{"id":58513,"date":"2024-01-07T00:00:00","date_gmt":"2024-01-07T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/magazine.laprensanic.com\/?p=58513"},"modified":"2024-01-04T11:28:57","modified_gmt":"2024-01-04T17:28:57","slug":"el-dia-que-por-fin-votaron-las-mujeres-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/periscopio\/el-dia-que-por-fin-votaron-las-mujeres-en-nicaragua\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que, por fin, votaron las mujeres en Nicaragua\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace no mucho tiempo, pues no han pasado setenta a\u00f1os desde entonces, las mujeres nicarag\u00fcenses no ten\u00edan derecho a votar. La propia Constituci\u00f3n del pa\u00eds las hab\u00eda relegado al \u00e1mbito dom\u00e9stico y ni siquiera las consideraba ciudadanas. \u201cTodos los nicarag\u00fcenses son iguales ante la ley, salvo en cuanto a la mujer por diferencias que resultan de su naturaleza y del bien de la familia\u201d, rezaba la Carta Magna de 1939, a\u00f1o en que Nicaragua debat\u00eda acaloradamente el tema del sufragio femenino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha hab\u00eda comenzado a comienzos del siglo XX y la encabezaba la profesora Josefa Toledo de Aguirre, recordada como la primera feminista del pa\u00eds y madre de la educaci\u00f3n nicarag\u00fcense. En las dos primeras d\u00e9cadas de ese siglo, mujeres nicarag\u00fcenses de las clases media y alta organizaron el Club de Se\u00f1oras de la Capital y la Junta Femenina de Beneficencia. Desde esos espacios, \u201ccombinaban labores de caridad con sus demandas por el sufragio femenino y el derecho a la educaci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala la periodista Rosario Montenegro en su art\u00edculo acad\u00e9mico \u201cEl voto femenino en Nicaragua: una historia oculta\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n destacaron como l\u00edderes sufragistas Ang\u00e9lica Balladares de Arg\u00fcello, Mar\u00eda Cristina Zapata y Mar\u00eda G\u00e1mez, hija del historiador Jos\u00e9 Dolores G\u00e1mez. Seg\u00fan Montenegro, todas eran de tendencia liberal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Toledo, se autodefin\u00eda como una feminista conservadora, aunque sus peticiones y planteamientos eran demasiado liberales en una \u00e9poca en que la mayor\u00eda de las mujeres destinaba su tiempo a la casa, la familia y la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os treinta siguieron apareciendo organizaciones feministas y la propia matrona de los Somoza, do\u00f1a Salvadora Debayle Sacasa, era presidenta honoraria de dos de ellas. El somocismo hab\u00eda expresado un supuesto apoyo a las mociones sufragistas, por eso Toledo se sent\u00eda confiada cuando present\u00f3, junto con otras mujeres, una petici\u00f3n ante la Asamblea Nacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era 1939. \u201cAnastasio Somoza Garc\u00eda era presidente y antes de entregar el documento le pidieron que recordara que, en 1916, cuando a\u00fan no hab\u00eda llegado al poder, su partido hab\u00eda prometido apoyar el voto femenino\u201d, relata la revista Magazine en el reportaje \u201cEl d\u00eda que votaron las mujeres\u201d, de 2012. No obstante, llegado el momento el somocismo se olvid\u00f3 de su promesa y la mayor\u00eda de sus diputados rechaz\u00f3 la propuesta que, sorpresivamente, recibi\u00f3 el apoyo de los conservadores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los debates de ese a\u00f1o, el diputado liberal somocista Guillermo Sacasa Sevilla, quien adem\u00e1s era yerno de \u201cTacho\u201d Somoza Garc\u00eda, solt\u00f3 una \u201cprenda\u201d que puede interpretarse como la raz\u00f3n por la que su partido le dio la espalda a las mujeres:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa mujer nicarag\u00fcense se transforma, pierde personalidad, cuando se arrodilla ante un sacerdote en el confesionario, o escucha sentada en la banca de una iglesia la palabra de un obispo desde el p\u00falpito\u2026 Si la mujer pudiese votar, nos traer\u00eda a las bancas del Congreso representantes escogidos por sacerdotes y llevar\u00eda a Tiscapa (donde se hallaba la casa presidencial) presidentes se\u00f1alados por la mitra de los obispos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, los liberales somocistas le ten\u00edan miedo a la Iglesia cat\u00f3lica y su posible influencia sobre el voto de las mujeres. Las razones del Partido Conservador para apoyar el sufragio femenino eran precisamente las opuestas: cre\u00edan que la influencia de la Iglesia sobre las mujeres les pod\u00eda favorecer en las urnas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Debieron pasar 16 a\u00f1os para que en el pa\u00eds finalmente se aprobara el derecho de las mujeres a elegir a sus gobernantes. La lucha se hizo desde nuevas y viejas organizaciones feministas, partidos pol\u00edticos y frentes sindicales. No hubo grandes marchas o protestas, pero las l\u00edderes sufragistas elevaron su voz y su pluma para defender los derechos de las mujeres, dice Montenegro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1950 la Asamblea concedi\u00f3 a las mujeres el estatus de ciudadanas y el derecho a ser electas para cargos p\u00fablicos, pero todav\u00eda nada de votar, pues el r\u00e9gimen no quer\u00eda poner en riesgo la reelecci\u00f3n de su caudillo. Fue hasta el 20 de abril de 1955 que se les aprob\u00f3 sin restricciones el derecho de elegir, 62 a\u00f1os despu\u00e9s de que Nueva Zelanda se convirtiera en el primer pa\u00eds del mundo en introducir el sufragio femenino, en 1893.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Le decisi\u00f3n tuvo un car\u00e1cter populista, pero tambi\u00e9n se explica por el famoso \u201cPacto de los generales\u201d entre el caudillo liberal Anastasio Somoza Garc\u00eda y el caudillo conservador Emiliano Chamorro. El voto femenino \u201cfue una propuesta del Partido Conservador hecha por Emiliano Chamorro\u201d, asegur\u00f3 en 2011 la exdiputada conservadora Miriam Arg\u00fcello (q.e.p.d.).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la madrugada del 3 de febrero de 1957 muchas mujeres nicarag\u00fcenses encontraron imposible la tarea de conciliar el sue\u00f1o. Ese d\u00eda fueron a las urnas por primera vez y, por cosas de la historia, lo hicieron en circunstancias extraordinarias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas unos meses antes, en septiembre de 1956, el fundador de la dinast\u00eda somocista hab\u00eda muerto a manos de Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez. Fue su hijo mayor, Luis Somoza Debayle, quien se present\u00f3 como candidato del Partido Liberal para las elecciones presidenciales del 57. El Partido Conservador decidi\u00f3 retirarse de la contienda y ahora el \u00fanico rival del heredero de \u201cTacho\u201d era un partido zancudo llamado Partido Conservador Nicarag\u00fcense.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a lo importante que era ejercer, por primera vez, el derecho al voto, algunas mujeres decidieron no hacerlo. Una de ellas fue do\u00f1a Anita Chamorro de Holmann, ya que no estaba de acuerdo con lo que ocurr\u00eda en el pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Miles de mujeres, emocionadas y nerviosas, hicieron fila en los centros de votaci\u00f3n y marcaron a su candidato favorito, firmaron el documento donde aparec\u00edan sus nombres y mancharon su dedo con tinta roja. Un procedimiento de dos minutos que cambi\u00f3 la historia del pa\u00eds y que la profesora Toledo todav\u00eda pudo presenciar, pues falleci\u00f3 en 1962 a la edad de 96 a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los liberales les ten\u00edan miedo y los conservadores cre\u00edan que pod\u00edan usarlas. Ambos bandos consideraban que las mujeres ser\u00edan f\u00e1cilmente manipulables por la Iglesia. En 1957, luego de d\u00e9cadas de lucha, las nicarag\u00fcenses fueron a las urnas por primera vez. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":58514,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[5002],"class_list":["post-58513","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-periscopio","tag-voto-femenino"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58513"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58519,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58513\/revisions\/58519"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}