpi\u00f1atero\u201d, insiste Somoza Urcuyo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Metrocentro1-scaled-e1699190918366.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"479\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Metrocentro1-scaled-e1699190918366.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-57195\"><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Los terrenos donde est\u00e1 Metrocentro, tambi\u00e9n reclamados por los Somoza. ARCHIVO<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El exprocurador Alberto Novoa cuenta que igualmente hicieron los hijos de Lillian Somoza, cuando la empresa salvadore\u00f1a Poma adquiri\u00f3 los terrenos donde hoy es Metrocentro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos de la familia Poma establecieron conversaciones con la familia Somoza (hijos de Lillian Somoza), para que se comprometieran a no establecer acciones legales en el futuro. Pero, s\u00ed, le pagaron sus derechos a la familia Somoza\u201d, explic\u00f3 Novoa.<\/p>\n\n\n\n<p>Somoza Urcuyo explica que as\u00ed han hecho con varias propiedades, en las que los compradores les han pagado entre el 10 y el 50 por ciento del valor de la propiedad adquirida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1979, los sandinistas confiscaron todos los bienes de la familia dictatorial que gobern\u00f3 al pa\u00eds durante 42 a\u00f1os. Despu\u00e9s de 1990, los herederos se han enfrascado en una lucha con el Estado nicarag\u00fcenses para que les devuelva sus propiedades. 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