La represión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sumado a problemas financieros, están forzando a los hombres y mujeres de prensa a abandonar el periodismo, de acuerdo con el último informe de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) sobre casos de violaciones a la libertad de prensa en Nicaragua.
El informe trimestral, que aborda los meses de enero a marzo de 2024, muestra que los medios locales han sacado de su programación los noticieros y los abordajes críticos de temas sociales y políticos.
«Detallan que en la actualidad predomina la promoción de la agenda de las alcaldías y de las instituciones del Estado, de igual modo los temas culturales, publicidad de negocios locales y se ha cedido varios espacios a pastores evangélicos, estos últimos en su mayoría nuevos aliados del Gobierno de Nicaragua en el contexto del ataque en contra de la Iglesia católica», señala el informe.
Asimismo, señalan que los medios de comunicación evitaron hablar o dar cobertura a actividades de la Iglesia católica en el marco de la Semana Santa.
También, «como parte del monitoreo de FLED se logró comprobar que los medios de comunicación que todavía operan en su versión análoga en Nicaragua —ya sea en radio o televisión— evitan dar cobertura a las actividades de la organización Miss Universo».
Sobre las agresiones verbales por parte de voceros gubernamentales, el informe asegura que se mantienen estos ataques contra periodistas independientes, siempre “como un intento fallido” de descalificar el trabajo de denuncia y fiscalización, que realizan los medios de comunicación. «Estos discursos de odio que se emiten muestran en sí un nivel de baja autoestima y complejo de inferioridad que podría catalogarse como delirio visceral», remarcan.
Departamentos sin periodismo independiente
Por otro lado, FLED ha logrado comprobar que en cuatro departamentos del país y las dos regiones autónomas —lo que representa el 41 % del total— no existe práctica periodística independiente. Estos son: Carazo, Chontales, Jinotega, Madriz y Nueva Segovia; RACCS y RACCN.
«Logramos comprobar que un número indeterminado de periodistas han abandonado la profesión y en la actualidad se dedican a otras labores económicas para obtener el sustento de sus familias», detallan.
FLED tuvo conocimiento que producto de la represión, el asedio y la intimidación en contra de la prensa independiente, durante el trimestre enero-marzo 2024, al menos 9 periodistas se vieron obligados a exiliarse. Hasta marzo de 2024 alrededor de 251 periodistas, comunicadores, directores y otros trabajadores de medios de comunicación han tenido que salir del país de manera forzada.
«También, hemos documentado denuncias de periodistas exiliados, quienes indican que sus familiares que se encuentran en Nicaragua, en varias oportunidades, han sido víctimas de asedio e intimidación por oficiales de Policía que llegan y se estacionan al frente de las casas, de una forma intimidante; en algunas ocasiones permanecen largos períodos de tiempo», se lee en el informe.
Sobre las limitaciones de los periodistas que identifica el informe, mencionan el requerimiento de títulos apostillados, que en el caso de los periodistas nicaragüenses en el exilio no es posible por las restricciones del régimen. Mencionan además la no extensión o renovación de pasaportes de parte de las Embajadas de Nicaragua de los diferentes países.
«Además, los trámites migratorios en el caso de Costa Rica, donde residen al menos el 50 % de los periodistas que se encuentran en el exilio, son burocráticos, muchos periodistas después de casi 3 años de estar en calidad de solicitante de refugio no tienen una resolución oficial sobre su situación migratoria y, esto también disminuye drásticamente las posibilidades de ingresar al mercado laboral», remarca la FLED.